|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
"Piano solo" Satchmo 191 diciembre del 2000 Parece que, en los últimos tiempos, el jazz español quiere tomarse su carta de naturaleza, dejar de mirar siempre a la tradición americana y enraizar esta manera de tocar dentro de nuestro propia música. Ha habido resultados estupendos dentro de este camino y, como muestras, ahí están los fantásticos inventos de Chano Domínguez o Jorge Pardo para demostrarlo. Ahora llega un nuevo caminante a la misma senda y no porque el artista en cuestión, Iñaki Salvador, tenga nada de nuevo, sino porque en esta ocasión deja su habitual discurso sonoro para encerrarse únicamente con su piano alrededor de canciones tradicionales de Euskadi, su tierra. El resultado, como dice el propio Iñaki en el pequeño libreto que acompaña al disco, es una herencia de dos culturas que se pueden amar al mismo tiempo y con la misma intensidad. Escuchar este "Piano solo" evoca por igual al club de jazz con atmósfera humeante que a los campos verdes en los que casi siempre llueve, el tintinear de las copas con mucho alcohol y poco hielo y los caseríos desconectados de cualquier comunicación. Todo surge fácil en las manos de este hombre, el cual ha demostrado ya en muchas ocasiones ser un fabuloso improvisador. Aquí lo tradicional no es reconocible como tal dado que se entronca decididamente con un sonido nuevo que no recupera las canciones originales, sino que las utiliza como disparadero. A partir de ellas, o de sus esquemas, el pianista deja flotar su música sin ninguna limitación y es por eso por lo que la fusión surge de modo natural y exquisito. No se trata de forzar nada, de meter una cosa dentro de otra... no. Lo que se pretende y se consigue es personalizar una música que surge de una mente tan influenciada por el jazz como por la música vasca. Es así de fácil ... y así de difícil. E.P.
|