Una
vez más es Tony Face quién se encarga de mantener fresca, frondosa
y fuerte la enredadera de ritmos tropicales, tostados y skatalíticos
que crece en los madriles. El último fruto que ha aparecido es una conocida
de todos: Begoña, de los Malarians, que ahora aporta sus apellidos al
nombre de su nuevo proyecto: Bang Matu. Dejemos que ella hable: "el grupo nace
a raíz de la proposición que me hace Tony Face para grabar un
disco. Al principio era eso, pero, con la disolución de Malarians, he
decidido seguir y, la verdad, estoy contenta. Ahora estamos tocando otra vez".
Begoña tiene ganado a pulso una justa fama de trabajadora y todo terreno
(siempre en su estilo, se entiende). Muchos músicos la conocen y siempre
se encuentra rodeada de gente competente: "el disco lo ha producido J. Iglesias,
que es el batería. Tanto por el estudio como por el local, han venido
muchos amigos para echarme una mano. Me gusta trabajar con gente en la que confío,
gente a la que conozco". Begoña se siente "influenciada por mucha gente:
Billie Holiday, Skatalites... Escucho muchos estilos distintos: todo es lícito
para mí". Y eso se nota en este disco, donde el pragmatismo de Malarians
queda eliminado por completo: "no sé si la gente relacionará esto
con Malarians. Imagino que, al ser yo la cantante y tener esta voz, me reconocerán...
Hay gente que me ha dicho que no se esperaban que cantase estos estilos y que
esto es algo realmente nuevo en este país". Y, ya que estamos hablando
del anterior combo donde cantaba, veamos cuáles fueron los motivos del
abandono: "después de muchos años llegas a preguntarte muchas
cosas y, además, te planteas otras. Me dio pena el final, pero ahora
hago cosas que antes me veía incapaz de hacer".
Y lo que ahora hace es un cóctel jamaicano vibrante y caliente que huye
del ska facilón y remueve raíces con abonos actuales. "Dentro
del estilo jamaicano están saliendo muchas bandas con gente muy joven.
Eso es lo que necesitamos: sangre fresca, con ganas de empezar..."
Nos comenta que le interesan mucho Thorpe Brass y que está como loca
por poder moverse por toda la península presentado a su nueva banda,
la Orquesta Kingston, compuesta, al menos en el disco, de bajo (Javier Giner),
guitarra (Carlos Rossi), órgano (Alberto Kiyoshi), trompeta (Julián
Ribero), trombón (Javier Rodríguez), saxo (Marcos Monje) y batería
(el productor, Antonio). Canciones en inglés y en castellano, todas con
el nexo común del calor, el color y el ritmo.
Kike Buitre