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Carlinhos Brown "Omelete man" Delabel 72434974022 marzo de 1999 Para muchos, la música brasileña es algo así como lo que deben pensar los extranjeros cuando oyen hablar de flamenco. Ellos creen que el flamenco son las sevillanas y demasiada gente piensa aún que la música brasileña sigue estancada en la samba y la bossa nova. No se puede negar, con todo, que la mayoría de la música que exporta Brasil, la que está encuadrada en los catálogos editoriales de las grandes compañías, está dentro de esas premisas y, dado que es sumamente vendible a golpe de tanga en culazo de negra espectacular con primer plano televisivo, ésa seguirá siendo durante algún tiempo la imagen de la música de este país. Sin embargo, el gigante sudamericano ya ha dado importantes latigazos dentro del jazz, la fusión, la música dance y hasta el mundo metálico, lo que viene a decir a las claras que quien se empeñe en mantener en su mente a Brasil en un concepto cerrado es que es un poco sordo. Carlinhos Brown ha sido uno de los estandartes de la nueva música brasileña. No de los "nuevos valores", sino de la "nueva música" (muchos nuevos valores siguen haciendo "vieja" música brasileña) y el título se lo ha ganado a pulso. El ha sabido, tanto en sus producciones, composiciones e interpretaciones, leer lo previsible de un mundo nuevo y adelantarse un pasito para adelante. Su anterior álbum, con ser muy bueno, caía aún en tópicos, pero su reciente "Omelete man" se muestra más acertado, con esquemas más libres y con una mayor universalidad. Tanto a nivel instrumental como en las líneas de composición Brown, alcanza momentos sublimes y, encima, evidencia bien a las claras que es brasileño. E.P. |