|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Loquillo mantiene, en "Feo, fuerte y formal", todas las bases de "Cuero español". Diciembre 2001 "No somos una banda de culto; somos una banda de estadio" Vuelve el hombre de negro. Parece no poder estar quieto y, cuando aún no se han apagado los ecos de su "Cuero español", entrega un nuevo álbum que se anuncia como parte de un proyecto más amplio. Al rockero larguirucho no le han gustado nunca los discos dobles o triples que no sean en directo, por lo que ha dividido sus nuevos temas en dos tandas y ahora entrega los más ligeros.
"Feo, fuerte y formal" no nació para ser lo que es. En principio, Loquillo y su gente se enfrascaron en un proyecto que habría de titularse "Distrito federal" y que terminó convirtiéndose en una colección de veintiséis canciones, si bien no todas salieron por el mismo camino. Alguna trataba la muerte del anarquista Puig Antich, otro surgió con una letra referida a la vida de las mujeres tras la guerra civil española y otras cuantas... hablaban de recuerdos de generación y revivían la época que le tocó vivir al personaje. Las primeras han quedado apartadas y compondrán un nuevo álbum que aparecerá antes de finales del mes que viene. De las segundas se han elegido diez y se han empaquetado en este "Feo, fuerte y formal" que fue registrado en el estudio que Quimi Portet tiene en Girona bajo la producción de Jaime Stinus. El disco cuenta con una fuerte influencia del estilo glammie sacado directamente de las pistas de coches de choque que tan populares fueron en otros tiempos. Para darle ese aire ciertamente juvenil, "El Loco" no ha tenido mejor idea que introducir en su círculo de colaboradores a Igor Pascual, vocal y guitarra de Babylon Chát y uno de los valores al alza dentro de la más reciente escena rockera. Igor firma hasta cuatro temas del álbum en colaboración con el propio Loquillo y mantiene, de ese modo, la amistad surgida en la última gira del catalán cuando éste contó con los Babylon para que abrieran muchos de sus conciertos. Loquillo también participó en la última grabación de los asturianos interpretando la versión que éstos hacen del "Vicious" de Lou Reed. "Cuando uno cumple años empieza a acercarse a temáticas adultas y a sonidos adultos, lo que siempre supone, de alguna manera, perder algo por el camino "--comenta "El Loco"--". A mí me gusta trabajar con gente con sabiduría y con talento joven. Para un grupo como los Troglo, Igor tenía todas las cualidades y, además, es fan de la banda, por lo que no sólo escribía para ella, sino que trabajaba para ella. Cuando tocamos en Madrid con Babylon Chát su actitud y la respuesta del público me recordó a la que nosotros tuvimos en el RockOla la primera vez que actuamos allí. En ese momento decidí que él tenía que componer para mí. Hay compañeros de trabajo que eso no lo entienden, que se creen siempre iluminados por su propia bola. Yo no soy así; no me cierro al talento. Cuando empecé a trabajar con Gabriel Sopeña, por ejemplo, nuestra relación empezó a partir de una simple cassette suya que escuché". El disco tiene más novedades, la primera de las cuales es la incorporación de Jordi Vila a la batería, el único de los históricos Trogloditas que no participó en el anterior "Cuero español": "El meter unas canciones aquí y dejar otras fuera se debió a que, a tenor del material que teníamos, queríamos que éste fuera un álbum sencillo y contundente. La base era hacer lo que mejor sabemos y para eso era importante Vila, ya que, con él, están los Troglo reales. En el rock no es bueno trabajar con músicos profesionales porque no aportan vida. Sin Vila, le faltaba una pata a nuestra silla". La segunda novedad es que, con "Feo, fuerte y formal", Loquillo y su banda vuelven a cambiar de compañía discográfica: "Tenía un acuerdo verbal con EMI y ellos lo respetaron. No hicieron absolutamente nada para retenernos y hemos tenido una buena relación hasta el final. Luego nos llegó la oferta de Blanco y Negro. Era interesante y nos dejaron una libertad tal que ni siquiera nos solicitaron una maqueta del material que íbamos a grabar. La edición de las canciones que han quedado fuera de este álbum serán un regalo a la compañía de nuestra parte". ¿Y qué tiene en su interior "Feo, fuerte y formal"? Pues... varias cosas; y todas bastante lógicas proviniendo de un personaje como Loquillo. El álbum se abre con un recuerdo a una de las pistas de coches de choque más famosas de la Barcelona de los setenta, "Deportivo 7", y supone la primera colaboración con Igor que se prolonga en "Las chicas del Roxy", canción que Babylon Chát ya grabara en su reciente "Bailando con Brando". "Feo, fuerte y formal", la pieza de la que el disco toma su título, está realizada en colaboración con Carlos Segarra, uno de los históricos del rock'n'roll español y un gran amigo del "Loco". "Colaborar con Carlos, con Jaime Urrutia o con Ramón"(cín)" supone, para mí, colaborar con gente que se admira mutuamente y de la que puedes aprender. Lo mejor de esta especie de círculo es que hemos sabido mantener la amistad y la hemos trasladado a la música. Carlos es el mejor cantante de rock'n'roll de este país y lo único que le ocurrió es que, un buen día, unos señores decidieron que estaba muerto". La reivindicación del rock español, que es una de las características del vocalista de los Trogloditas, tiene otra referencia en el nuevo álbum. Al igual que en su día Loquillo y su banda versionearon a los Sirex o a Burning, en esta ocasión el turno es para Lone Star, uno de los grupos más clásicos que surgió dentro del rock de Cataluña antes de que éste, siquiera, tomara el apelativo de "roc catalá" que identificó otra cosa totalmente diferente. "No somos una banda de rock inglés, ni de rock americano, ni unos clónicos de la MTV. Todo nuestro background surge del rock español y somos una banda de rock español. Cuando, siendo mucho más joven, asistí a un ensayo de Lone Star viví una experiencia que me marcó. Me apetece recuperar a esas bandas que conforman el rock de nuestro país y lo hemos hecho incluso en momentos en los que la gente les desacreditaba. Tenemos que dejar de mirar a otros países y las nuevas generaciones deberían conocer a los grupos que hicieron rock aquí en los momentos más difíciles que ha pasado este país". El siguiente título que aparece en el álbum es "El manager", una canción dedicada a esta peculiar figura de la música: "Se merecían una canción "--señala Loquillo--". El buen manager es como el árbitro de fútbol: mejor es cuanto menos se nota, pero muchos de ellos quieren ser incluso más estrellas que el artista. Creo que deberían estar contentos porque, por fin, ya se les nombra en una canción. ¿Qué más quieren?". Los tres temas siguientes ("La edad de oro", "Soltando lastre" y "Territorios libres") son un compendio entre retrato generacional y reafirmación de personalidades. La primera está dedicada "a las chicas de mi generación" y el cantante la define como un "flashback de los años dorados". "Soltando lastre", por su parte, es una de las dos aportaciones que hace al disco Gabriel Sopeña, habitual colaborador del "Loco" en los discos más intimistas que firma sin los Trogloditas. Por su parte, "Territorios libres" es otra colaboración con Igor en la que se exponen principios de comportamiento por parte de quien ha vivido lo que el catalán denomina como "generación sandwich", esa época que se ubica entre la esperanza surgida tras la transición democrática y el desencanto vivido al ver que la modernidad no es una norma de actuación entre los políticos españoles. No hay que olvidar que, en un principio, el proyecto de "Distrito federal" "trataba de buscar las raíces históricas del ambiente urbano en el que me he criado", según afirmaba el propio Loquillo. Antes de llegar a la revisión de "Barcelona ciudad", escrita originalmente en el 81 y grabada en una primera versión con un tinte mucho más acelerado, el álbum presenta "El charnego", una pieza escrita junto a Sopeña en la que se homenajea a los inmigrantes que han convertido a Barcelona en la ciudad cosmopolita que hoy es. "Charnego" era un término despectivo que se utilizaba en tiempos para definir a la gente "que venía de fuera", pero, del mismo modo, supone para quienes tienen un mínimo de inteligencia, la base que ha colocado a la capital de Cataluña en uno de los lugares más altos de la actual economía europea. "El charnego" es, además, un recuerdo emotivo a Gato Pérez, uno de los máximos exponentes de la rumba catalana que colaboró, desde la música, a que dos culturas diferentes se entrelazaran en otra absolutamente mestiza. En base a ello, el ritmo de la pieza es peculiar y la letra se expone en catalán y castellano en plena continuidad. "Lo denominamos rumbabilly, una mezcla de rumba y rock que, de alguna manera, es la continuación de 'La mataré', ya que en esa canción quisimos hacer algo parecido. Puede que los más radicales de ambos lados no entiendan bien que la canción esté cantada en dos idiomas a la vez, pero yo me crié entre esas dos culturas, la catalana y la castellanoparlante. Además del homenaje al Gato Pérez trata de serlo también al propio mestizaje del estado español, algo de lo que ya deberíamos a acostumbrarnos a hablar". La presentación de "Feo, fuerte y formal" tuvo lugar en una rueda de prensa celebrada en la SGAE. Allí, "El Loco" y sus compañeros de banda respondieron a las preguntas de los informadores que, lógicamente, pretendían conocer más al detalle la actual situación de la banda. Lo cierto es que ni Jordi Vila, ni Josep Simón ni Ricardo Puigdomenech abrieron la boca durante algo más de la hora y media en la que una sala abarrotada chequeó por completo a la figura del "Loco", quien se encargó de exponer las características más ocultas del álbum: "Después de muchos años hemos conseguido la campaña de promoción que nos merecemos. En otras compañías, en el pasado, se nos retiró el apoyo; luego nos tocó vivir un momento de recesión y, por último, sufrimos el 'apunten y disparen' a los grupos de los 80. Como los buenos jugadores de cartas, nos apartamos de la partida esperando mejores bazas y cada uno de nosotros realizó proyectos en solitario, algo que resultó muy positivo para el grupo. Luego, cuando volvimos a coger buenas cartas, hicimos 'Cuero español' y el buen trabajo de aquél ha devenido ahora en 'Feo, fuerte y formal'. Actualmente estamos en la situación ideal para hacer lo que queremos porque, se quiera o no, somos la banda más influyente de este país, tanto por nuestra discografía como por nuestra historia de directo". Preguntado sobre el significado del título del álbum (una frase sacada del epitafio que reza en la tumba de John Wayne), Loquillo señaló que "el título se adapta perfectamente al personaje. Siempre nos ha influido poderosamente el mundo del cine y eso se puede ver en títulos como 'Mis problemas con las mujeres', en el vídeo que se hizo de 'Cadillac solitario', o en canciones como 'John Milner' "(un personaje de "American Graffiti")" o 'Free cinema'. Wayne marca mucho mi personaje. Es como una manera de decir: 'somos macarras pero... buena gente'". Sin embargo, la explicación pareció poca dado que más de uno entendió que la frase servía, además, para retratar no sólo al personaje escénico. sino al propio José María Sanz que da vida a Loquillo dentro del mundo musical. "Personalmente soy amigo de mis amigos; intento ser el mejor amante para mi compañera y procuro ser cada día mejor padre para mi hija", contestó "El Loco" cuando le preguntaron cuál de los adjetivos del título se podría aplicar mejor a su persona. Dejando aparte este tipo de anécdotas, la mayoría de las cuestiones se centraron en el continuo homenaje que el catalán hace, cuanto trabaja con los Trogloditas, a una época pasada del rock español. En cada una de sus apariciones públicas "El Loco" insiste denodadamente en la denuncia del desprecio que el género ha sufrido por parte de medios y compañías por el sólo hecho de permanecer en la escena más tiempo que otras corrientes. "Hemos llegado a un momento "--señaló sobre esta cuestión--" en que un grupo nuevo no puede vender si no tiene veinticinco kilos invertidos en promoción. Aquí se pudo crear un circuito y una manera diferente de trabajar para lo que no es evidentemente comercial, pero se hizo lo contrario. Nos estamos cargando el panorama cultural y el talento de los jóvenes por no darle oportunidades para salir. Cuando surgió una escena diferente, que parecía que tenía algo que decir, alguien se empeñó en destrozarla y comenzó un verdadero acoso a todo lo que tuviera su raíz en los años ochenta. Sin embargo, Auserón, Urrutia, Alaska o nosotros mismos seguimos funcionando, por lo que alguno de quienes dijeron que todos estábamos muertos debería de envainársela". Y añadió: "Si te cargas a una generación entera... ¿qué le queda a la gente que viene? ¿Qué referencias tienen? Terminarán pensando que, para salir, tienen que hacer lo que suena, lo que está de moda o lo que vende. Aquí se ha creado la actitud de que todos somos igual y, al final, te encuentras compartiendo espacio con Britney Spears o con... su puta madre. Nosotros somos diferentes: ni vendemos móviles ni pertenecemos a ese ambiente y, dentro de lo malo, no nos podemos quejar porque... ¿y quienes no hacen rock? Esos, si van más allá y arriesgan, necesitan atracar bancos para vivir". A raíz de eso no faltaron preguntas sobre la actual situación que vive la música española: "La mejor manera que tiene la industria para enseñar a la gente a consumir la música que se hace ahora es borrar el pasado, salvo cuando ese pasado es rentable. Yo ya he vivido esa época en la que se vendía 'música para jóvenes carrozas' y ahora me encuentro con la de 'la edad de oro del pop español'. No hay nada más patético que ver el revival de tu generación. Incluso he llegado a pensar "(ironizó)" que, cuando se acabó con esa generación, ya se tenía pensado el marketing para, años después, vender el revival. Quizás dentro de un tiempo vemos que también lo indie tiene su revival". Dado que "Feo, fuerte y formal" no carece, de algún modo, de contenido reivindicativo, también se preguntó a Loquillo por las causas a reivindicar en un momento como éste. "No me gusta la demagogia; yo no soy Manu Chao "--dijo--". Nosotros fuimos la generación del punk, nihilismo absoluto, y nunca hemos creído que le tengamos que decir a la gente lo que tiene que hacer o pensar. Cuando vemos una cosa la denunciamos, pero no nos tiramos el moco viviendo de ello toda la vida. Habría que preguntar a todos los que ahora participan en los conciertos benéficos para los enfermos del SIDA, por ejemplo, dónde estaban cuando se hizo el primer festival por esa causa". Dada la trascendencia que Loquillo concede a su grupo, no falta quien sugiere que su actitud está cerca de catalogar a los Troglo como un grupo de culto. El catalán, sin embargo, es tajante: "No somos una banda de culto; somos una banda de estadio. Cuando escucho a alguien que dice: 'hemos vuelto a nuestras raíces, hemos vuelto al underground', yo le digo: '¡y una mierda! El espíritu de este grupo se ha mantenido gracias al público. Lo único que yo he hecho ha sido mantenerlo unido y esperar a que volviera Vila". En el mismo plan, cuando le preguntaron si se consideraba honesto, Loquillo explicó que "la palabra 'honestidad' a mí me suena igual que 'autenticidad' o 'revolucionario', cosas que terminan usándose para vender coches o que, como la imagen del Che, sirve para vender camisetas. Los actos son los que marcan las cosas". E.P. Loquillo y Trogloditas. "Feo, fuerte y formal". Blanco y Negro
|