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Anuario de la SGAE (julio del 2000)

Cuantos más datos, más ideas

La Sociedad General de Autores y Editores ha publicado ya su "Anuario de las artes escénicas, musicales y audiovisuales" en el que se trata de recopilar toda la información posible dentro del ámbito de actuación de la sociedad. Dicha recopilación de datos es cada vez más útil habida cuenta de su desglose y de la capacidad de análisis que puede derivarse de los mismos.

Con respecto a la música, el Anuario contempla tres capítulos, dedicados a la música clásica, la moderna y la grabada. La diferencia entre música clásica y moderna es pocas veces entendible, pero, para aclararnos, se podría decir que el concepto de "clásica" atiende a la música que ha permanecido apoyándose en corrientes elitistas que premiaban lo creado anteriormente al siglo XX y lo compuesto en este mismo siglo orientado a las formaciones orquestales y al género lírico. La música moderna, en este aspecto, sería la que vende discos, llena recintos de conciertos, se escucha en emisoras convencionales y representa básicamente lo aparecido en el último siglo.

En este último sector se analizan los equipamientos (recintos en los que se celebran conciertos), el fenómenos de los festivales y las cifras que generan los conciertos en vivo. En cuanto a la música grabada se presta atención a los datos que reflejan la evolución del mercado musical en lo referido a venta de discos. En este terreno, lamentablemente, muchas de las cifras que aparecen se quedan en el año 98, por lo que es difícil evaluar el comportamiento del mercado del pasado año. Con todo, hay suficientes datos como para evaluar la evolución de la música española en este terreno como positiva, si bien se empieza a ver en algunos terrenos una falta de adecuación de la industria de nuestro país a las nuevas corrientes de mercado. Es curioso leer, por ejemplo, que, si bien el 99 se vendieron más unidades (CDs, vinilos y cassettes) que en el 98, la recaudación por dichas ventas ha descendido, señal evidente de que en este país ha aumentado el consumo de singles y de serie media.

Del mismo modo, algunos datos interesantes que ofrece el Anuario son que continúa decreciendo el porcentaje de lo que la SGAE considera "repertorio clásico" sobre el total de las ventas y que, del mismo modo, ha caído considerablemente el porcentaje de repertorio nacional en el mismo apartado. Este dato es curioso, ya que cada vez crece más el número de artistas españoles en las listas de los discos más vendidos (siempre según los datos del informe). El dato puede indicar que los discos extranjeros se venden menos, pero de muchos más títulos, deducción apoyada por el hecho de que de los cincuenta álbumes más vendidos en el 99 veintisiete de ellos son españoles. Entre los extranjeros, con todo, aparecen numerosos discos de artistas latinos (Chayanne, Luis Miguel, Maná, Ricky Martin, Francisco Céspedes, Calamaro, Carlos Vives...), lo que apoya la idea de que en España sigue gustando más la música cantada en nuestro idioma que cualquier otra.

Un dato importante a tener en cuenta es la situación histórica de que Dover es, de largo, el grupo que más vende en España dentro del terreno rockero, superando en abundancia a cualquier banda internacional. Entre los cincuenta discos más vendidos del 99 sólo aparecen otras dos ofertas que tengan que ver con el rock: el "Californication" de Red Hot Chili Peppers y "Americana" de Offspring. Por lo que se ve, el género cuenta con tantos artistas con oferta discográfica que las ventas apenas se concentran. El dato, que no es moco de pavo, pone a Dover como el grupo español de rock que más ha vendido en nuestro país (en toda la historia) con sus tres primeros discos. Ninguna otra banda puede acercarse ni de lejos a sus cifras gracias a las enormes ventas de sus dos últimos álbumes.

Mientras que el rock no consigue tener discos relevantes en el nivel de ventas, ofertas como el debut discográfico de Hevia o el álbum que realizó Miliki con las viejas canciones de los Payasos de la Tele rompieron cualquier expectativa. El pop juvenil de la Oreja de Van Gogh o las habituales ofertas de Sabina, Jarabe de Palo, Camela o Duncan Dhu siguen dominando los primeros puestos. Mención aparte merece el hecho de que Alejandro Sanz ocupó en el 99 el cuarto puesto dentro de los discos más vendidos, dato histórico también si tenemos en cuenta que "Más" fue también el álbum más vendido en el 98 y el 97. Nadie consiguió nunca tal nivel en este país y habría que remontarse mucho en la historia para encontrar a algún artista internacional que haya conseguido tal galardón.

El Anuario también analiza los apartados de la piratería y la distribución de música en Internet, si bien dichos análisis tienen poco valor habida cuenta de los bruscos cambios casi diarios que acontecen en dichos sectores.

Si bien entre los datos recogidos hay errores de bulto (imprimir tablas y tablas es algo que siempre genera equívocos aunque se revisen miles de veces), eso no desmerece el estupendo y útil trabajo que ha desarrollado la SGAE en este Anuario, que ofrece también una importante visión sobre las artes escénicas, el vídeo, la radio, el cine y la televisión.

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