Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Indice

Ariel Rot recupera su repertorio en un álbum grabado en vivo. Mayo 2001

Reivindicarse sobre el escenario

Su "Cenizas en el aire" consiguió, por fin, colocarle en un disparadero del que ya casi se había olvidado. Después de haber sido un absoluto número uno formando parte de Tequila o Los Rodríguez, el guitarrista argentino tuvo que volver a empezar a convencer al público de que también tenía cosas interesantes que decir en solitario. Poco a poco lo va consiguiendo y eso ha traído consigo el atrevimiento suficiente como para ocuparse del material antiguo que, en otros tiempos, tuvo repercusión popular en las voces de otros cantantes.

No es fácil, en ningún terreno de la vida, sufrir curvas demasiado ondulantes. Sin embargo, cuanto te expones al juicio del público, siempre estás a su albedrío y puedes encontrarte un día en la cumbre y al siguiente sin nada que hacer. Ariel Rot siempre contó con el respeto del público, pero pocos eran quienes, al principio, le veían como una oferta válida cuando presentó su propio proyecto en solitario. El se lo tomó con paciencia, supo aguantar el tirón y, después del trabajo que realmente consolida (el directo), ha terminado volviendo a un lugar importante dentro de nuestra música. Su nuevo álbum le presenta, precisamente, en la faceta en la que más se ha apoyado para reivindicarse: encima de un escenario.

-- Todo el mundo graba directos ahora...

-- "Es cierto. La verdad es que salir con un disco en directo casi al mismo tiempo que otros músicos es una coincidencia porque lo empecé a planear durante la gira este último año. Fue la primera vez que se me ocurrió la idea y tomé la decisión como en ratos intermitentes. Hay varias razones para hacerlo: una es que creo que al fin he dado con una banda potente con la que llevo cuatro años y me pareció interesante poder mostrar eso. Siempre grabo los shows y, cuando los escuchamos en la furgoneta, y me encantan. Por otro lado, quería recuperar un repertorio que, si bien era mío, siempre lo compartí. Sentía la necesidad de apropiarme de esas canciones que no había cantado yo, de hacerlas definitivamente mías. Por último, pero no menos importante, está el hecho de que no tenía ganas de meterme en el estudio. Hay un calendario discográfico y otro más natural y biológico; hacer un disco no se trata de juntar catorce canciones y grabarlas, sino que todo pasa porque la situación te excite y que sientas que en el estudio va a pasar algo nuevo. Estaba entrando en rutina y automatización: disco, gira... tenía ganas de romper ese loop. Lo cierto es que no sabía en lo que me estaba metiendo: sabía que iba a ser complicado y, al final, lo fue. Entre componer y grabar, suelo tardar un año en hacer un disco, con sus momentos de desasosiego y de tensión pero para hacer 'En vivo mucho mejor' todo se concentró en sólo tres meses".

-- Sin embargo, siempre se suele decir que grabar un concierto es más fácil que hacer un disco nuevo completamente...

-- "Es diferente. Cuando tienes tus canciones nuevas compuestas te quedas tranquilo al ir a grabar, pero aquí no. Eliges el repertorio y lo gordo viene después: prepararlo para que, en una sola sesión, por muy mal que salga, el resultado sea bueno".

-- Mucha gente graba varios shows y así tiene más recursos a la hora de elegir. ¿Por qué grabarlo en una única sesión?

-- "Se planeó para grabarlo así. Hay un porcentaje importante del repertorio de este disco que nunca había tocado con la banda y no nos íbamos a inventar una gira solamente para esto. Cuando terminamos la del año pasado nos dejamos de ver durante un tiempo y luego nos juntarnos durante dos meses para ensayar específicamente este show. Si bien no podemos sacar una gira de la nada sí podíamos inventarnos un concierto en Galapagar".

-- Me llama la atención eso. ¿Por qué grabar en Galapagar?

-- "Dro, la compañía, ya había hecho cosas en el Teatro Jacinto Benavente. Lo cierto es que tienen una programación de música buenísima, mucho mejor que muchos teatros de Madrid. Fue la posibilidad que más me gustó de las que miré".

-- ¿No parecía, sin embargo, más lógico grabarlo en Madrid?

-- "También pensé en grabarlo en un estudio, directamente, pero me parecía más interesante que el público pagara la entrada y que fuera un concierto; no invitarles a la grabación de mi disco, sino que asistieran a un concierto que, al mismo tiempo, se iba a grabar. La situación cambia. He participado en muchos discos grabados en estudio y es otra dinámica: son cinco horas y el público, al no haber pagado, está preparado y sabe que puedes repetir tres o cuatro veces una canción".

-- Son esos conciertos patrocinados por cadenas de radio, tan preparaditos, tan elaborados...

-- "Los discos, hoy en día, da igual como se graben: lo que importa es el resultado. Un disco en estudio tiene muchísima más manipulación, pero no por eso deja de ser válido. De hecho, muchos de nuestros discos favoritos fueron trabajos de laboratorio, hechos en el estudio durante muchísimos meses. Lo que importa es lo que se consigue, aunque quizás sea más divertido hacerlo como lo grabé yo: subir ahí, contar cuatro y tocar un show entero. El momento en el que más disfruté de todo el proceso de dos meses fueron las dos horas que duró el concierto".

-- ¿No saldrá avalado por alguna emisora o canal de televisión que lo emita previamente?

-- "Decidimos que no porque nos después daba mucha más libertad de acción. Ahí está el vídeo y veremos en qué momento o en qué cadena se saca, pero en absoluto estamos presionados. Por otro lado, al ser tuyo y pagarlo tú, puedes tener mucho más control sobre el producto que al pertenecer a este tipo de asuntos".

-- El repertorio no es el de la gira que hicisteis...

-- "No. Yo intentaba que el disco tuviera ese plus, esa sorpresa, cosas que los fans no se esperasen, tratar de recuperar cosas y asumir el desafío de tocar canciones que nunca había cantado en directo. Hice una primera lista y el repertorio se fue amoldando según iban pasando los ensayos. Hasta el último momento hubo cambios. Grabé unas veinte canciones y el disco tendrá dieciséis. Fue divertido y especial tocar temas que no hacía desde hacía veinte años. Era como cerrar los ojos, dejarse llevar y tocarlos de vuelta, entrar en el túnel del tiempo".

-- Cosas de Los Rodríguez, de Tequila...

-- "También hubo colaboraciones que no me puedo permitir habitualmente pero de las que sí pude disponer para esta ocasión especial. En medio de la gira, Tito Dávila, el teclista, enfermó y le sustituí por otro guitarrista, pero cuando Tito se recuperó dejé al guitarrista, con lo que la banda estable éramos tres guitarras y teclado. En el disco también está Dani Nel.lo; hizo un trabajo excelente y quise agregar unos detallitos de percusión en algún tema como 'Quiero besarte'. Luego toca... Ciro Fogliatta, que formó parte de Los Gatos, el primer grupo que hizo rock en Argentina. Ese grupo fue el comienzo de todo en mi país. Cuando se habla de rock nacional siempre se empieza por ellos. Es un especialista en el Hammond desde los años sesenta, con lo que los teclados aquí son de lujo; una cosa es tener un teclista que se apañe y otra es tener un tipo que sabe manejar un instrumento tan ultracomplejo. Es de los que, como el pedal steel, necesitas toda una vida para aprender a tocarlo bien. Uno de mis discos favoritos en directo es el 'Mad dogs and Englishmen' de Joe Cocker, que lo tomé un poco como patrón para grabar el mío. Quería una banda exuberante, nada de minimalismo, aunque sin sentirse obligado a que todo el mundo estuviera tocando al mismo tiempo. Hay momentos muy cálidos y momentos... de gran banda".

-- ¿Cómo te sentó recuperar repertorio de hace tantos años?

-- "Fue muy extraño... como revivir esos momentos. Es como ponerte un traje viejo y comprobar que te sienta bien después de quince años. Incluso mejor en algunos casos. Fue curioso: me tocó alguna fibra que removió mucho el pasado. Empecé a tener mucha saudade y a recordar mucho esa época, a soñar con Tequila, con Los Rodríguez, con los compañeros y con esos momentos".

-- ¿Eso es añoranza? ¿Echas de menos aquellos días?

-- "No quiero repetir esa época, pero es lógico que la eche de menos porque fueron momentos muy bonitos, llenos de compañerismo, de conexión musical y personal con gente. Momentos de sentir una banda de verdad que, además, deja huella. Es una sensación muy poderosa. El compartir eso, el no sentir que estás tú tirando del carro sino que hay cinco personas para lo bueno y para lo malo...".

-- Ahora pasas por un buen momento de popularidad, ¿no?

-- "Con todas las dudas que en su momento tuve al tomar la decisión de arrancar solo, ahora siento que la cosa está creciendo no sólo a nivel de público, sino a nivel personal. Si no hubiera tomado esta decisión y hubiera sido un poco más vago no hubiera pasado lo que está pasando: llegar a un punto que, para mí, como intérprete, supone la confirmación más grande que puedo tener. Saber que puedo hacer un disco de una hora y cuarto con todas las canciones de mi historia, cantándolas y dirigir la situación llevándola adelante y producirla me hace ver lo que crecí en estos cuatro años".

-- Siempre se suele señalar el hecho de grabar un disco en directo como un "fin de etapa". En tu caso, por lo que dices, era más un deseo de no entrar en el estudio antes de que lo considerases adecuado...

-- "Para hacer otro disco en estudio primero necesitaba que corriera un poco el aire y, con esta experiencia, lo he conseguido. La próxima vez que grabe en estudio será distinto: mi actitud ante el micrófono será diferente después de esto. Para mí también ha supuesto comprobar que la desfachatez, el humor, la espontaneidad y la energía a veces funcionan mejor que la cosa académica y el mirar con lupa que siempre se produce cuando trabajas fríamente con un ingeniero enfrente".

-- Poniéndonos estrictos, es el primer directo que grabas en una carrera bien larga...

-- "Los Rodríguez sacamos el 'pirata', pero era un pirata de verdad y nosotros fuimos unos piratas al hacerlo, ya que fuimos robando momentos de cosas grabadas, algunas de pésima calidad que luego mejoramos. No fue un proyecto homogéneo. Esta es mi primera experiencia así y se la recomiendo a todo el mundo porque es importante; como intérprete es una asignatura que aprobé".

-- En tu caso, más que cierre de etapa, este álbum ejerce de recopilación y te permite pasar revista a tu obra. ¿Cómo quedan ahí tus "discos perdidos", los grabados entre el fin de Tequila y el principio de Los Rodríguez?

-- "Escucho mis discos y creo que, en el momento en que los hice, eran totalmente válidos y tenían su sentido, aunque ahora mismo los sienta muy lejanos. De esos dos sólo escogí un tema para el directo, pero no porque el resto no sean válidos, sino porque la temática no tiene mucho que ver con mi feeling actual. Eran un poco nihilistas y herméticos".

-- Muchos los consideramos casi accidentales. En aquellos momentos no se te sentía realmente con ganas de poner en marcha un proyecto tuyo mientras que, al sacar "Hablando solo", se te notaba otra actitud...

-- "Hay una gran diferencia. Todo había sido accidental hasta entonces. ¡Hasta los mismos Tequila fueron algo accidental! Y yo seguía un poco en eso, me dejaba llevar por impulsos sin planteamiento. Si las cosas hubieran ido de otra manera cuando empecé a hacer eso quizás hubiese seguido. Tal vez faltó un disco más para conseguir el aplomo y madurez necesaria, la solidez. Desde esos discos a los siguientes en solitario aprendí muchísimo: fue cuando me profesionalice. Tequila fue para mí una escuela y sólo cuando hice los discos en solitario empecé a tocar con otros músicos. Hasta entonces sólo había tocado con Tequila y no sabía dirigir a músicos profesionales. Creo que ése fue uno de los grandes fracasos de esos discos: cuando venían músicos al estudio no había comunicación y yo, en vez de luchar, me quedaba como medio perdido".

-- Al recoger tu carrera en solitario señalabas que, a quien le gusta el rock, lo que quiere es tener una banda o formar parte de ella. Esa actitud no se te notaba en aquella época...

-- "Bueno. Mi primer disco tras los Rodríguez lo hice con los Attractions, que ya eran una banda en la que yo era el que me tenía que integrar. La banda que tengo ahora fue surgiendo y consolidándose a base de muchas actuaciones. El directo es una forma de perpetuar eso. Si bien será imposible llevar de gira el proyecto que ha grabado el disco, ya que son nueve personas, espero que, quizás en invierno, pueda hacer una gira de ocho ciudades con este formato, aunque sin Carlos Tarque".

-- No me has contado cual es la aportación de Carlos al disco...

-- "Es uno de los momentos más fuertes del disco, un popurrí de Tequila, siete minutos de rock'n'roll muy potente. No se cae en ningún momento y no se siente que esté como enganchado a la fuerza. Son cuatro temas que se unen de manera natural aunque haya cambios de tono, modulaciones y hasta cambios de tempo".

-- ¿Cuáles son las canciones?

-- "Están 'Necesito un trago', 'El ahorcado', 'Mr. Jones' y 'Matrícula de honor'. Para ese tema era importante un invitado, ya que me quedaba sin aire cuando hacía 'Mr. Jones' con esas ochocientas palabras por minuto. Me encontré con Carlos una noche; yo le admiraba mucho desde la primera vez que le vi porque es un cantante de rock'n'roll con estirpe, solidez y fundamento. Ese día me lo pasé muy bien con su repertorio de imitaciones: puede imitar a cualquier cantante. Al día siguiente llamé a Dro y les dije que ya tenía el invitado para el popurrí de Tequila".

-- El otro día os vi a Carlos y a ti en el concierto de los Secretos. Todos los que estaban en el escenario eran músicos de los que "venden mucho" y a Carlos le noté muy integrado. A ti, sin embargo, no.

-- "Cuando yo grabé las guitarras para el disco de homenaje aún no sabía quién iba a grabar el tema. Luego, en el concierto, me sentí muy cómodo con Carlos al lado. Yo tenía cierta relación con Enrique y con Alvaro y, bueno, con Ramón Arroyo, el guitarrista. En cierto modo, no hay tanta diferencia entre Alvaro y yo. Si Tequila hubiera aguantado veinte años quizás teníamos una situación ciertamente similar. Me siento algo identificado con Alvaro y comprendo lo que tiene que haber sido para él ponerse en el centro del escenario y ponerse a cantar esas canciones".

-- En mi opinión, el tipo de artistas que se reúnen en eventos así llevan otra dinámica de funcionamiento, otra vida. Son de los que cambian mucho en cuanto empiezan a vender...

-- "La primera vez que vendes cambias. Luego, una vez que has vendido, que has tocado fondo, que has vuelto a vender, que otra vez has tenido que volver a empezar... los cambios son más sutiles hacia fuera y más importantes hacia dentro. Esto es un juego en el que igual estás arriba que abajo y en el que lo único que te va a mantener es que tengas mucho amor por lo que haces".

-- Igual lo que educa a un artista es la primera hostia y muchos de aquéllos aún no la han tenido.

-- "¿La famosa cura de humildad?"

-- Sí. Igual la gente se autovalora cuando le cuesta subir al principio pero lo ve de otra manera cuando tiene que volver a recuperar su sitio.

-- "Hay veces que ni subir te cuesta. Mira el caso de Tequila: no nos costó nada. Todo sucedió incluso mucho antes de que nos empezásemos a cansar. Podríamos haber estado uno o dos años más tocando antes de grabar un disco y nos lo hubiéramos pasado de puta madre. Todo tiene que ver con cuáles son tus sueños. El nuestro era tener una banda; lo demás ni lo soñábamos. Era muy difícil soñar tener éxito en 1976, aunque ahora también es difícil soñar pensando que haciendo rock'n'roll vas a vender. Los grupos de rock que empiezan deberían tener claro que lo que hacen lo hacen por placer".

-- Es cierto que, comparado con otros géneros, en España el rock no vende, pero tiene otro mercado...

-- "En ese aspecto tengo que considerarme afortunado. Mi música tiene suficiente repercusión como para hacer giras, tener una banda y no tener que hacer otra cosa".

-- Concrétame una cosa. Hablar de rock es como hacerlo de pop. No es lo mismo un grupo indie que Ricky Martin ni, en el rock, es igual hablar de Hamlet que de Loquillo. En todo ese entramado, ¿dónde te colocarías?

-- "Me siento un bicho raro. Mi historia es bastante particular y me siento identificado con la gente con la cual trabajé. Con Andrés, por ejemplo: un tipo que ha tenido sus bandas, que ha estado arriba, que ha tenido sus momentos más duros... Has nombrado dos cosas con las que me siento imposible de identificar: con el pop vendedor, por supuesto, no tengo nada que ver; y, con los grupos indies, tal vez por una labor mediática, tampoco. Yo no soy investigador y no estoy continuamente en Internet buscando maquetas de nuevos grupos. De lo que los medios nos enseñan o ponen a nuestro alcance creo que hay poco con lo que sentirse identificado en ese terreno".

-- Cuando has hablado de Andres...

-- "Digo Andrés como puedo decir Bunbury, Juan Perro... gente que pudo, de repente, rehacerse. Todos demostraron que, después de un boom grupal, pudieron salir adelante solos".

-- Igual lo de Santiago no es tan exitoso aún...

-- "Pero tiene que sentirse satisfecho. Ha hecho escuela, ¿no?"

-- Sí, pero el alumno menos aventajado es el que se lleva los premios. Se me ocurría, cuando has citado a Calamaro, si se pasa mal cuando, al deshacerse un grupo, la gente sólo se queda con la imagen del frontman, si se pasa una situación incómoda viendo cómo el cantante parece tenerlo más fácil a la hora de comenzar otra aventura...

-- "Totalmente. Esa es una situación que se dio con Los Rodríguez y con todos los grupos. Creo que para un guitarrista que no es el frontman ni el cantante rehacer su carrera requiere siempre muchísimo más esfuerzo. Por eso te digo que me siento superafortunado, porque pude salir adelante y porque estoy consiguiendo una identidad propia y que tal vez nuevas generaciones que se meten en esto van a tener más presente a Ariel Rot que a mi pasado".

-- Igual el moverse dentro del rock es también otro handicap. ¿Notas si los medios de comunicación ponen más reparos a este tipo de música que a otro?

-- "En lo que es mi caso, no. Bien es cierto que, aunque vengo del rock'n'roll y mis discos se hacen en clave de rock cien por cien, yo soy, al fin y al cabo, un compositor de canciones. No hago temas instrumentales de seis minutos ni soy Frank Zappa. Hago canciones que todo el mundo puede cantar cogiendo una guitarra".

-- Sobre eso, ¿te empiezas a considerar más cantante que guitarrista?

-- "Se esta provocando una conjunción de guitarrista cantante en que las dos cosas están ensambladas. Quizás antes lo veía más disasociado, pero, escuchando el directo, siento que ahora todo está más integrado. Eso fue como el esfuerzo y el logro: cuando lo consigues es como estar tocando dos instrumentos al mismo tiempo y complementados".

-- ¿Aún no te sale la situación de echarte la guitarra a la espalda y cantar cogiendo el micrófono?

-- "Mirándome en los vídeos creo que mi actitud es poco showman y más bien reconcentrada, más metido en la música de lo que es un showman en sí".

-- También es ese el plano más normal en un grupo de rock. Llegar, tocar... y fuera.

-- "Por momentos es muy divertido sentirse un poco personaje y un poco payaso encima del escenario, pero también es una cuestión de personalidad. Yo no soy una persona demasiado extrovertida y tampoco quiero hacer nada que ni desde fuera se vea antinatural ni desde dentro se sienta forzado. Lo más importante es hacerlo el día que quieres y no hacerlo cuando no te apetezca. Dentro de esta gira, que se hizo con escenarios grandes, de un modo natural se fue dando una cosa más entregada a la gente en cuanto a la actitud visual".

-- ¿Cómo vas a trabajar en directo este álbum? Ya has dicho que no vas a poder llevar la banda del disco...

-- "Ahora voy a hacer contratación, trabajar el verano: estar un día en la plaza del pueblo tocando gratis para el público y otro día en un festival donde tocas con otras bandas y la gente paga. Cuando termine el verano espero que el disco esté en un momento que me permita hacer una gira invernal, programada por mí, eligiendo los sitios y los horarios para un público que va a escuchar un concierto y no solamente salir de marcha. En cuanto termine eso empezaré a pensar el próximo disco".

-- Entonces igual sale para el año que viene...

-- "Hay que ver las fechas ideales. Tú ya conoces que las compañías son las que mejor saben de esto. Cuando eres un gran vendedor, generalmente, sales para las fechas en las que más discos se venden; cuando no, aprovechas las épocas en las que menos discos se venden. Si este disco funciona bien me imagino que podré salir a competir en Navidades. Si no funciona tendré que buscar un hueco donde no haya tanta competencia y donde no estén todos los grandes. Creo que mi calendario no se va a alterar demasiado. Cada dos años he sacado un disco nuevo. Este ha tardado sólo un año, pero, a la vuelta de dos años del anterior grabado en estudio, habrá un nuevo disco. Cuando tienes una banda vas todos los días al local de ensayo y estás girando, pero cuanto estás solo te metes en tu casa a componer. Esto es lo que quería evitar sacando el directo".

-- A la hora de hablar del directo me sorprende que artistas como tú no estéis más presentes en festivales.

-- "Puede que sean un poco temáticos y que uno no entre en lo que es el concepto".

-- Eso es lógico, pero no entrar en ninguno con todos los que hay...

-- "No creo que sea tan estricto. Si no se dio el hecho será porque en algunos casos no les interesó llamarme o porque no coincidiéramos en fechas o en caché. La primera gala que tengo ahora es un concurso de bandas de rock en el Ampurdán que, en teoría, tendrá grupos muy independientes y creo que yo puedo convivir tranquilamente con ese público. En ese sentido, ésa es la ventaja que tenemos quienes nos movemos en esta música: podemos hacer giras de invierno, en garitos y sitios reducidos con un público totalmente especializado y giras de verano con un público menos homogéneo en las que las primeras filas son tus fans y el resto de la gente son familias que salen a tomar una copa y a pasear esa noche por el pueblo. Tenemos un abanico más grande para poder trabajar".

-- Insisto. Me llama la atención sobremanera que haya tantas grupos extranjeros minoritarios en esos eventos y que bandas de rock'n'roll clásico nunca aparezcan en los carteles.

-- "Hay que ver la ideología y el concepto del festival. Igual es un rollo más indie".

-- Sí, pero no todos van de indies. En los grandes festivales tienes un espectro muy amplio. En algunos puedes ver desde Paul Weller hasta Biohazzard, por ejemplo.

-- "No sé darte la respuesta. Cuando empezamos con Tequila había muchos de estos eventos y de repente, por ejemplo, te encontrabas tocando con Triana y con Leño. Tal vez ahora están más dirigidos y tienen una identidad más clara. Personalmente, tengo una banda de rock que puede entrar perfectamente en un cualquier festival de rock. Esa pregunta podrías hacérsela mejor a los organizadores de los festivales".

-- ¿Y lo de salir fuera? ¿Se contempla? La última vez que hablé contigo no estabas muy por la labor de intentarlo en Argentina...

-- "Mi idea era que, después de Los Rodríguez, mis discos pudieran encontrar allí alguna base de público, pero eso depende mucho de la compañía. Aunque aquí publico con Dro, en Argentina soy un artista Warner y Warner, en Argentina, no hace cantera porque cubre sus presupuestos con Luis Miguel, Alejandro Sanz, Fito Páez y Andrés Calamaro. No es su política arriesgar y, económicamente, les va bien".

-- Casi se ha dado el caso contrario, que muchos músicos argentinos se hayan terminado instalando aquí. Ya se habla de la "mafia porteña", de un ambiente en el que, por ejemplo, artistas como Andy Chango llegan aquí y aterrizan enseguida con un entorno muy favorable...

-- "¡Je!...Yo soy el productor del disco de Andy"

-- Se os ve a todos muy unidos, muy apoyados los unos en los otros...

-- "Somos un grupo de amigos: Makaroff, Andrés, Alejo en su momento, con sus movidas, el mismo Andy... Esto fue más una reacción del público que una cosa prevista. Argentina es un país muy duro y es normal que la gente emigre, sobre todo los músicos. Da la casualidad de que España es un buen punto para venir y es normal que yo, de repente, si tengo un buen feeling con alguien, me acerque a él y si, en un momento dado se lo puedo ofrecer a alguien, se lo ofrezco. Lo demás no corre por mi cuenta. Eso no quiere decir que si ese artista no encuentra nada te despertarás mañana con un caballo muerto en la cama".

-- ¡Hombre! Entiendo que lo de "mafia" es un apelativo cariñoso. Supongo que se refiere más a un círculo muy concreto, muy unido...

-- "Las cosas se van armando solas. Es como cuando conocí a Dani Nel.lo o a Carlos Tarque, todos vamos entrando en un círculo... es una comunicación entre unos músicos que son del mismo palo, inquietos, que vienen del rock y se toman el rock como algo serio, que, al mismo tiempo, están abiertos para escuchar otras cosas e incorporarlas... Ojalá ese círculo fuese más nutrido y gozase de mejor salud en este país".

-- Por lo que dices, da la impresión de que entre los rockeros no tenéis tanta afinidad como podría suponerse al abordar la música de manera parecida.

-- "Creo que somos pocos porque hay pocos que nos sintamos identificados con eso, con el sentirnos como músicos de rock con raíces, que seguimos aprendiendo y que entendemos que siempre se puede mejorar, que el rock no es algo infantil..."

E.P.

Ariel Rot. "En vivo mucho mejor". Dro

Arriba

Indice