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The Dictators lanzan su primer nuevo disco en estudio desde "Bloodbrothers" (1978). Octubre 2001

La vuelta del que nunca se fue

Hablando con Andy Shernoff es inevitable esbozar una sonrisa al escucharle que los Dictators nunca se separaron. Puede que fuera cierto o no, pero lo que es evidente es que la mayoría de su público actual apenas tenía conciencia de nada cuando apareció su último álbum de estudio. El grupo resurgió en los noventa y periódicamente sale a la carretera poniendo los dientes largos a multitud de fans que no pueden, luego, llevarse a la boca otra cosa que tres discos descatalogados y un directo remasterizado publicado en el 98. Ahora es el momento de saciar la sed y comprobar que no siempre el rock está reñido con la edad madura.

Era la época del punk rock, pero... aún no se había inventado eso. En 1975 los Dictators lanzaron su primer álbum con un estilo definitivo que iba a influenciar poderosamente a muchas de las bandas que personalizaran, especialmente en Nueva York, el punk americano de finales de los setenta. Andy Shernoff había creado el grupo encargándose del bajo y la voz, un poco cansado de su actividad al frente del fanzine "Teenage Wasteland Gazette". Scott Kempner y Ross Funicello se encargaban de las guitarras mientras Stu Boy King era el responsable de la batería. El grupo encontró su perla dorada con un roadie que les acompañaba y que terminó convirtiéndose en cantante. Se trataba de Handsome Dick Manitoba, personaje que consiguió dirigir toda la energía propia de quien había tratado de ser luchador profesional en un incendiario argumento cuando se subía encima de un escenario.

Por el grupo también pasaron Mark Mendoza, que terminó en los Twisted Sister, o Richard Meltzer, quien ejerciera de crítico musical antes de intentar alcanzar sus cinco minutos de gloria dentro del mundo que siempre había mirado desde fuera.

Los Dictators grabaron "Manifest destiny" en el 77 consiguiendo entrar en las listas de ventas americanas, pero su continuación, "Bloodbrothers", fue tal fiasco que su compañía les retiró la palabra y el contrato. Su última entrega como banda en activo fue el directo "Live. Fuck 'em if they can't take a joke", álbum que se vio revisado y aumentado en 1998 cuando, gracias a la respuesta del público ante sus directos, el grupo lo volvió a reeditar con el título de "New York, New York".

Si bien los Dictators desaparecieron de la escena durante los años ochenta, Shernoff nos cuenta en esta entrevista que aquello no supuso la desintegración de la banda. Sin embargo, para la mayoría del público europeo, los Dictators no volvieron a existir hasta que, en los noventa, volvieron a girar por Europa con un enorme éxito dentro del circuito de salas pequeñas. Para sus seguidores, los neoyorquinos son unos de los máximos representantes del rock de la gran manzana en su mejor versión: sin aditamentos ni conservantes, con una dureza equilibrada y una sensibilidad totalmente guitarrera. Rock urbano en la ciudad más increíble del mundo occidental.

Los Dictators actuales, que no habían, ni por asomo, pensado en grabar durante los noventa, son Manitoba, Ross, Shernoff, Scott y JP Paterson, el único de los componentes que no puede presumir de sus momentos de gloria setentera. Juntos han decidido volverse a meter en un estudio y han lanzado recientemente "DFFD", un álbum que, de momento, no tendrá distribución en España pero que podrá, sin duda, encontrarse en tiendas especializadas.

Para conocer más sobre el álbum y los nuevos planes del quinteto, nada mejor que hablar directamente con Andy, responsable de todos los temas del álbum y, a la sazón, productor del disco.

-- Ha sido muchísimo tiempo sin grabar un disco. ¿Por qué? ¿Teníais algún tipo de problema con eso?

-- "Problemas no hubo. Simplemente sentimos que no teníamos ningún motivo para editar un nuevo disco hasta que hubiera algo en lo que realmente creyéramos. Todos nosotros llevamos unas vidas muy ajetreadas al margen de la banda, así es que lleva tiempo escribir y grabar las mejores canciones y hacer conciertos que nos aporten financiación para grabar".

-- Siempre se supone que un nuevo disco trae implícitas nuevas ilusiones, pero, en vuestro caso, y después de tanto tiempo sin grabar, no sé si realmente las dos cosas van unidas ¿Os planteáis un relanzamiento de vuestra carrera o el nuevo álbum es, simplemente, una forma más de entreteneros?

-- "Es una forma de atraer la atención hacia la banda a través de escuchas en la radio o de entrevistas como ésta. Creemos que hemos grabado un gran disco de rock and roll y queremos que la gente lo escuche. No es un disco de moda: es, simplemente, rock and roll de la vieja escuela, buenas canciones y buena grabación sin trucos u ordenadores".

-- Se dice que nunca os tomasteis la música como una actividad profesional y que, actualmente, seguís manteniendo esa actitud. ¿Es cierto?

-- "No entiendo muy bien lo que quieres decir. Nosotros llevamos tocando profesionalmente veinticinco años, así que nos tomamos el negocio de la música de forma muy seria. Lo que ocurre es que, en este momento, en nuestras vidas tenemos otras preocupaciones fuera de la música, lo que mantiene nuestras vidas equilibradas y ocupadas. No tenemos interés en hacer trescientos conciertos en un año o cosas así; cuando nos subimos al escenario estamos realmente entusiasmados para actuar y creo que comunicamos esa energía al publico".

-- Me refería al hecho de vuestras aspiraciones. Siempre dio la impresión de que, para vosotros, esto es una diversión más que cualquier otra cosa...

-- "La música, como todas las artes, es una forma de comunicación. Pienso que cada canción que escribo está inspirada y posee algo único que decir. Espero que el nuevo CD comunique la filosofía de la banda de forma clara. Nuestros directos, sin embargo, son una historia diferente: cada actuación de los Dictators es una fiesta que hacemos para nuestros amigos y seguidores. La gente viene a nuestros conciertos a emborracharse, a enloquecer, a lanzar sus puños al aire y a cantar las canciones como si fuera un escape de sus vidas diarias por unas pocas horas".

-- Antes hablabas de vuestras preocupaciones fuera de la música. ¿Cuáles son?

-- "Yo estoy en el negocio del vino, Manitoba tiene un bar, Ross tiene un negocio con su mujer, Scott trabaja en una tienda de discos y JP es actor".

-- JP es el único de vosotros que no estaba en la formación original. ¿Cómo se integró en la banda?

-- "Yo había tocado en un local en New York con JP. Entonces le pedí que se uniera a Wild Kingdom, el proyecto que mantenía con Manitoba. Cuando Frank Funaro abandonó a los Dictators en 1998 JP era la opción lógica y estamos muy contentos con sus enérgicas actuaciones".

-- Si hubiera que definir al grupo, ¿tú hablarías de una banda de rock'n'roll o de un grupo de amigos que se unen esporádicamente?

-- "Las dos cosas: los Dictators son una banda en activo y un grupo de amigos. Nos conocemos desde que éramos adolescentes. Siempre creímos que el futuro de la banda dependía de la calidad del nuevo CD, así es que... esperamos estar más visibles en el año 2002".

-- ¿Cuáles son los objetivos que os planteáis con el nuevo álbum?

-- "El objetivo a corto plazo es ampliar la audiencia. Espero que la gente que conoce el nombre de la banda pero que nunca ha escuchado su música se interese lo suficiente para comprar el CD y venir al directo. El objetivo de la banda, a largo plazo, es no dejar de tocar nunca. Quiero ser como John Lee Hooker y merecer respecto cuando esté actuando y tenga ochenta años".

-- El álbum ha sido financiado por vosotros mismos. ¿No encontrasteis ninguna compañía que lo quisiera?

-- "Lo financiamos nosotros mismos porque queríamos la propiedad del álbum. Eso nos permite hacer más dinero, poseer el control de nuestras vidas y nuestro negocio. Es importante que el artista del nuevo milenio tenga visión de negocio así como visión artística. Además, yo tengo más experiencia en la industria de la música que muchos de los imbéciles que trabajan para las discográficas".

-- El negocio ha cambiado mucho desde la última vez que sacasteis un álbum...

-- "Sí. Todo ha cambiado mucho desde que los Dictators tocaron por primera vez. Cuando nos convertimos en una banda no existía la MTV, ni Ramones, ni Nirvana. Había un montón de pequeñas compañías innovadoras mientras que hoy hay sólo cinco compañías principales de distribución de discos en el mundo entero. No creo que nosotros cupiéramos en una multinacional; allí se sabe cómo comercializar a NSYNC, pero no a los Dictators. Prefiero mantener el control de mi vida y mi carrera, aunque probablemente llegaremos a un acuerdo con una discográfica para editar y comercializar nuestro CD en Europa".

-- Me gustaría saber más sobre eso. He hablado con muchas tiendas a las que les gustaría vender vuestro disco, pero... no saben a dónde dirigirse. ¿Cómo podrá enterarse la gente de que sale un nuevo álbum de los Dictators y qué compañía lo comercializa?

-- "El mejor anuncio para nuestra música es el que vaya de boca en boca: hicimos un disco único y lo hemos puesto en un directo excitante. No puedes conseguir lo que nosotros hacemos de ninguna otra banda en el mundo".

-- Está bien. Hablemos del disco. ¿Qué os planeabais hacer? ¿Algo concreto?

-- "Queríamos hacer un disco atemporal, un grupo de canciones y actuaciones clásicas de rock and roll que sonaran sinceras dentro de veinte años a partir de hoy".

-- ¿Qué quiere decir el título, "DFFD"?

-- "Dictators forever, forever Dictators".

-- ¿El mismo título que el recopilatorio que se hizo como tributo a la banda?

-- "Sí".

-- Hay muchas opiniones que hablan de la imposible relación entre el rock'n'roll y la edad madura. ¿Estás de acuerdo con alguna de ellas?

-- "Nosotros damos más guerra que cualquier otro grupo de hoy. Si tocáramos jazz, blues o música clásica nadie nos preguntaría sobre la relación de la edad y el hacer música".

-- Sí, eso es cierto.

-- "¿Por qué no pueden los adultos hacer rock'n'roll? Los modelos donde yo me fijo son los viejos bluesmen como John Lee Hooker y Bo Diddley, tíos que nunca pararon de tocar música que sale del corazón".

-- ¿Cómo fue el proceso de realización del disco?

-- "Nos metimos en el estudio en numerosas ocasiones durante los últimos cuatro años. Decidimos que, cuando yo hubiera escrito cuatro o cinco canciones, las grabaríamos. En el momento en que acumulamos veinte elegimos las mejores doce para el CD. Se grabó en varios estudios de la ciudad de Nueva York, si bien algunas canciones fueron mezcladas en Boston".

-- ¿Ninguno más de los miembros del grupo sintió ganas de componer?

-- "Cada vez que alguien trata de escribir una canción le corto un dedo, así que, finalmente, lo dejan de intentar".

-- ¿?

-- "Hablando en serio: mi estilo de escribir ha definido a la banda. Cada canción tiene que entusiasmar a todos los componentes del grupo y mis canciones generalmente lo hacen, aunque Scott ha co-escrito canciones en discos anteriores y Ross co-escribió 'Burn, baby, burn!!' de este mismo álbum".

-- Teniendo en cuenta el tipo de rock tan clásico que hacéis, ¿qué opinión te merecen las nuevas bandas de rock americano?

-- "¿De rock? No sé muy bien a qué tipo de bandas te refieres".

-- En España tenéis un montón de fans locos por veros. ¿Es así en todos los países?

-- "Debo admitir que España ha sido muy especial y que nos ha apoyado mucho, pero también estamos contentos con las principales ciudades en EE.UU. Si revisas el foro que tenemos en nuestra pagina web (thedictators.com) encontrarás mensajes de nuestros seguidores de todo el mundo".

-- ¿Cuál es vuestra relación con España? Tú mismo admites que es especial...

-- "A los Dictators nos encanta España y el estilo de vida español: el vino, la comida, la gente... Nos sentimos bendecidos por el hecho de tener tantos fans entusiastas que nos permiten regresar a este magnifico país para actuar cada año".

-- Una curiosidad: repasando datos para la entrevista he leído que, cuando os volvisteis a juntar fue para celebrar, en el 93, el aniversario del CBGB neoyorquino. ¿Eso es cierto?

-- "La banda nunca se separó oficialmente. Seguimos tocando durante años, aunque fuera sobre todo en la ciudad de Nueva York. Hicimos, incluso, unas veinticinco fechas en una gira en EE.UU. en el verano de 1991. Durante los últimos seis años ha sido cuando el interés por la banda ha crecido y eso es lo que ha llevado a realizar más actuaciones y a grabar el nuevo CD".

-- Tal vez no os separaríais, pero sí es cierto que desaparecisteis de la escena casi por completo...

-- "Tal vez la actividad de Dictators no era muy grande en los años ochenta, pero todos estuvimos involucrados en la música. Yo hice una banda con Manitoba llamada Wild Kingdom y llegamos a grabamos un CD para Universal que resultó muy bien en EE.UU. También produje a bandas, escribí canciones para otros grupos como The Ramones y películas como 'Kindergarten cop'. Scott estuvo de gira con los Del Lords y Ross tocó con Manowar".

-- ¿Y cuando decidisteis retomar la actividad como Dictators?

-- "Ya te he dicho que nunca nos separamos, pero la razón por la que aumentamos nuestras actuaciones es porque la gente quiere ver tocar a la banda, nos divertimos haciéndolo y hacemos dinerito... Esas son tres buenas razones para seguir tocando".

-- Sin duda, pero... seguro que tenéis también otro tipo de proyectos en mente...

-- "Yo tengo dos proyectos en los que estoy involucrado actualmente: el disco en solitario de Joey Ramone, que se editará para enero del 2002, y un proyecto por mi cuenta con Keith Streng, de la banda The Fleshtones, que se llama The Master Plan".

Ana Felipe

Dictators. "DFFD". Autofinanciado

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