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Jeff Buckley "Sketches from My sweetheart the drunk" Columbia 488661 septiembre 1998 No te imagines lo que no es. Buckley la palmó y, evidentemente, dejó material grabado. Casi todos los músicos que son algo económicamente hacen unos trabajos de preproducción de sus discos que es más grande que el de la producción real de las bandas españolas. Además, Jeff cayó pocas fechas antes de que fuera a dar forma a su tercer álbum, "My sweetheart the drunk". Como pasó lo que pasó el disco no llegó a grabarse pero toda la preproducción (las maquetas) estaba ahí y, como era imaginable, al final han sido editadas con todo el morbo que eso supone para el mercado estadounidense. Aquí, como Jeff no fue tan reconocido, las cosas se pueden mirar con otra perspectiva. En este "Sketches for My sweetheart the drunk" está lo que está, sin más. Muy buenas canciones producidas por Tom Verlaine, unas tomas en cuatro pistas, alguna versión y un trabajo sobre el que arrancar. Ello tiene su valor porque Jeff Buckley era de los que valoraban la canción más que la actitud o la pose pero no es menos cierto que estas piezas están pidiendo a gritos arreglos que las terminen, percusiones más directas, guitarras que arropen esa voz que aquí parece de crooner; una mezcla, en definitiva, que ponga cada cosa en su sitio y que incluya aquella instrumentación que se nota pensada en algunos temas. Escuchar hoy este disco es como ponerte los primeros de Bob Dylan: tienen lo importante, las canciones y un calibre interpretativo pero falta el hacerlas "bonitas", el sacarles partido, el arreglarlas. Eso ya es imposible y este álbum queda como documento. Altamente recomendable de cualquier manera ya que, afortunadamente, Buckley tenía una manera de componer bastante básica y asequible. E.P. |