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"End is forever" Kung Fu marzo 2001 De impresión. A veces esto de las etiquetas te desborda, pero, cuando te pones a escuchar un disco, terminas pensando que las explicaciones marean más que ayudan. Lo de Ataris sería bautizado en todo el mundo como punk pop o pop melódico, pero, después de escucharlo cuatro o cinco veces (es de los que merece la pena), casi he llegado a la conclusión de que, si Springsteen hubiera nacido treinta años después, formaría parte de este grupo. Sí es cierto que en "End is forever", el cuarto de los discos de The Ataris, hay ese sonido sucio y acelerado que caracteriza al punk; pero, con las mismas, no tengo ninguna duda de que si a este disco le añades unos kilos en producción y le colocas una banda de soporte como era la E Street Band estas canciones te calarían como lo hicieron en su día casi todos los himnos del de Nueva Jersey. Y es que la magia de esta banda reside en sus canciones. Siempre tendemos a pensar que en el punk manda más el sonido y la diversión que los temas propiamente dichos, pero The Ataris se encargan de tirar eso por tierra. Pueden tener sus posturitas y demás, pero, sobre todo, cuentan con melodías que se cuelan hasta la médula, estribillos demoledores y canciones perfectamente completadas que, con otro tipo de arreglos, podían ser verdaderos trallazos. "End is forever" es la sorpresa del mes y, por supuesto, uno de los discos más recomendables de los que aparecen en este número. E.P. |