|
•
Siguiendo con el ambiente electrónico nos encontramos con “London lounge”, un
disco ideal para quienes aún se crean que Londres en una ciudad que pinta algo
en esto de la música. El asunto en cuestión son dos compactos que se venden
por separado pero que tienen el mismo nombre: “London lounge”. En teoría, el
primero se encarga de la parte más nocturna, mientras que el segundo aborda
la música que suele escucharse en los clubs londinenses antes de la hora de
comer. Como idea está bien, aunque la música aportada podría valer para cualquier
garito nocturno de… Madagascar, por ejemplo. Entre otros, te encuentras por
aquí a Smith & Mighty, Homelife, Taxi, Nicole Willis, Moloko, 4 Hero o Subway.
Como puedes ver… de lo más londinense. (arriba)
•
Se ha dicho alguna vez que lo que se ha dado en llamar “música goa” es propio
de hippies de la era electrónica. El apelativo viene por el amplio uso de los
elementos psicodélicos que suelen usar quienes definen así su música y por el
peculiar origen que tiene el nombre (salido, precisamente, de la región india
de Goa, donde los pudientes montaban allí unas raves de miedo). “Progressive
goa trance” es un buen ejemplo de lo que da de sí el apelativo: música repetitiva
e hipnótica con la que se puede bailar o, directamente, entrar en trance cuasi
espiritual si te dejas llevar. Metro Basement, Peter Gun, Mauritius o Avatar
firman algunas de las piezas incluidas en el álbum. (arriba)
•
Como ya sabes, Fortuna patrocina periódicamente la gira de unos cuantos DJs
por territorio español y este año, al contrario que los anteriores, el evento
se ha encargado de hacer un CD para que, cual festival de éxito, también haya
recuerdo para quienes asistan a las actuaciones. El álbum se llama “Culture
music” y ofrece dos discos diferentes, que se encuadran en el house y el chill
respectivamente. Dentro del lujoso datapack que envuelve a los CDs te puedes
encontrar una breve biografía de los DJs embarcados en la gira de este año:
Julio Torres, DJ Reche, Paul Stevens y Mike Platinas. (arriba)
•
Y, de lo electrónico al blues. Porque… ¿pensaba alguien que uno de los géneros
más antiguos de la música popular (si no el que más) no podía ponerse al día?
En “Blues beat sessions” aparecen diecinueve temas que echan por tierra esa
peregrina idea. En las canciones de R. L. Burnside, Banzai Republic, Kid Loco,
Olu Dara o el mismísimo Dr. John podemos apreciar cómo el blues podrá ser revisado
sin perder un ápice de sus características estrictas. Y es que en este álbum
no hay ni música de baile ni remezclas adaptadas a los momentos de moda: es,
por el contrario, la obra de músicos que se niegan a aceptar compartimentos
estancos en la música y que apuestan por la innovación partiendo de lo más clásico.
Absolutamente recomendable. (arriba)
•
Con cierta frecuencia aparecen en las tiendas recopilatorios centrados en un
determinado instrumento. Este mes llega “The lord of the bass”, una nueva entrega
de la serie “Bass talk” que ya va por su séptimo volumen. En el álbum puedes
encontrar piezas de Marcus Miller, Tom Kennedy, Roy Vogt, Claus Fischer, Dann
Glenn y otros magos de las cuatro (o cinco) cuerdas. Si bien todo el material
incluido son piezas escogidas de álbumes completos, lo cierto es que lo elegido
abunda en el virtuosismo y en la exhibición, haciendo del disco un artículo
que disfrutarán más los instrumentistas que el público en general. (arriba)
•
También toca este mes uno para los guitarreros, que no para los guitarristas.
“Rock guitar” es una selección realizada por Brian May en la que el ex de Queen
se ha decantado por piezas de corte clásico abarcando todo el panorama musical
del siglo XX. De ese modo, aquí hay piezas de los propios Queen del mismo modo
que encuentras una pieza de Joe Walsh u otra de Steppenwolf. Más centrados en
el instrumento aparecen clásicos que sí marcaron la historia de la guitarra,
bien por el sonido que obtuvieron (Dire Straits, Santana, Chuck Berry, Shadows),
bien por la evolución técnica que le aportaron (Hendrix, Deep Purple, Clapton,
Dick Dale…). El álbum, con todo, está orientado a un público amplio, no a instrumentistas
que busquen aquí maestría de corremástiles o virtuosismo tecnológico. Para que
te hagas una idea, ninguno de los monstruos del instrumento de la última década
están contemplados en el doble disco (probablemente por complicados o por poco
conocidos a nivel mayoritario) y las notas introductorias del álbum las hace
un personaje como Joaquín Luqui. (arriba)
|