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Jack Bruce. Julio de 2001

La leyenda no pesa

Lo último que supimos de Jack Bruce es que había formado un supergrupo junto a Gary Moore y Ginger Baker que atendía a las siglas de BBM y que tuvieron a bien pasarse por estas tierras para presentar el que fue su único trabajo. Poco duró el proyecto y cada cual volvió a su cauce habitual: Gary ha sacado recientemente un disco de blues (ver entrevista en este mismo numero) y Jack se ha decidido por el latin rock y ha sacado "Shadows in the air", un disco en el que se hace acompañar de una banda de quitar el hipo con unos invitados de lujo.

Tampoco podía ser menos el que ha sido uno de los más grandes bajistas de rock de todos los tiempos. Ha tenido una lista de grupos y colaboraciones a lo largo de su carrera donde figura lo más selecto y prestigioso de lo que ha dado de sí la música más popular del siglo recién acabado. Por supuesto, con Cream a la cabeza.

Nos reunimos con él en un lujoso hotel madrileño para que nos cuente un poco más de los entresijos de este disco, empezando por el título:"lo que quiero decir con 'Shadows in the air' es... Es una frase de la canción 'Dark heart' y pienso que, además, es una descripción de la música del álbum. Es como algo que intentas tocar pero no puedes, algo que es difícil de capturar, una especie de ilusión", nos explica este cincuentón de cara arrugada y amable, de cadena y de anillos de oro: "este disco es la introducción de lo que será una trilogía. Tiene nueve canciones nuevas y seis canciones viejas. El próximo tendrá menos canciones antiguas y el tercero sólo tendrá canciones nuevas y lo quiero grabar en Cuba. Con los mismos músicos, pero en Cuba. Lo que tendrán en común los tres discos es que serán los mismos músicos; quizás cambien algunos, pero la banda base será la misma: Vernon Reid, Milton Cardona, Robble Ameen, Horacio Fernandez, Richie Flores... Lo que probablemente tengan serán diferentes invitados, aún no lo sé".

Antes de entrar en lo que han sido los invitados del disco le preguntamos por lo que es su banda base: "uso esos músicos porque son mis amigos. Yo empecé a tocar música latina hace diecisiete años, toqué con muchos de ellos en Nueva York, en un disco titulado 'Desire develops an edge', y realmente me enamoré de la música latina, de sus ritmos, sobre todo cuando estaba metida dentro de patrones más rock, no tanto la música latina pura sino el rock latino, por lo que durante un tiempo toqué con ellos su música y luego pensé que ya era hora de que ellos tocaran mi música".

De esta manera ha construido un disco donde no sólo da rienda suelta a sus pasión por el rock latino (entiéndase esto por la vía Santana, aunque con un carácter mucho más inglés), sino que recupera, en renovadas revisiones, clásicos imperecederos que ya firmara con Cream o con West, Bruce & Lang e incluso deja espacio para unas trabajadas y estructuradas improvisaciones: "al menos hay dos canciones que salieron de improvisar en el estudio, que no las escribí en casa; yo llevaba una cierta idea sobre el estribillo, algo sobre la melodía, y luego simplemente las desarrollamos. Eso fue todo. De hecho, al principio únicamente tenía dos canciones para el disco, las baladas 'Dark heart' y 'Heart quake', y no sabía cómo iba a completar el resto del álbum, por lo que me encerré en el estudio con mis amigos y empezaron con lo de toquemos el 'Sunshine of your love', toquemos el 'White room', el 'Dancing on air'...Así que tocamos esas canciones. Creo que es una buena manera de hacer un disco, ya que todo el mundo tenía ganas de tocar".

Hay que reconocer que con la jugada de introducir en un disco clásicos de esa talla uno asegura ciertas ventas a nostálgicos y veteranos fans del rock: "ésta es otra de las ideas de por qué utilizar material antiguo. Tal vez alguien compre el disco porque contiene el 'Sunshine' o el 'White room' o por que participa Eric Clapton y tal vez por eso quieran oírlo y así de paso escuchan las nuevas canciones: ésta ha sido mi táctica". Desde luego que Jack se muestra honesto en los planteamientos: si sus cancioncitas de inspiración latina, suaves y envueltas en su sempiterna voz de falsete no venden lo suficiente tal vez lo hagan metiendo alguna de las composiciones que le han elevado a la categoría de leyenda.

Cabe preguntarse qué añaden estas nuevas versiones a originales que fueron himnos para toda una generación: "yo creo que la diferencia es que toca gente distinta de la primera vez. Creo que la principal diferencia en 'Sunshine...' es que es muy interesante tenernos a Eric y a mí de nuevo cantando después de tantos años dado que se pueden apreciar los cambios en las voces. Después de todo este tiempo y toda la experiencia que uno ha acumulado en la vida, las cosas buenas, las cosas malas... todo eso se nota en la voz, en la forma de cantar. Así que yo quería hacer todo eso como en plan histórico, algo testimonial, escucharlo y ver las diferencias. También me parece interesante porque, en cierta medida, las canciones viejas suenan como nuevas. Al tocarlas de esta manera se le ha dado un nuevo espíritu a la música. Con 'White room' ha sido más o menos lo mismo; lo especial en esa canción ha sido el cambio de ritmo y la percusión latina, ya que es una canción muy diferente para la música latina, no tiene nada que ver, y pienso que funciona. La primera parte está en cinco por cuatro, un tiempo no demasiado usual, y queríamos ver qué pasaba con ese ritmo afrocubano, una especie de experimento. Esas canciones han sido grabadas por tantísima gente (Mongo Santamaría lo hizo en los 60, Jimi Hendrix...) que me dije: 'yo lo voy a hacer también. Las he escrito, así que ¿por que no?'".

Con la disculpa de hurgar y experimentar en su propio pasado y sus propias composiciones Jack Bruce se ha rodeado de viejos amigos como Eric Clapton --del que ya nos ha hablado--, pero también de viejas glorias de la talla de Dr. John y nuevas glorias como Vernon Reid (ex-Living Colour): "pensé en Dr. John cuando escribí las canciones 'This anger's a liar' y 'Windoless rooms'; las hice pensando en él, ya que la música de Nueva Orleans, que es la música de Dr. John, está muy influenciada por la música caribeña. La gente suele decir que Nueva Orleans es la capital de la música caribeña mucho más que cualquier otra ciudad americana. Creo que es verdad: mucha música ha partido de Nueva Orleans y se ha esparcido por el mundo, por lo que realmente quería que él estuviese en esas dos canciones. Así que le llamé y le dije: 'Mack, ¿querrías tocar en un par de canciones que he escrito?' Y me dijo con su voz ronca: '¿a qué hora?' Vernon Reid... me encanta su manera de tocar, me gusta muchísimo, me gusta desde la primera vez que lo vi con Living Colour, por lo que me apetecía tocar con él. Simplemente se lo pregunté. El, de hecho, ya había grabado su propia versión del 'Sunshine of your love' con Living Colour. La verdad es que lo pasamos muy bien en el estudio. En breve ofreceremos un pequeño concierto en Londres más que nada para presentar a la banda. Allí estarán todos menos Dr. John y Eric Clapton. Va a ser algo grande; también estará Bernie Worrell, que estuvo en Talking Heads y Funkadelic. Es una banda de nueve miembros que toca una música muy viva, que ya en estudio fue concebida en vivo, por lo que no tenemos problemas para presentarla ni adaptarla al directo". Otro de los personajes que parece ser estará en la estelar presentación londinense es su compadre Gary Moore: "Gary está además en dos canciones del disco: 'Dark heart' y 'Heart quake'. Es un viejo amigo mío. Tuvimos esa banda llamada BBM, la última vez que toqué en España fue con él, me encanta su forma de tocar... no hay ningún problema para él en venir y tocar mis canciones".

Pasaba por allí

Hechas las pertinentes presentaciones de "Shadows in the air" llega el momento de desempolvar un poco la leyenda. Es prácticamente imposible resistirse a revisar el pasado de un hombre que ha sido testigo presencial y a la vez artífice del desarrollo de la música rock de la década de los 60 y 70. Empezamos por el inicio de la década dorada, cuando un jovencito Jack Bruce ingresa en la banda de Alexis Korner, un tipo que en su momento era el no-va-más de la escena británica por desarrollar allí una música novedosísima, el rhythm'n'blues: "Alexis Korner fue muy importante en el desarrollo de la música británica, especialmente en blues, blues-rock y todo eso. El empezó la banda con Ciryl Davies a la armónica. Yo estuve en la banda muy al principio de los 60; también tocaba en la banda Charlie Watts a la batería y alguna vez venía Mick Jagger y cantaba algo. Creo que Alexis fue muy importante para el desarrollo de la música y para mí particularmente porque aprendí mucho a tocar blues y cómo sentirlo, aparte de que Alexis era una gran persona. Si alguien tiene que ser el padre del british blues ése es Alexis. Yo sé que a veces dicen que es John Mayall, pero el verdadero padre es Alexis. De eso no hay duda".

El caso es que nuestro hombre, tras nutrirse bien de consejos "paternos", emigra a otra oscura y esencial banda del momento: "Grahan Bond creció también con Alexis. El estuvo en la banda un poco después que yo. Más tarde ambos dejamos a Alexis para formar la Graham Bond Organitation, donde también estaba Ginger Baker. Estuvimos unos tres años con esa banda. Fue muy importante para mi". De esta manera, Bruce va cogiendo un bagaje y una justa fama de monstruo de las cuatro cuerdas que aún acrecentaría tocando una breve temporada con dos bandas de muy distinto pelaje: los Bluesbreakers del visionario Mayall y los poperos Manfred Mann. "Toqué unos pocos meses con John Mayall; fue importante para mí porque así conocí a Eric Clapton. Eric estaba tocando con John por aquella época y ahí fue donde empezamos a gestar lo de Cream, pero antes dejé a John Mayall para tocar con Manfred Mann porque quería saber lo que era tocar en una banda de pop, a ver cómo era... y la verdad es que fue divertido por un instante". De esta manera, y con todo lo que había que aprender aprendido, Jack Bruce se embarca en la aventura que le catapultaría a la fama por los siglos de los siglos, formando junto a sus amigos Eric Clapton y Ginger Baker el primer y más glorioso supergrupo de la historia del rock: Cream.

La Cream de la Cream

Llegamos pues a la madre del cordero, la banda que catapultó a Clapton como Dios de las seis cuerdas, la banda que sentó las bases por donde luego se desarrollarían el hard rock y el heavy metal. Como no es cuestión de ventilarse tal trozo de historia en un mísero párrafo, preguntamos a Jack por, uno a uno, los cuatro discos oficiales de

La Crema: "El primero fue 'Fresh Cream': creo que es un buen disco. Para ser honesto, hace mucho que no lo oigo. Lo grabamos en un estudio muy pequeñito de Londres, en cuatro pistas y en unos pocos días. Recuerdo que John Mayall se pasó por allí y nos dijo que sonaba muy bien, lo cual fue de agradecer. El segundo fue 'Disraeli gears': lo grabamos en los estudios de Atlantic en Nueva York, con un ocho pistas. Fue un gran paso adelante y para nosotros fue muy importante ir a esos estudios porque era donde habían grabado nuestros héroes. De pronto aparecía por allí gente como Ottis Reading, Aretha Franklin, Booker T., King Curtis... Toda esa gente solía ir por los estudios, por lo que nosotros estabamos en plan 'esto es cojonudo'... Después llegó el 'Wheels of fire'. ¿Ese como fue? ¡Ah sí! Fue interesante porque fue el primer disco de platino. Nunca se lo habían dado a nadie; vendió un millón de copias de un disco doble, lo cual era un montón (de hecho todavía lo es). Para finalizar sacamos 'Goodbye', que fue un adiós; ya habíamos dicho todo lo que teníamos que decir, por lo que era tiempo de decir adiós". Así resume uno de sus protagonistas una de las discografías de una de las bandas más importantes de los 60, una década en la que, por un instante, algunos creyeron que la revolución y el cambio eran posibles: "creo que en esos días realmente nos creíamos que íbamos a cambiar el mundo a través de la música. Realmente pensamos que hacíamos algo positivo. En 1967 por ejemplo, en aquel verano; luego en el 68, con las revueltas, en Chicago, en París... Políticamente era una época muy difícil: pasaban muchas cosas y nosotros pensábamos que podíamos cambiar el mundo. Creo que la gente no se daba cuenta que es casi imposible cambiar el mundo entero; éramos muy inocentes en esa época".

Inocentes o no, el caso es que Cream cosechó un éxito descomunal y sin precedentes dentro del mundo de la música juvenil: "no creo que en su momento pensásemos en eso. Trabajábamos tan duro que tampoco te parabas a pensar en el éxito que estábamos cosechando. Era divertido cuando te dabas cuenta de que estabas haciendo dinero de verdad, pero tampoco creo que pensáramos demasiado en eso. Nosotros nos entreteníamos en tocar en grandes recintos, en estadios y todo eso, lo cual era muy interesante para nosotros, ya que, quitando los Beatles, nadie había tocado en sitios tan grandes como nosotros lo hicimos. Era divertido, pero muy cansado; cuando decidimos parar es porque realmente necesitábamos un descanso".

¿Te echo una mano?

El descanso para Jack Bruce llegó a través de un par de discos en solitario y la formación de algunas bandas, además de, por supuesto, echar una mano a cualquier amigo músico que se lo pidiese, fuese Frank Zappa o Lou Reed: "yo fui muy fan de Frank Zappa. Fuimos ir a verle por primera vez cuando estabamos Cream en Nueva York en 1967. The Mothers of Invention tocaban en un pequeño teatro en el Greenwich Village todas las tardes, por lo que le vimos un montón de veces. Me gustaban tanto Frank Zappa como The Mothers, me encanta el disco 'We're on this for the money'. Frank era un tío muy inteligente y muy, muy divertido; lo mejor suyo era su música, que era también muy divertida y muy satírica. Tenía material muy importante, por lo que cuando me habló de tocar con él yo estuve encantando de hacerlo. Lo de Lou Reed fue simplemente una sesión a través del productor Bob Ezrin, que me dijo: '¿te gustaría tocar en un disco de Lou Reed?' Pregunté quién era el batería y, como me gustó, pues lo hice. También pregunté cuánto iba a cobrar y me dijeron que un buen montón". Otro de esos amiguetes con quien Bruce hizo buenas migas en la década de los 70 fue el ex-Stone Mick Taylor: "cuando Mick dejó los Stones se metió en mi banda Jack Bruce and Friends. Fue la primera vez que toqué en España en 1975. Era una banda buena y muy interesante, pero tuvimos algunos problemas y se colapsó. Hace tiempo que no veo a Mick; él siempre me llama para que me una a él, pero, para ser honesto, está un poco pasado de moda para mí. Intento ir hacia adelante, no hacia atrás". Y adelante, adelante se encontró con otro genio de las cuerdas, el sin par John Mc Laughlin: "un gran guitarrista John Mc Laughlin. Empezó tocando con Graham Bond (esa fue la primera vez que yo toqué con él); después él dejó la banda; eventualmente, nosotros teníamos una banda llamada Life Time (con Tony Willians y Larry Young) y, la verdad, me divertía mucho con esa banda. Quizás era un poco difícil para la gente la música que hacíamos, pero era muy buena banda. John toca muchísimo".

Fue momento entonces de hacer otro supergrupo, el que montó, y con un renombrado éxito en su día, con Leslie West: "Felix Pappalaridi, que había producido a Cream, también había producido 'Songs from a taylor', mi primer álbum en solitario; era uno de mis amigos más cercanos y montó la banda Mountain con Leslie West. Yo vi a Leslie muchas veces con esa banda y a mí me gustaba mucho su forma de tocar, tan cálida, con un vibrato muy majo. Un día vino Leslie a mi casa en Londres y me dijo: 'formemos una banda porque he dejado Mountain' y ésa fue West, Bruce & Lang, que tuvo bastante éxito, sacamos dos discos e hicimos muy buenas giras".

De esta forma Bruce cierra una década donde su nombre se había inscrito con letras de oro. La década de los 80 le relegó a un segundo plano y no es hasta los 90 cuando salta de nuevo a primera plana con su reunión con Gary Moore y Ginger Baker para hacer BBM sin olvidar puntuales diversiones como tocar en la banda del narizotas simpaticón Ringo Star: "la de Ringo es una gran banda. Yo estuve en dos o tres de sus bandas, la primera hace unos cuatro años; giramos por América, con Peter Framptom a la guitarra y Mark Riviera en la percusión y el saxo, entre otros. Era una gran banda y tocábamos todos las canciones de todos; es muy divertido, parece una fiesta... La siguiente banda tenía a Todd Rudgren a la guitarra; estuvo muy bien porque me gusta mucho cómo toca Todd. En la última banda suya en la que he estado estaba Dave Edmunds a la guitarra y, la verdad, también fue muy divertido, siempre lo pasas en grande.

Lo de BBM fue una cosa de Gary. El y yo somos como hermanos; siempre habíamos querido hacer algo juntos, un disco de blues o algo así, pero no encontrábamos el tiempo. Me dijo de hacer algo y escribimos las canciones juntos, que nos llevó un tiempo porque las queríamos en una dirección muy específica. Después nos pusimos a buscar batería y como él no podía se me ocurrió llamar a Ginger Baker. Ese fue el gran error, ya que Ginger es una persona difícil y por esa razón la banda se acabó."

Bueno, querido lector. Pues hasta aquí la revisionista entrevista con este trozo de historia viva. Confiemos que hayas tomado nota, que nunca viene de más repasar los apuntes de la apasionante asignatura del rock'n'roll.

Kike Babas & Kike Turrón

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