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Rasha. Febrero 2001
"Este disco inicia una etapa decisiva en mi carrera. En él me expreso a mí misma sin tabúes. Es un disco muy maduro que no sale de la casualidad. Tenía muy claro lo que quería hacer". Quien habla así es Rasha, un joven sudanesa afincada en nuestro país que acaba de publicar su segundo trabajo en solitario, de nombre "Let me be", en el que revisa la música tradicional de su país actualizándola de acuerdo a este ya estrenado siglo XXI. "Sudaniyat", su primer trabajo, aportaba su particular visión de la música de Sudán, mientras que este "Let me be" introduce ritmos y conceptos más pop, más usuales por estos lares. "Nunca estás segura del todo de si tomas el camino correcto o no, pero este cambio de estilo ha sido consciente, premeditado. Ya lo tenía pensado todo antes de entrar en el estudio", dice Rasha, para quien el resultado de su trabajo es satisfactorio cien por cien. Sobre las diferencias con su primer disco, la sudanesa explica que "ahora mi música está abierta a más gente. No pierdo público, sino que creo que lo gano. Además, la esencia es la misma: música sudanesa abordada desde una óptica más contemporánea. No quiero encasillarme, aunque es inevitable". Asimismo, Rasha añade que lo importante es evolucionar, "encontrar un sonido propio", para lo que es necesario "profundizar y avanzar, eso sí, siempre con un hilo que conecte tus trabajos, con lógica, con coherencia". En "Let me be" las canciones hablan de sus propias experiencias, de su país: la guerra civil, la dictadura, la esclavitud... pero también de sus esperanzas y sus ilusiones. "En el disco hay algo de reivindicación y de denuncia. Cuento lo que llevo dentro y, si a alguien le sirve de algo, pues mejor. No pretendo hacer la revolución, pero sí despertar conciencias". Rasha canta, en esta ocasión, en su lengua madre, pero también en castellano y en inglés, ya que, a su juicio, "cada tema tiene su propia sonoridad". O.S. Rasha. "Let me be". Nubenegra
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