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Nacho García Vega, la otra mitad de Nacha Pop, también regresa al panorama discográfico. Mayo 2001

Regreso al futuro

Es inevitable. En un momento en el que todo el mundo regresa no iba a faltar un nombre como Nacho García Vega. El formó parte, con su primo Antonio, de los míticos Nacha Pop, pero en su currículum tiene más nombres que lucir. Desaparecidos los Nacha, él montó el grupo Rico para mantenerse en el candelero durante otros tres discos. "Salto al vacío", su nueva entrega, es su segundo álbum en solitario.

Entre pitos y flautas, ya cuenta con una docena de discos en los que es pleno protagonista. Además de ésos están los que han contado con él como artista invitado o productor. Su vuelta resulta curiosa por cuanto su última entrega se realizó hace ya seis años y "Salto al vacío" coincide en tiempo, curiosamente, con la aparición del reciente "De un lugar perdido", que ha recuperado hace poco a Antonio Vega.

-- "El caso es que yo lo he grabado antes, hace casi un año. Y estuve trabajando en él otros dos. Ha sido una casualidad que los dos discos aparezcan tan cercanos, el uno casi a continuación que el otro. La realidad es que yo me he retrasado mucho con respecto a lo que tenía previsto, pero eso no afecta: es circunstancial. Lo único que trae consigo es la diversión de que a él le preguntarán por mi disco y a mi por el suyo".

-- De todos modos, parece necesaria una explicación. Hace seis años que no aparece un disco tuyo y de repente coinciden los dos...

-- "Lo cierto es que no me he dado cuenta del tiempo que ha pasado hasta que, haciendo entrevistas, vosotros me lo habéis recordado. He estado haciendo otras cosas y nunca he tenido la intención de parar de sacar discos durante tanto tiempo. Igual me he vuelto algo perezoso estos años y me he dejado llevar por los cambios de casa que he tenido, por las colaboraciones que he hecho o por otras cosas de talante personal. El caso es que siempre he estado cerca de la música y que a la hora de grabar estaba con una enorme energía acumulada".

-- ¿Qué pasa ahora que todo el mundo vuelve? Los músicos empiezan a parecerse a los toreros...

-- "Aunque dé esa impresión yo nunca he tenido la intención de retirarme. Soy joven para eso. Lo que me ha entretenido es el estar ocupado en otras facetas. Si volviéramos a montar Nacha Pop sí se podría hablar de 'regreso', pero ése no es el caso. Todo tiene su punto bueno: en este tiempo he madurado y lo que he hecho ahora es tan fresco y vital como lo que hice en mi primera época".

-- ¿Y cuáles son todas esas cosas que te han tenido entretenido?

-- "Me tiré mucho tiempo haciendo una producción con Ana Valeiras, por ejemplo. Estuvimos componiendo a medias, produciendo el disco... Fue un trabajo muy duro que luego BMG, su compañía, apenas sí trabajó. Los últimos dos años he hecho otra cosa parecida con Natalia Lantero, una chica de Santander. En su tierra tiene un tirón enorme y, como la animaron, se presentó para ver si la elegían para el Festival de Eurovisión. Ella sola, sin enchufe ni nada, pasó todos los filtros y al final quedó la sexta en la selección que se hace. Estoy muy ilusionado con lo que hemos hecho juntos y espero que aparezca una compañía interesada en ella. Además de esas cosas, estuve presentando un programa en televisión que me proporcionó experiencias muy agradables. En ese programa los grupos tocaban en directo y pude tocar con Steve Winwood, que es uno de mis ídolos de crío. También he hecho canciones para Miguel Bosé, Antonio Flores, Tontxu... Llevo ya veinte o veinticinco discos en los que he aparecido como colaborador desinteresado".

-- Tu disco anterior apareció en el 95. ¿Qué tal funcionó?

-- "No demasiado bien. Salió con Chrysalis en el momento en que la compañía empezaba a instalarse en España. Resultó que quien me fichó para la compañía duró poco en el cargo y me encontré huérfano. La promoción se quedó coja. De todas maneras, yo me sentí suficientemente bien con los resultados".

-- En la portada de tu nuevo disco apareces con un par de cuernos. Hay muchos discos en los que esa imagen ya ha sido usada. ¿Es eso un guiño a alguno de ellos?

-- "No. Es un guiño a mi propia persona. En una fiesta mi chica me los regaló y allí estaba Alejandro Cabrera, el fotógrafo que ha hecho el trabajo para este disco. Me recordó la idea y me pareció bien: tengo cara de santo y siempre he sido muy travieso".

Son, en total, siete discos con Nacha Pop, tres más con Rico y uno a su nombre antes de que salga este "Salto al vacío". Si bien cada uno de los grupos ha tenido una cierta repercusión, lo cierto es que puede dar la impresión de que Nacho no ha encontrado nunca "su" proyecto ideal.

-- "Con Nacha fueron ocho años y hay quien dice que nos adelantamos a nuestro tiempo. Al final era casi un grupo de culto y el hecho se exacerbó cuando nos separamos. Con Rico pasó lo mismo. Si hubiéramos seguido probablemente habría tenido el mismo desarrollo. Lo cierto es que en ninguno de los proyectos en los que he participado he notado demasiado cambio, ya que siempre he hecho lo mismo: tocar con amigos. Ahora, aunque soy yo el que firma los discos, la sensación es la misma. Lo único que cambia es el nombre porque cambia la gente que hace los discos. Nada más".

-- ¿Has escuchado el disco de Antonio?

-- "La verdad es que no lo suficiente como para poder hablar de él".

-- Lo comentaba por lo diferente de vuestras propuestas. Es llamativo que, en tiempos, tocarais juntos...

-- "Somos diferentes. Yo soy más energético y él tiene un gran talento. Cuando estábamos juntos se vivía una sensación especial porque éramos muy distintos pero nos compenetrábamos muy bien. Sólo coincidimos, a nivel musical, en el concepto propio de hacer canciones con guitarra y voz. El tiene un estilo superpropio mientras que yo... me sorprendo a mí mismo cada vez que hago algo".

-- Cuando hablé con él le pregunté si le molestaba que continuamente saliera en su vida la referencia de Nacha Pop. También te lo podría preguntar a ti. Cuando se habla de vosotros lo primero que se dice de ambos es que fuisteis los fundadores de aquella banda...

-- "A mí no me molesta en absoluto. El pasado no me ha dado lo que quiero y no le pido nada al futuro, así que el que se hable de Nacha Pop sólo me transmite cosas positivas. El éxito no es tan importante como vivir dignamente y divertirte con lo que haces. Yo lo hice en aquel tiempo y lo sigo haciendo ahora".

-- Viéndolo ahora, ¿no consideras que fue una banda sobrevalorada? Quiero decir... es el típico icono del que siempre se habla pero en su día no tuvo tanta repercusión como uno puede pensar cuando se oye hablar ahora de ella...

-- "Sentíamos que el grupo se había convertido en leyenda aun antes de separarnos. Era lo mismo que es ahora pero en su fase inicial; lo que hay ahora con respecto a aquel grupo no es más que aquello pero amplificado por el tiempo. Yo siempre he vivido desincronizado con el tiempo en el que vivo. Hago una cosa y la gente la recibe mucho tiempo después. Con Nacha Pop pasó eso".

-- A mí se me hace muy evidente que en "Salto al vacío" se vuelve a ciertas formas de componer que ya expusiste en Nacha Pop, pero me pregunto si eso será suficiente para que los chavales que ahora tienen quince o veinte años lo entiendan...

-- "Lo que hago es poner en línea dos guitarras, bajo y batería. Nada más. Puedes llamarlo power pop o pop rock duro. En el disco hay tres medios tiempos, la cara de santo que te decía antes y el resto es el Nacho con cuernos. Todo es supermarchoso, como muchos grupos que hacen pop, pero más duro. Hard pop, si quieres".

-- ¿Encuentras tantas diferencias entre "Salto al vacío" y lo que suena habitualmente en la radio?

-- "Ahora el pop es más blando que antes, por lo que no sé si estas canciones sonarán agradables a los chavales. En la actualidad todo suena tan... perfecto. Esto es más agresivo, más de palo. Apenas tiene producción y casi todas las tomas se han hecho en directo. Eso supone que no entra dentro de los cánones de la música que actualmente vende, pero no está en mi idea hacer un rock masterizado ni comprimido. Creo que en España muy poca gente se sale de lo normal y, de quienes lo hacen, quizás algunos no tienen talento".

"Salto al vacío" está grabado, como podía preverse, en castellano. Las letras de Nacho son las características que se pueden esperar de él. No abundan en lo críptico, pero tampoco son entendibles a la primera.

-- "Casi siempre han sido así. Un poco surrealistas, impresionistas. Yo no escribo como Sabina, que cuenta las cosas masticadas. Mis letras son pinceladas en sentidos opuestos. Trato de dar una imagen global más que ofrecer una cosa concreta"

-- Aun así, hay cosas que se pueden entender. "Salto al vacío", por ejemplo, la canción que da título al disco. Da la impresión de ser una llamada a tu generación...

-- "Puede ser, pero no pongo edad a esa generación. Las canciones gustan o no gustan por sí mismas a no ser que vayas del palo de los cantautores o de artista para fans, por lo que el público joven también puede darse por aludido en esa canción. Si, además de quien compra ahora discos, cuento entre mi público con la gente de mi generación... pues estupendo, pero no es lo primordial para mí. En esa canción quiero recoger la esencia de la gente que se mueve en un concierto y esa gente puede ser de cualquier tipo".

-- Y hablando de esa gente, ¿crees que todavía están hay? Me refiero al hecho de que ya tendrán una edad en la que estén casados, con niños... Que no van a conciertos, vamos...

-- "Yo también creo que están perdidos, pero, curiosamente, la industria llama al hecho de 'tener niños' de otra manera: ellos dicen 'tener pelas'. Es curioso cómo se enfocan hacia ellos productos para sus hijos".

-- ¿Te has parado a pensar que quizás la música que se hacía hace veinte años no tiene ninguna repercusión ahora?

-- "Mucha gente me dice que lo que vuelve ahora es el pop rock, por lo que... no estoy tan seguro de eso. Quitando el hip hop y parte del techno, el resto de lo que se puede escuchar ahora no tiene nada de nuevo. Lo que me gusta de esos géneros, además, es lo que está relacionado con el concepto de canción, los artistas que siguen sonando a sí mismos aunque se manejen en un género o en otro. En 'Subidón', el primer single de este álbum, casi canto rapeando, pero es algo normal. Te afecta lo que escuchas y, aunque tengas tu estilo, fluye dentro de ti siempre que no seas un tipo cerrado".

-- Dime una cosa. ¿No será este disco algo como "NGV"? ¿Un lanzamiento y un desaparecer otra vez?

-- "No creo que suceda eso. Estoy atando bien muchas cosas que no até en aquella ocasión. Hook, por ejemplo, me va a obligar a actuar mucho porque ése es nuestro acuerdo y el compromiso que tengo con Rompeolas pasa por hacer otro disco. La gente con la que estoy trabajando ahora está tan ilusionada como yo con el nuevo proyecto. Puede ser muy raro, pero, al fin y al cabo, es pop".

-- Entiendo que eso supone que volverás a tocar...

-- "Tengo un modo tremendo. En Madrid presentaré el disco dentro de las fiestas de San Isidro, en la Plaza Mayor, y ahí es donde de verdad la gente me podrá coger la temperatura. Pienso que se me valorará mejor en el directo que en el disco, ya que llevo un grupo potente, poderoso. Dos guitarras, bajo, batería y alguna cosita de saxo o coros en alguna canción. En los conciertos que hagamos este año vamos a tocar este álbum entero como la mitad del concierto y dejaremos la otra mitad para lo que hice anteriormente. Ha sido la banda la que ha compuesto el repertorio y, curiosamente, han elegido mucho de 'Salto al vacío'. Si los temas los hubiera elegido yo habría cambiado bien poca cosa".

"Salto al vacío" tardó en grabarse dos meses, aunque en su preproducción y composición se gastó más de un año de tiempo. En principio, y por lo que Nacho hace notar, la grabación se alargó más de lo deseable, pero todo vino dado por varios parones que surgieron a la hora de mezclar.

-- "Tampoco me lo planteé con demasiadas prisas. En principio me lo hacía por mi cuenta, por lo que me lo tomé con cierta tranquilidad. Tener barra libre en el estudio siempre alarga estos procesos".

-- ¿Hay algo que te haya influido especialmente? ¿Qué música sueles escuchar ahora cuando no trabajas, cuando estás en tu casa?

-- "De todo, y bien diferente. Sinclair, por ejemplo. La última vez que estuve en París me compré todos sus discos. Sólo conocía lo último y he aprovechado para escuchar sus primeros álbumes. También escucho el soul de Stevie Wonder: lo prefiero antes que a Lenny Kravitz o a Jamiroquai. Luego igual me pongo pop durísimo, tipo Infectious Grooves, que música clásica. Cuando salía del estudio, después de haberme dado una buena tunda, siempre me ponía música clásica en el coche".

-- Aparte de este disco, que supongo que te tendrá ocupado durante bastante tiempo, ¿tienes algún otro proyecto en mente?

-- "Hay cosas. Está por terminar lo que te contaba antes de Natalia y también es posible que colabore con gente joven que me está pidiendo que curre con ellos".

-- ¿La cosa está más fácil o más difícil que cuando entraste en el mundo de la música?

-- "Pues... no sé. Ahora hay más negocio, pero los criterios de selección que hay para entrar en él no han cambiado a mejor. Por un lado se ha democratizado totalmente el hecho de grabar un disco, pero, con las mismas, ahora eso supone un montón de desengaños porque grabar es precisamente lo más fácil. Es posible que lo que nos meten forzosamente por los medios de comunicación no esté adecuadamente distribuido en lo referido a la calidad que se podía esperar".

E.P.

Nacho García Vega. "Salto al vacío". Rompeolas 11

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