Este
es uno de esos nombres tan clásicos como desconocidos en nuestro país.
No es extraño, habida cuenta de que casi todo el cartel que Jim Capaldi
tiene en España viene dado por su pertenencia a Traffic, banda enormemente
respetada allá por los setenta pero que, a estas alturas, ha pasado al
mayor de los olvidos. Podríamos estarnos unas cuantas líneas contando
la repercusión que tuvo el grupo en sus más floridos días,
pero lo único que viene al caso ahora es que, gracias a su reformación
en el 93, Capaldi volvió a una actividad seria. Previamente a esto, el
batería seguía con sus cositas y aventuras, pero su figura se
había oscurecido notablemente y casi se le podía dar por perdido.
Sin embargo, tras su reunión con Steve Winwood y compañía,
parece que el gusanillo volvió a cogerle y, tras la gira con sus antiguos
compañeros, se metió en el estudio para hacer un "Oh how we dance"
un tanto desolador, algo que contrastó con la buena forma que exhibió
en sus giras como acompañante de Al Stewart en el 99.
Ahora Capaldi entrega un disco magnífico que cuenta, además,
con recursos tan comerciales como la presencia de Paul Weller, George Harrison,
Ian Paice, el propio Winwood o Gary Moore, artistas todos de su generación
que siempre reconocieron la capacidad de este hombre. Lo contenido en "Living
on the outside" es una colección de piezas de corte adulto en las que
se respira blues, rock y música pesada en unas interpretaciones de muy
buen cuño. También hay filigranas radiables y arreglos acomodados,
todo concebido como una obra de reaparición de buen talante y justo resultado.
Hacía muchísimos años que no se le veía en tan buena
forma.
E.P.