|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Days of the New "Days of the new" Outpost 30004 febrero 1998 Convendría no perder de vista este nombre. A mí, particularmente, me tiene muy despistado. Su álbum, homónimo, acaba de ser publicado y, mientras que unas veces me deja entusiasmado, en otras ocasiones no consigo sacarle demasiado. ¿Por qué? Pues no lo sé. Debe ser de esos discos en los que tienes que participar, ayudar con un interés o con una motivación especial. Es lo mismo que me sucede (y van años) con algunas cosas de los Doors o con los discos de Pearl Jam o Soundgarden: unas veces me entran como tiros y otras me dejan de lo más indiferente. La música de Days of the New es densa, lírica, muy tensa y, por momentos, oscura. Abunda en lo acústico y en ciertos esquemas de blues que se llevan hacia el terreno alternativo. Una definición que te viene al dedo y que te puede orientar bastante bien es el hecho de que su productor y aval, Scott Litt, es reconocido por haber trabajado con R.E.M. y Nirvana. No te creas que vas a tener aquí "otra" banda grunge o una cosa tan preparadita como R.E.M., pero sí puedes encontrar ese ambiente que canta a la desolación, a la vivencia dura, a las letras curtidas y al hecho de que esta gente no te hace bailar aunque puede erizarte el vello de los brazos. Ya te digo: tienen su momento y aquí podemos estar ante algo muy grande. Probablemente, su segundo disco les dibujará más, pero su debut, por momentos, es brillante (cosas como "Down town" no aparecen todos los días) y, también por rachas, te exige la comunión con el grupo. Todo depende de lo que estés dispuesto a dar y a conceder. E.P. |