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Los madrileños Canallas publican su quinto disco en el momento más alto de su carrera. Abril 2001 La prueba de fuego
Aniversario del Hebe. Asombroso. Son ya veintiún años programando conciertos en una sala que se autodenomina, con mucho orgullo, "un bar del barrio". Habitualmente su escenario es tomado, dos días a la semana, por bandas que buscan sus primeros escarceos con el público. En otras ocasiones, quienes tocan en la sala son grupos con un montón de años a sus espaldas y con un currículum de actuaciones inmenso aunque, por lo que sea, no hayan conseguido salir del circuito de salas de pequeño aforo. Durante la semana de aniversario, los gestores de la sala tienen por norma romper esas reglas, mantenidas sobre todo por el hecho de que nunca se cobra entrada. Se tira la casa por la ventana y se programan bandas de cierto renombre sin cambiar, por ello, la dinámica en la puerta. Aunque esas actuaciones no suelen ser anunciadas públicamente, el Hebe tiene ya suficientes acólitos como para que sus noticias corran por Vallekas como la pólvora y así, en la semana de aniversario, el local se convierte en un hervidero en el que corren las cervezas de celebración mientras la gente pega botes a diestro y siniestro al compás de los guitarrazos del grupo estrella. Este año la banda puntera eran los Canallas, grupo que, a priori, puede no ser considerado un figurón por gente que no siga la música a pie de calle. Sin embargo, dentro del rock de Madrid, y sobre todo del rock de barrio, el público mayoritario suele enterarse de las cosas bastante después que el aficionado de bar. En el Hebe actuaban Ska-P cuando sólo tenían un disco en la calle. Y lo reventaban. En El Sol tocaban Dover cuando sólo tenían un disco en la calle. Y lo reventaban. En ninguna de esas ocasiones estaban los grandes medios de comunicación para dar fe de la noticia, pero eso importaba bien poco a los chavales de se descuajaringaban cantando como posesos las canciones que salían de los altavoces. Con el tiempo, esos mismos medios consideraban "toda una sorpresa" que dichas grupos se convirtieran "de la noche a la mañana" en bandas mayoritarias y continuaban su dinámica de apoyar a grupos y solistas que en su vida se habían subido a un escenario ni se habían enfrentado al público. Por tanto, no es raro que una banda como Canallas pueda considerarse, desde ese punto de vista, un grupo menor. Sin embargo, los madrileños llevan ya tras de sí cuatro discos y están dando los toques finales al que hará su número cinco. Eso, de por sí, podría considerarse bastante más cartel que el que pueden ofrecer numerosos nombres que resuenan constantemente en las radios y en los despachos de los ejecutivos de las discográficas. Pero... no es lo más importante. Lo verdaderamente importante es ver cómo el grupo ha pasado, en cinco años, de ser una promesa más a convertirse en una formación que llena los locales por los que pasa y que consigue poner al público a bailar allá como cada uno entienda. Ya no son, para nada, la típica banda que la gente escucha adormecida y a la que únicamente se hace caso en una canción. Su primer álbum podía considerarse una aventura primeriza, pero lo mejor que tuvo es que no se quedó en eso. Al contrario: lo aprendido y experimentado en su grabación trajo consigo un resultado más que notable en "Algún problema?", disco que supuso también su paso por una multinacional. Descontentos con el tratamiento que tuvo la obra dentro de un catálogo en el que no ser disco de oro es una lacra, firmaron con Bliss en lo que era el alumbramiento de un nuevo sello discográfico claramente orientado hacia la música madrileña. Su primer fruto con ellos fue "13... y para ti la rima", trabajo que evidenció claramente hasta dónde podían llegar sus aspiraciones comerciales. Pero si "13" supuso ya un crecimiento considerable en sus expectativas de crecer en público, mejor resultó su último "Nunca más", disco en el que los Canallas daban su particular visión sobre algunas de las canciones más populares de la guerra civil española. Con ese álbum, aparecido el año pasado, el techo de sus ventas se colocó en doce mil copias, cifra sumamente respetable tal y como está el mercado en territorio rockero. Al mismo tiempo, el quinteto se ha ido consolidando como una oferta de directo divertida, guitarrera y esencialmente festiva. Su estilo ha ido formándose con el tiempo y ya cuentan con un sonido reconocible en el que los ritmos de pachanga se unen con naturalidad con la vistosidad del rock de barrio. Con ese cóctel, sus canciones fluyen con facilidad y conquistan enseguida a una audiencia que huye de lo pretencioso o lo moderno quedándose con lo más asequible y popular. Dentro de poco (quizás esté ya en la calle) aparecerá "Va por ustedes", prueba de fuego para la banda que pondrá en evidencia si su posibilidad de crecimiento aún está indemne. "Quieras que no, han pasado dos años sin que grabáramos ningún tema nuestro, pero al hacer este disco tampoco nos lo planteamos con unas determinadas pretensiones. El hecho de tener tantos bolos nos ha obligado a tenerlo todo listo en tres meses, pero, con todo, hemos procurado trabajar sin prisas, sin agobios. Se juntaba el hecho de que ya teníamos ganas de grabar, por lo que todo ha salido muy del tirón", comenta Michel Molinera, cantante y guitarrista de Canallas. Estamos conversando en el bar de Matilda, los locales en los que ensayan y que suponen, en algún modo, su segunda casa. Dentro de un par de horas saldrán para León a fin de hacer una de sus festivas actuaciones, por lo que apuramos el tiempo para poder hablar de todo. Un vermut, una caña... y un montón de preguntas. -- "Sí. En este disco queríamos cambiar un poco y quitarnos la tontería ésa de encasillarnos y de hacer siempre lo mismo. Después de tanto tiempo nos hemos dado cuenta de que a cada rollo le puedes dar tu propio aire, por lo que no nos hemos puesto ningún reparo a la hora de abordar una ranchera, una rumba o cualquier otra cosa. Lo único que nos marcábamos es que tuviera suficiente nivel como para quedar satisfecho con ello; no nos valía todo lo que salía". -- Más de uno se llevará una sorpresa escuchando el disco ... -- "Hombre... Cosas como 'Veneno', por ejemplo, pueden sorprender, pero nos gustaba y en ningún momento nos pusimos objeción a grabar una rumba. La letra de esa canción es sobre una experiencia mía con la cocaína. Es contar situaciones y vivencias, pero sin ningún tipo de moralina". -- De todos modos, también está presente vuestro rollo festivo de siempre... -- "De eso sí que no queremos salirnos. Funciona muy bien en directo y lo que finalmente quiere la gente es divertirse. Ese tipo de ritmos predispone a la fiesta y la gente, si paga por un concierto, paga por divertirse". -- Viendo vuestra evolución, quizás puede decirse que habéis pasado de un terreno más rockanrolero a otro más de pachanga... -- "Sí, pero sólo en algunos temas. En este disco, por ejemplo, utilizamos algún loop y cosas así, aspectos que nunca nos habíamos planteado. También hay piezas en medio tiempo, tipo The Clash. No es un álbum lineal y no todo va en la misma idea, ya que también hay rock'n'roll clásico. De hecho, pensábamos hacer el álbum en tres partes: antes del bar, en el bar, y después del bar. Las canciones más pachangueras, como tú dices, habrían ido en la última parte. Las otras dos se alejarían un poco de eso". -- ¿Y las letras? Teniendo en cuenta que el último álbum contenía canciones de la guerra civil lo mismo os ha dado por introduciros en terrenos políticos o sociales que nunca habíais abordado... -- "Para nada. Aquel disco no tenía nada que ver con nuestra trayectoria. Fue un paréntesis que se hizo porque nos apeteció, no porque quisiéramos orientarnos por ahí para toda la vida". -- Lo que puso de manifiesto aquel disco es que se pueden coger canciones populares y presentarlas al público rockero con una enorme naturalidad. Es de los que dejó claro que el repertorio histórico no se acaba en un determinado período de tiempo si se sabe actualizar... -- "Lo peor que tuvo 'Nunca más' es que la gente que pensábamos que iba a recibirlo con mayor agrado fue la que se puso en su contra. Gente de la CNT, por ejemplo, nos acusó de querer hacer dinero con ese repertorio cuando, precisamente, lo que hacíamos era limitarnos a un público con una idea muy determinada a nivel político. Lo mejor, sin embargo, fue darnos cuenta de que los chavales de quince años recibían una visión diferente de nuestra guerra civil muy diferente a las que les daba su maestro en clase. Además de tiros, en estas situaciones siempre hay otras cosas". -- Lo más llamativo es cómo pueden llegar a funcionar las versiones, ¿no? -- "¡Imaginate! Si le funcionan a Eric Clapton o a Elton John y las radios no hacen más que ponerles de genios... No entiendo cómo los mismos que alaban a los extranjeros por hacer discos de versiones son los primeros que se ponen a criticar, por ejemplo, a los Porretas cuando ellos hacen uno. La única diferencia es que el repertorio español es más macarrudo". -- Hace unos días fui a una presentación en la que se criticaba precisamente esto. Se decía, entre otras cosas, que el rock español trata muy mal a sus clásicos mientras que hace lo contrario con los extranjeros. Imagínate, por ejemplo, que un rockero español se hubiera forrado y se hubiera comprado un avión: al español se le freiría y, sin embargo, lo hacen los Stones o Metallica y a todos los fans les encanta. -- "Es una putada, pero es así. Muchos medios creen, por ejemplo, que los grupos españoles no tienen convocatoria y, sin embargo, luego llega el Viña Rock y demuestra que, con un cartel español, es capaz de convocar a más gente que cualquier otro festival plagado de extranjeros. A mí, particularmente, me duele mucho el caso de Molotov, cinco niñatos salidos del Burger King que tienen aquí más repercusión que Hechos Contra el Decoro o que la que tuvo Latino Diablo cuando estos grupos eran infinitamente mejores. Nosotros también disfrutamos con músicos extranjeros, claro, pero nos gusta más lo que se hace aquí". Poco a poco va apareciendo por el bar el resto de los componentes del grupo. Primero es Santi Garvi, el guitarrista del pelo verde que aporta a la banda el sentido del humor. Más tarde se incorpora a la charla Pedro Díaz, el bajista que está en el grupo desde el primer día. A continuación llegarán, por último, José Manuel García, el encargado de aporrear los tambores y los platos, y Ernesto Guilmain, el otro guitarrista. -- El hecho de no cambiar de formación en tanto tiempo supone que esto ya funciona, que os entendéis bien... -- "Llevamos juntos cinco años y nos aguantamos. Es lo primordial, seguir echando risas aunque haya discusiones como en cualquier matrimonio. Probablemente ya hemos pasado esa frontera en la que uno se va del grupo por 'desacuerdos'. Si alguien se va ya será por razones de peso, que le de la artritis en una mano o algo así". -- El año pasado fue realmente bueno para vosotros. Tocasteis un montón y "Nunca más" se vendió estupendamente... -- "Es verdad y eso, de alguna manera, supone un peligro para este disco. Lo mismo hay gente que sólo nos conoce por ese álbum y que se hace una idea diferente de lo que realmente somos. Nuestra idea con este álbum es seguir sólidamente en segunda división. Somos conscientes de que no vamos a llegar a primera, por lo que lo más importante ahora es no descender". -- ¿Alguna vez os habéis planteado si habéis alcanzado vuestro techo? -- "Pues no. Sí somos conscientes de que, con la infraestructura que nos apoya, podemos llegar hasta un tope. Trabajando con una discográfica pequeña y con una distribuidora independiente un pelotazo quizás lo mandaba todo al desastre. Afortunadamente eso no ha ocurrido, pero siempre tienes que planteártelo de alguna manera. Por un lado, el nuevo disco supone abrirnos y buscar más público, pero, por otro, el seguir trabajando con la misma dinámica". -- Lo que sí está claro a estas alturas es que, con cinco discos en la calle y creciendo con cada uno de ellos, ya se os puede tildar de "grupo consolidado"... -- "Según entendemos nosotros lo de consolidado, sí. Tenemos continuidad, carrera y podemos colgarnos la medallita de que con cada disco superamos los números del anterior. Si pones todos los discos de Canallas encima de una mesa ves que existe una evolución y una mejora y cuando te subes al escenario con grupos a los que siempre has admirado ves que ya te tratan de tú a tú". -- Una de las cosas curiosas en vuestro caso es la rapidez con la que sacáis los discos. Si exceptuamos el espacio entre el primero y el segundo, vais a disco por año... -- "Somos muy viscerales en eso. No abordamos los discos pensándolo todo más de lo necesario: llega el momento, ¿hay canciones?... pues hay disco. Ese ritmo de producción te lo da la creatividad. Puede que sea porque no entiendo de marketing y esas cosas, pero nunca he comprendido bien que, cuando tienes temas para hacer un álbum, tengas de esperar a determinada fecha". -- La primera vez que hablé con vosotros me comentabas que no queríais encuadraros dentro del rock madrileño. Señalabas que no entendías bien esa etiqueta y que vuestra música no era nada localista... -- "Sí. Y sigo sin verlo. Lo de hacer rock vasco, o rock madrileño, te lo da el lugar en el que vives, y Madrid ya no tiene ningún tipo de identidad. Aparte de la culpa que pueda tener en esas cosas el alcalde que tenemos, lo cierto es que los grupos de Madrid han perdido la unidad estilística que tenían hace un montón de años. Entre los vascos, por ejemplo, eso se nota más ". "Va por ustedes" se grabó en los estudios Producciones Peligrosas, en Granada, y el grupo aprovechó la circunstancia para dar rienda suelta a su afición preferida: irse de bares. Si bien el propio Michel se encargó de la producción, todo el grupo se dejó llevar por la visión atenta y crítica del técnico de sonido con el que trabajaron. "Hicimos el disco en los bares y luego lo plasmamos en el estudio "--dicen--". Teníamos una enorme confianza con la gente de Peligros. Son capaces de ponernos a parir una guitarra si están convencidos de que estamos metiendo la pata". -- El tema "barero", tan característico de vuestras canciones, queda reflejado hasta en una versión que metéis en el nuevo disco, el "Bares" de Gabinete Caligari... -- "No hacemos más versiones. Lo que sí metemos es una canción recuperada del primer disco, el 'Bienvenido al club'. Nos gustó la idea de plasmar ese tema tal y como lo hacemos ahora. Es una manera de autodemostrarnos que aquellas canciones siguen pudiendo defenderse y que tenemos una evolución lógica". -- ¿Por qué tanto rock'n'roll surge de los bares? -- "No sé. Quizás el rock es una música de bodega. Esto no significa que quien disfrute con un vaso de leche no pueda disfrutar con el rock, pero sí parece que tienen una unión natural, ¿no?". -- Tú, además, tienes un bar... -- "Sí. En Madrid a los enterradores y a los bares nunca nos faltará clientela". -- ¿Seguís manteniendo la tónica de probar las canciones en directo antes de grabarlas? -- "Es algo que nos gusta, pero que en esta ocasión sólo hemos podido hacer en un par de casos. No ha sido un problema, sino, al contrario, todo un lujo. Hemos tenido tantos bolos que no podíamos ponernos a hacer canciones nuevas casi hasta que teníamos el tiempo encima". -- ¿Cómo creéis que se van a tomar el disco los medios? Me llamó mucho la atención que con "Nunca más" hasta los periódicos os hacían caso... -- "Fue alucinante. Sobre todo lo de la contra de El País. Nos habían hecho un artículito para la sección de Cultura y, como se cayó lo que tenían para la contra, nos metieron ahí. Por lo visto, al redactor jefe le hizo gracia eso de 'La Tarara en ritmo punky'. Si hasta nos hicieron una entrevista para una de esas revistas de peluquerías... Imagínate cuando nos vemos en la revista al lado de una tía en pelotas... Supongo que ahora todos desconectarán totalmente, aunque... nunca se sabe. Creemos que lo que más les llamó la atención a todos es darse cuenta de que somos un grupo de amigos. Esa gente tiene la idea de que un grupo de rock es la típica banda de raritos con manías". -- Hablando de amigos, ¿hay invitados en el disco? -- "Sí, pero 'invitados humildes', como nos gusta decir. Están Eloy, el percusionista de Eskorzo, o Pedro Chica, de Dorian Gray. También cantó Fita Heredia, una chavalina de quince años que se la trajo Eloy al estudio después de que la escuchara cantar en el patio de su casa. Lo de las colaboraciones está muy manido y nosotros nos obsesionamos con ellas en el primer disco creyendo que eso iba a darnos más repercusión. Desde entonces procuramos hacerlas sólo cuando cuadran, cuando realmente vienen bien. De todas maneras, que quede claro que estamos enormemente agradecidos a todos cuantos han colaborado en nuestros discos". -- ¿Tenéis previsto presentar el disco de alguna manera especial? -- "Creo que hay previstas cinco o seis actuaciones en ciudades grandes, pero no sé exactamente cómo nos lo haremos en Madrid. A mí me gustaría, más que una presentación, hacer una fiesta de celebración en la que los periodistas dejarais la libreta en casa". -- Viéndoos el otro día en el Hebe se pudo comprobar cómo habéis crecido en directo... -- "¡Jo!. Lo que pasa es que tuvimos muy mala suerte con eso de que se nos fuera la luz un par de veces. De todas formaas, la banda está fuerte en ese terreno y, aunque después de estar un mes grabando quizás estás un poco oxidado para el escenario, lo cierto es que lo recuperas enseguida. Otra vez es como el matrimonio: cuando llevas cinco años con la misma mujer ya sabes dónde tocarla para que se le encienda la luz". Va siendo hora de dejarlo y, prácticamente, ya hemos hablado de todo lo que puede considerarse una sorpresa en un grupo que no se caracteriza especialmente por tenerlas. Los Canallas tienen ante sí un reto que, aparte de otras cosas, les gusta abordar, así que en la formación se respira el aire de optimismo e ilusión que suele ser habitual en los grupos acostumbrados a lidiar casi todos los días con el público en directo. Su universo, con todo, se va extendiendo y comentan que próximamente viajarán a México dado que en el país centroamericano se va a editar este "Va por ustedes". Del mismo modo, Chile tendrá pronto en sus tiendas una edición de "Nunca más" que, probablemente, también tendrá que ser defendida en directo tarde o temprano. Si aún no has visto al grupo encima de un escenario tienes otra opción para conocerles. En el nuevo álbum se incluye una pista en CD ROM con la interpretación en vídeo de su tema "Veneno". No es lo mismo, pero... E.P. Canallas. "Va por ustedes". Bliss
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