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Hardcore Superstars Moby Dick. 28 de noviembre de 2001
El asunto principal es que estos suecos son de esos grupos que no entienden una canción sin una melodía de voz y sin un buen estribillo. Y eso, como si fuera ley, lo tienen en cada una de sus piezas. Luego lo presentan con una interpretación que, realmente, es de lo más valorable, con un frontman que no para de moverse y con unos riffs de guitarra absolutamente incontestables. En conclusión, ¿qué tienes?: un espectáculo im-pre-sio-nan-te que hace que salgas de la sala tarareando cualquiera de las piezas que les has escuchado. Y eso no sucede porque seas un raro o un fan descarado: ocurre cada vez que te sueltan pildorazos pegadizos con ritmo endiablado y con el coro de un montón de asistentes al concierto. La última entrega discográfica de los Hardcore Superstars puede considerarse mucho más asequible que su anterior trabajo. "Thank you (for letting us be ourselves)" es como un regreso a la época dorada del rock americano, pero sin pelucones ni cardados. Es más: esta gente, en directo, tiene cierto punto glammie (ojos pintados, morros sinuosos...) y recuerdan, con sus posturas, a los primeros Stones o a los NY Dolls más dicharacheros. Musicalmente son fabulosos (intensos y directos) y, como punto de atención, cuentan con un vocalista capaz de manejar a una sala entera echándosela encima. Actualmente son de las bandas más divertidas que puedes ver en directo y, en el plano de las canciones, son un regreso al rock de canción sin aderezos ni zarandajas propias de modas o estilos. Tienen madera de estrellas, sinceramente. E.P.
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