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Las compañías discográficas tienen problemas para justificar la "maldad" de la piratería. Enero 2002

¿De quién es el problema?

Es difícil admitir, sin estar dentro de la industria, que la piratería es mala. Desde luego, es innegable que es un hecho ilegal y que, en boca de quienes fabrican y venden CDs legalmente, el fenómeno les está causando un enorme daño. Ahora bien: lo que resulta poco menos que incomprensible es que la lucha contra la piratería se base, fundamentalmente, en concienciar a quienes compran copias piratas que deberían gastarse mucho más dinero por el mismo producto.

Eso, mire usted, es muy difícil de asumir. Sobre todo, y fundamentalmente, porque los argumentos que se utilizan para ello son realmente flacos. Veamos si no:

.- La industria discográfica argumenta que con la piratería pierde un cerro de millones (15.000 nada menos) y pide la solidaridad del comprador: "No compre usted discos a cien duros, que nos hace polvo", dicen. Eso es como hablar con una pared: la industria de la música nunca se ha interesado por la economía de los agricultores o de los fabricantes de zambombas, así que... ¿por qué le va a preocupar a nadie que las compañías discográficas ganen menos miles de millones si a ellas les importa menos que nada el que yo me quede en paro?

.- La industria argumenta lo de la ilegalidad, pero... sólo se ve la paja en el ojo ajeno. Multitud de compañías hacen trabajar a sus empleados jornadas inhumanas pidiéndoles resultados imposibles. No pagar a los trabajadores las horas extras también es ilegal. Y utilizar en las portadas fotos encontradas por ahí sin pagar al autor, y organizar conciertos gratuitos sin las normas de seguridad exigidas, y...

.- La industria argumenta que no es ético que uno se sirva del trabajo de un creador. Cierto, pero la afirmación pierde peso cuando vas a una compañía discográfica y te das cuenta de que todo el software que funciona en sus ordenadores es... pirata (el sector del software señala que sus pérdidas por piratería se van hasta los 60.000 millones). Es como si alguien tratara de demostrarte que los delitos sólo son éticos cuando los hace él.

.- La industria argumenta que la piratería está dirigida por mafias delictivas. Me lo creo, pero resulta sonrojante que eso lo argumenten compañías que han estado investigadas por los tribunales norteamericanos y por el parlamento europeo bajo serias sospechas de utilizar prácticas monopolísticas para manejar el mercado a su antojo. Además, la gran industria del disco tiene orígenes... ¿similares? En nuestro número 69 se contaban los inicios "empresariales" de los actuales dueños de lo que fue Polygram.

.- La industria argumenta que, debido a la piratería, el sector no crece económicamente. Quizás sea verdad, pero resulta que muchos sectores de la industria llevan una larga temporadita en recesión y nadie le echa la culpa a la piratería. ¿Es que la industria del disco tiene que ir siempre bien? ¿Tan buenos son sus gestores que no les afecta el resto de las coordenadas económicas? ¿Es que el público tiene que hacer siempre lo que digan las compañías discográficas?

.- La industria argumenta que, por culpa de la piratería, los discos de un artista posteriores a un pelotazo de ventas no alcanzan, ni de lejos, los resultados esperados. Se me ocurre pensar que, a lo mejor, los discos siguientes a un pelotazo no tienen por qué ser necesariamente tan buenos como su predecesor. Hay ocasiones en las que uno compra un disco y se da cuenta de que lo único válido que hay en él son dos canciones. Es raro que a esa persona el mismo artista se la vuelva a dar con queso cuando saque su siguiente disco.

.- La industria argumenta que, si se copian los CDs y no otras cosas, es por la facilidad que se ha alcanzado para ello. Evidente, diría yo, y ellos deberían saberlo mejor que nadie: inventaron el CD y quemaron el vinilo porque hacer CDs era mucho más fácil y barato. ¿De qué se extrañan? ¿No están inventando ya un nuevo soporte para volver a vendernos lo que ya hemos pagado? ¿Ha desmentido alguien aquel rumor de que lo almacenado en un CD dura sólo veinticinco años?

.- La industria argumenta que quien más sufre con la piratería es el artista, que deja de ingresar un montón de su justo salario. Humm... Quizás han crecido mucho los royalties que cobra el artista por cada copia vendida, pero, hasta ayer, eran casi una bagatela. Se me ocurre que, para artistas que no suenan en la radio ni salen en la tele, el que sus discos corran por ahí a cien duros la copia puede generarles un público para sus actuaciones. Es en ellas en las que los artistas ganan realmente su salario.

.- La industria argumenta que, con la piratería, los autores dejan de percibir sus derechos. ¿Ah, si? Y yo que creía que los autores cobraban derechos cada vez que compraba una cassette virgen, un CD virgen o una cinta de vídeo virgen. Igual es que los autores no saben que, aunque el bar de la esquina ponga la música a partir de copias piratas, el bar sigue pagando su cotización a la sociedad de autores. Y que ésta lo coge sin ningún reparo.

.- La industria argumenta que lo de la piratería es una forma de utilizar inmigrantes explotándoles de mala manera. Bien: esa práctica deberían conocerla los emporios discográficos que amasaron millones después de explotar a artistas que se murieron de hambre. Puedes leer nuestro número 95, ilustrativo a este respecto.

Estos argumentos, expresados hace poco como punta de lanza de la recién creada "Mesa Antipiratería", son solamente el principio de una discusión sin final. Al leer su manifiesto fundacional a uno le sorprende que empresas como RTVE o Microsoft compartan los mismos intereses que, por ejemplo, Gor o Subterfuge. Alguien debería recordar (aunque sea bajito) que RTVE ha tenido cientos de pleitos con la SGAE por negarse a pagar los derechos de autor al reponer programas antiguos. Del mismo modo, aún colea la denuncia del fiscal general estadounidense por las prácticas de las que se sirve Microsoft para tener controlados a sus clientes.

Es curioso comprobar cómo, quien incumple sistemáticamente la ley, se empeña en que el resto de los ciudadanos sí la cumplamos, sobre todo cuando afecta a su cartera en lugar de a la nuestra. ¿Ejemplos?

.- Si por algo es famosa la señora Ana Rosa Quintana es por haber sacado una talegada plagiando el libro de otro, pero eso no importa a los artistas que la llevan como presentadora de sus festivales o quienes, directamente, actúan gratis en su programa buscando algo de promoción.

.- Actualmente hay cadenas televisivas nacionales incumplen sistemáticamente las leyes sobre el porcentaje de publicidad que pueden emitir. "No pasa nada", parecen decir las compañías que meten más y más anuncios de discos en esas cadenas; "es bueno que se incumpla esa ley para poder meter más publicidad de nuestros productos".

.- Empresas sentadas en la misma Mesa Antipiratería negocian semanalmente los derechos editoriales de las canciones a cambio de sonar más o menos en determinadas emisoras. El hecho puede ser incluso legal (¿para qué ocultarlo entonces?), pero carece completamente de ética ante el resto de la comunidad musical.

.- A la hora de negociar una inversión publicitaria cualquier compañía discográfica pide, continuamente, descuentos sobre las tarifas hasta el punto de que, si no se llega a un acuerdo común, la empresa habitualmente decide no realizar la inversión y buscar otro medio que se atenga a sus exigencias. Exactamente lo mismo que hace el comprador de discos que lleva pidiendo una bajada de precios durante toda una década.

.- ¿Seguimos?

Aquí lo único cierto es que una cosa como la piratería hace daño, solamente, a quienes ganan dinero con la música y que, en base a su comportamiento cuando son otros quienes lo pasan mal, tendrán que arreglar el asunto ellos solitos. Mientras tanto, es muy, pero que muy difícil, concienciar a la gente que compra piratas que, además de sus problemas, tiene que atender también los de la industria de la música.

E.P.

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