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"Burst the bubble" SPV febrero 2002 Para gustos se hicieron los colores, eso es obvio. Durante el tiempo en el que Whitesnake estuvo vivo, sus componentes se decantaron, en etapas diferentes, por el hard rock de tradición británico y por el rock de peluquería americano. Mientras que la banda se consolidó como una formación de altura dentro del primero, fue en el segundo entorno en el que consiguió sus mayores éxitos. Particularmente, yo soy de quienes me quedo con la parte más pura de Whitesnake, la que arraiga en el hard rock y se entremezcla con el blues más árido aportándole el sonido de unas guitarras de lo más hirientes. Company of Snakes es, de algún modo, la continuación de Whitesnake. En principio, todo parecía una panda de amigos con la única intención de reverdecer laureles en directo aprovechando el desasosiego de fans maduritos. Sin embargo, este "Burst the bubble" viene a demostrar que la parte más sólida de lo que fue Whitesnake todavía puede aportar mucho al panorama hard rockero. De ese modo, olvídate de los grititos de heavy trasnochado, de los solos hipodérmicos de velocidad endiablada y de la imagen hortera llena de cuero y cardados. Lo que ha quedado en funcionamiento es la parte más bluesie del asunto, la que más correrías musicales puede realizar y la que, a la hora de componer, evita lo pegadizo y tira de lo que pesa. "Burst the bubble" puede considerarse, de algún modo, un álbum duro, pero nada que tenga que ver con el metal ni con las facetas más glamourosas del engendro. Al contrario, Company of Snakes entran más en el terreno que caracterizó a Led Zeppelin o a AC/DC. No tienen su calidad de composición, pero suenan verdaderamente atronadores. E.P.
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