Si,
en el terreno español, la diversificación de estilos y fusiones
ha sido amplia, en el terreno internacional ha ocurrido exactamente lo mismo
pero con el añadido del apoyo que suponen unas producciones de lujo.
Missy Elliott, que seguirá siendo vista como una "traidora no auténtica"
por los seguidores más retrogrados del estilo, ha demostrado, sin embargo,
que el hip hop ni se acaba en un callejón ni allá donde los musculitos
de amplio pantalón deseen. Con "So addictive" ha puesto al género
en otra dimensión y ha colocado las bases para lo que, probablemente,
marque las bases de muchas producciones en el futuro.