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Hacía tiempo que no oía un disco tan malo, con una producción
tan patética y una biografía tan simple. Los suecos Armagedda
son unos novatos blackmetaleros que intentan asustar con una imagen tenebrosa
(en serio que dan miedo), pero ahí se queda la cosa. Previamente a este
álbum, “The final war approathing”, hay que destacar de este trío
cavernario que sacaron una demo con una tirada limitada de treinta copias. Seguro
que algunas le sobran todavía. (arriba)
Desde la República Checa, Agmen nos muestra una apabullante dosis de
black metal brutal sumisa a un sector totalmente underground. El grupo se formó
en 1997 y, si bien poco nuevo tienen que ofrecer, en “Damnation” muestra alguna
intención de despuntar con algún arranque, aunque simplemente
se quede una ingenua intención. El batería no sabe llevar el ritmo
(más bien se dedica a hacer ruido); a lo mejor tuvo un mal día
durante la grabación. (arriba)
“Waking the fury”, el nuevo CD de los canadienses Annihilator, cuenta con novedades
en su formación. Si hay algo que nunca va a cambiar en la banda es la
supervisión y el liderato del guitarrista Jeff Waters. Por lo demás,
el sonido es sólido, duro y recuerda a sus trabajos más celebrados,
incluyendo un estilo muy clásico. La producción es contundente
y limpia, haciendo posible el lucimiento de cada uno de los músicos.
Muestra el asentamiento del cantante Joe Comeau, al igual que el del batería
Randy Black, quien vuelve a la formación tras haber estado ausente de
la misma en los últimos años. Tampoco se queda atrás el
nuevo guitarrista Curran Murphy, un buen apoyo para Waters a la hora de poner
a prueba solos y rítmicas. (arriba)
Los suecos Arch Enemy, con el guitarrista Michael Amott al frente, también han
experimentado cambios para su nuevo álbum. Johan Liiva ha sido sustituido por
la cantante Angela Gossow y el resultado es impresionante. ¡Menudo vozarrón!
Ya lo quisieran muchos cantantes de metal. “Wages of sin” se presenta en formato
doble con una evolución que supera a cualquiera de los trabajos anteriores.
El primer CD, con producción de Fredik Nordströn en los estudios Fredman y mezcla
de Andy Sneap, hace que te subas por las paredes. Impresiona a todos los niveles.
El segundo CD es una recopilación de temas inéditos, canciones que antes solamente
habían sido editadas en Japón, en donde gozan de una reputación impresionante,
y versiones de Judas Priest (“Starbreaker”), Iron Maiden (“Aces high”) y Europe
(“Scream of anger”). (arriba)
La quinta producción de The Crown también requiere un punto y
aparte. En “Crowned in terror” todo está más equilibrado y destaca
la crudeza con la que se trata cada canción. Curiosamente, su mejoría
llega con otro nuevo cantante, el ex At the Gates Tomas Lindberg, quien ya participara
en las sesiones de grabación del anterior disco, “Deathrace king”. Su
entrada por Johan Lindstrand, quien deja el grupo tras culminar once años
de aventuras deathmetaleras y satánicas en The Crown, supone un revulsivo
muy importante para el sonido del grupo. (arriba)
Cerramos el mes con un importante disco de hardcore de un grupo que cada vez
está adquiriendo mayor reconocimiento. Los norteamericanos Pro-Pain han
luchado poco a poco por repercutir más allá del círculo
underground y “Shreds of dignity” es una buena apuesta para seguir atravesando
su contorno. Las canciones son directas, tralleras, melódicas, y están
llenas de detalles que van más allá de los estereotipados hardcoreros
de siempre, consiguiendo estar en una posición muy afín al metal.
(arriba)
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