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No Doubt afrontan su vuelta discográfica tras el éxito de "Tragic kingdom" Peluquería de colores Hay ocasiones en las que hacer buena o mala música da un poco lo mismo. Llegar a las grandes audiencias o entrar en la cabeza de todo quien te escucha tiene tanta ciencia como hacer música de alta calidad pero que solamente es reconocida por un círculo de cien personas. No Doubt pasaron por las dos facetas. Primero vendieron quince millones de discos y ahora aspiran a ser buenos compositores. Y es que esto de la música es de todo menos previsible. Durante diez años los chicos de No Doubt no pasaron de ser una risa y su ilusión era aparecer en la emisora KROQ, una radio local de California que es algo así como los 40 Principales españoles. A finales de 1995 lanzaron "Tragic kingdom" y de repente se convirtieron en alguien importante, por lo menos para las peluquerías y para la MTV. El ombligo de Gwen Stefani, su cantante, se hizo tan famoso como los colores de su pelo, siempre acorde con la ropa que se le ocurra llevar en cada momento. ¿La música? Ah, sí. Claro que es importante; se supone que si se venden tal cantidad de discos es, también, porque alguien los escucha. Hace pocas fechas que No Doubt ha lanzado su nuevo álbum, "Return of Saturn", un disco que tiene el deber de igualar, cuanto menos, las ventas del anterior. Si no lo hiciera, lo más probable es que el cuarteto vuelva al sitio en el que estaba: olvidado por su compañía y, por lo que nos toca, sin discos en nuestro país. De ese modo, el grupo se ha visto envuelto en una gira de promoción en la que, además de los programas televisivos para adolescentes, se tienen que enfrentar a la prensa. Lógicamente, la cantante no aparece si no haces fotos en color: se cuida el peinado y la voz para otro tipo de apariciones más interesantes. A la prensa la atienden Tony Kanal, el bajista del grupo, y Tom Dumont, aquél que toca la guitarra. El uno proviene de un grupo de jazz y el otro era heavy hasta que consideró que aquello era demasiado cutre para su elevado espíritu. Tony comenzó tocando el saxo. Nació en Inglaterra, pero apareció en California cuando su familia se trasladó allí. "Por aquella época me interesaba más el músico individual, el virtuosismo y esas cosas. Pero luego me gustó más el verme como parte de un grupo, ver cómo sonaba dentro de él y escuchar mi propio sonido integrado en una banda". Por su parte, Tom comenzó con la guitarra queriendo parecerse a Paul Stanley. "El rollo del segmento heavy en la zona en la que yo vivía era bastante cutre y los pantalones de lycra me sentaban fatal", comenta recordando la época. El entró en No Doubt en la primavera del 88. Tony lo había hecho con anterioridad, después de ver una actuación de catorce grupos. El que se llamaba 2 Tone Ska No Doubt le llamó la atención y, con el nivel que tenían, le aceptaron enseguida. Allí no había nadie de los actuales miembros del grupo... excepto Gwen, una chica que realmente supo ver la importancia del instrumento del bajista. Se convirtió en su "novia". "No Doubt hacía cosas más nuevas y tenía más seguidores. Pasé del horror a vivir actuaciones en las que la gente se divertía", añade Tom sobre su incorporación al grupo. Con él, la banda grabó dos maquetas antes de que se incorporara Adrian Young, el batería. Para entrar en el grupo dijo que tenía años de experiencia, pero lo cierto es que todavía sigue estudiando. En aquella época (estamos en el 89) aún estaba en la formación Eric, el hermano de Gwen, por lo que, durante sus primeros años de existencia, No Doubt fue un quinteto. Para vivir tenían que trabajar y, aunque firmaron un contrato con Interscope en el 91, la cosa siguió más o menos igual. Todos estudiaban (Tom música, Gwen arte, Tony y Adrian psicología), pero, nueve años después, ninguno ha conseguido sacar su carrera. El dato es ocultado en unas biografías promocionales en las que, incluso, se dice que todos son licenciados y que estamos ante una "banda lista". Su primer disco cuesta tres millones de pesetas y vende treinta mil copias. Para ser un debut no podían considerarse malas cifras, pero lo que ellos querían era salir en la radio. Se gastaron otro millón en un vídeo, pero la MTV tampoco lo quiso. Ahora, sin embargo, Tom luce una flamante camiseta de la emisora. "Me la regalaron y no me la pongo para hacer publicidad, aunque hay que admitir que la cadena nos ha ayudado mucho. Gwen es muy carismática y mucha gente ha llegado a conocer al grupo a través de los vídeos". Gwen, Gwen... ¿Qué sería de No Doubt sin Gwen? Cuando los fichó, el director de Interscope, Jimmy Iovine, predijo que esta chica sería una estrella cinco años más tarde. De los demás no dijo nada. Eric debió ver el panorama cuando dejó la banda en el 94, en plena grabación de "Tragic kingdom". La compañía había puesto a disposición del grupo hasta once estudios diferentes, pero él prefirió dedicarse a hacer dibujos para la serie "Los Simpson". "Aquel disco tardó tres años en grabarse dado que estábamos estudiando y cada vez que nos juntábamos teníamos que pedir dinero a la compañía para ir completando las canciones", recuerdan. El caso es que, por su cuenta, sí habían tenido tiempo para sacar "Beacon Street Collection", otro disco, el cual vendían en sus conciertos. Sale por fin "Tragic kingdom" y se pone en marcha el aparato promocional. Si hay que hacer de Gwen una estrella lo mejor es que se lo crea, por lo que el primer vídeo promocional que se graba del álbum aclara las cosas: la banda en una habitación y Gwen en otra. Para trabajar con una chica hay varias cosas importantes a tener en cuenta. La primera es el ombligo; cualquier artista femenina que se precie hoy en día tiene que enseñar el ombligo. Pero no es suficiente: hay tantos ombligos a la vista que ya casi no se distingue cuál es el de quién. Mejor el pelo. Gwen aparecerá con un color diferente en el pelo cada vez que salga en la tele. El asunto resulta y se intenta también con los chicos; pero mientras Gwen aparenta siempre ser tan divertida como un anuncio de compresas, los chicos son más sosos que un inválido. A mediados del 96 las fotos de promoción de la banda sólo incluyen a Gwen, sale en las portadas de todas las revistas para quinceañeras y en el nuevo vídeo los tres chicos aparecen peleando contra ella, que es, por supuesto, la heroína. "Gwen es el punto focal de la banda y, probablemente, los vídeos evidencian eso mucho más "--dice Tom--". Pero somos un grupo y queremos estar presentes en las fotos y en las entrevistas. Nunca se ha tratado de un tema de celos, pero no somos un vehículo para el lucimiento de Gwen". Lo intentan, pero no lo consiguen. A medida que Tragic kingdom va vendiendo más y más Gwen empieza a ser requerida para que su ombligo haga apariciones estelares. En fiestas, en entregas de premios, en vídeos de otros artistas... Incluso hay quien la solicita para cantar, como Brian Setzer o Prince. Todo es vida social y giras hasta que llega la hora de grabar otro disco. El reto es importante. El álbum en cuestión ha conseguido vender nada menos que quince millones de discos y lleva en el mercado casi cuatro años. Desde entonces se ha hecho una tirada comercial de "Beacon Streen Collection" y se ha puesto a la venta un vídeo, pero convendría algo morboso para que los medios vuelvan a prestar atención al grupo. En este caso no se hará nada con Gwen, a quien se reservará para las grandes ocasiones. La opción elegida es que Adrian se declare a su novia en medio de uno de los conciertos de No Doubt. Así, el 9 de octubre del año pasado, en el Fillmore de San Francisco, el grupo paró su actuación para que Nina, la elegida, subiera al escenario y dijera que sí ante la propuesta de matrimonio que Adrian le realizó rodilla en tierra, como los caballeros andantes. No Doubt volvió a aparecer en la tele. "Para nosotros, el disco nuevo trata de ser una continuación de 'Tragic kingdom'. Aquel disco era el primero en que componíamos porque antes toda la música la hacía Erik. Este es, por tanto, como una prueba para consolidarnos y ver dónde podemos llegar", comenta Tom. En esta ocasión no han tenido que ir pidiendo el dinero poco a poco a la compañía, sino que ésta les ha dado cuenta abierta. Ellos, tan trabajadores como son, se han tirado dos años para grabar cincuenta y cinco minutos de música. "Bueno. Hemos grabado más, ya que nos hemos dejado algunos temas para sacarlos como caras B de singles y cosas así. Quien vea nuestra trayectoria, con tan sólo cuatro discos en trece años, verá que somos un grupo al que siempre le ha costado grabar", añade Tony, quien señala, junto a su compañero, que la obsesión que les ha perseguido durante todo este tiempo ha sido la de convertirse en mejores compositores. "Creo que sí lo hemos conseguido. Después de tantas giras hemos cambiado mucho; casi hemos dejado de ser adolescentes. Al comenzar a hacer el disco teníamos un papel en blanco y no sabíamos si podríamos componer algo. Fue cuestión de mucho trabajo", dicen. Tanto tiempo les ha supuesto una sensación extraña a la hora de volver. El título elegido para el disco, "Return of Saturn", hace referencia al tiempo que Saturno tarda en dar una vuelta al sol: veintinueve años. Ellos están más o menos en esa edad y ya van empezando a saber lo que quieren ser cuando sean mayores. "Gwen, que ha hecho las letras, lo ha notado más. Está ya en una época en la que no sabe si quiere continuar estando en un grupo de rock'n'roll. Es posible que sigamos juntos y es posible que no, ya que cuando hacemos un disco nos lo tomamos como si fuera el último", comentaba Tom sobre el particular. De todas maneras, que nadie se asuste: No Doubt hará su pertinente gira y si Gwen decide dedicarse al cine o a ser modelo de tintes para el pelo aún queda un buen trecho. Este no es de los grupos que se está dos años haciendo canciones (con lo que les cuesta) para luego ir y dejarlo todo. Hablemos un poco del disco, que también es importante cuando se trata de hacer un artículo sobre un grupo de vídeos. "No sé si es un disco de madurez, pero, si es así, no es nada horroroso. Yo creo que no es tan deprimente como para que la gente no lo disfrute", contesta el guitarrista. "No nos condiciona el éxito. Si fuera así habríamos contratado al compositor que le hace las canciones a los Backstreet Boys y habríamos vendido más discos, pero no es eso lo que nos interesa", añade. Para dar forma a las nuevas canciones de No Doubt se ha elegido al productor Glen Ballard, un hombre asociado a algunos trabajos de Alanis Morissette y Aerosmith. "Yo no lo tenía muy claro, pero después de conocerle a todos nos pareció ideal para hacer lo que queríamos. El no pretendía llevarnos por ningún lado en concreto y nos dejó hacer lo que queríamos. Fue como abrir un grifo y ver cómo podía sonar". En principio parecía previsible que un grupo como No Doubt hiciera incursiones dentro de la música electrónica, aunque sólo fuera para hacer su música más bailable, pero no hubo un acuerdo total sobre el tema. "Gwen sí quería meter cosas de ésas, pero Adrian, el batería, dijo que él sería el único que haría los ritmos en este disco. Al final programó unas baterías y así se dio gusto a todos: hubo programaciones y no tocó nadie más que Adrian". El disco en sí no sorprende. Sigue la tónica del anterior y muestra un tipo de música muy radiable y enfocado al gran público. Tiene buenos estribillos y una mínima dificultad para tocarlo en directo, por lo que las nuevas canciones se convertirán en el hilo central de lo que será la próxima gira del grupo. Comenzará a finales de marzo en Estados Unidos y, posteriormente, aterrizará en Europa. "España nos gusta y, en la gira anterior, fue la parte más agradable de Europa en la que estuvimos. Nos recuerda mucho a nuestra casa", dice Tony. El sol español es más o menos como el californiano y sus pasados conciertos aquí tuvieron una gran audiencia. Es previsible, por tanto, que, cuanto menos, haya expectación ante lo que dé de sí este "Return of Saturn". E.P. No Doubt. "Return of Saturn". Interscope
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