|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Etta James "Life, love & the blues" Private music 100582162 septiembre 1998 Bueno. De cuando en cuando, "la vida te da sorpresas" como decía aquel. Yo siempre pensé que Etta James era una dama, pero una dama en el estilo aristocrático del término sino en el sentido que le damos en el mundo de la música cuando hablamos de una señora tradicional, con una carrera asentada, con una historia tras de si que la permite mirar a todos desde la distancia de quien ya ha hecho lo que otros tienen aún por hacer. Esa figura de "dama" la ha perseguido durante más de veinte años: Etta era una figura standar, con una categoría incontestable y con un estilazo que la permitía hacer lo que quisiera como si fuera odo suyo. Lo único malo que eso tenía era que, cada vez más, Etta se iba colocando en el sector más mainstream, más standar del jazz y del blues, sin posibilidad de evolucionar, sin ganas de hacer algo nuevo, algo impropio de una "dama". Y, sin embargo, a los sesenta años va y se desmarca con un disco que ya quisieran haber firmado las chiquitas que están tratando de hacerse un hueco en el mundo del blues. Ni corta ni perezosa, para hacer "Life, love & the blues" ha cogido un montón de temas clásicos y los ha recreado. Hasta ahí no hay nada nuevo porque eso lo ha hecho muchas veces pero la manera como los recrea en esta ocasión es tremenda. Pura electricidad hirviente, voz desgarrada sin perder la tesitura trasladando fuerza y vigor, un sentido de la energía que enerva y, sobre todo, unos arreglos que dan la vuelta a las piezas dando la impresión de que antes no fueron nada hasta que las cogió esta mujer. Realmente, de impresión. Si yo creía que esta "dama" ya solo se lo hacía con traje de lentejuelas y un kilo de maquillaje, cuando la escucho parece que tengo a una treinteañera con vaqueros ajustados, como la portada. Fenomenal. E.P. |