Gary Numan recupera su carrera con vistas al nuevo siglo
Noviembre del 2000
De technoman a músico oscuro
Fue uno de los puntales de lo que se dio en llamar "cool wave". La tendencia, inmediatamente posterior al punk de los últimos setenta, aportó una manera distinta de ver el trabajo con las máquinas. Después de una época dorada se hundió en el fango para resurgir en los noventa reivindicado por los nuevos gurús de la música electrónica.
Los últimos setenta y primeros ochenta fueron tiempos azarosos. A un punk en el que los músicos aborrecían todo lo que sonara a glamour y elegancia le siguieron algunas tendencias que contraatacaban justo con lo contrario. Fue la época de los nuevos románticos y de la cool wave, tiempos en los que el techno pop empezó a sonar como estilo y en el que la vestimenta y el maquillaje eran instrumentos imprescindibles para todo quien quisiera tener presencia en los medios.
Gary Numan fue uno de los ídolos del momento. Sus aventuras con Tubeway Army, su primera formación, le llevaron a lo más alto de las listas y perduró allí durante una buena temporada. Pero ya se sabe que nada es eterno. Los sonidos electrónicos empezaron a remitir ante una nueva avalancha heavy (NWOBHM) y ante los sonidos escondidos de los clubs. Más tarde llegarían el grunge por un lado y el imperio de los DJs por otro.
Como todo esto parece ser cíclico, la música electrónica volvió a adquirir preponderancia a mediados de los noventa y, con ella, todos aquellos músicos olvidados que habían perdido el tren hacia el futuro. Como ocurrió en su día con Kraftwerk, Numan vio reivindicado su nombre y su figura fue homenajeada en "Random", un álbum que tuvo dos volúmenes y en el que muchos de los jóvenes músicos que cuentan con el beneplácito del público admitían que este londinense estaba entre sus mayores influencias.
Eso trajo consigo un renacer en la carrera de este personaje, casi olvidado durante diez años y a punto de tener que pedir un crédito al banco para mantenerse. Sus últimas grabaciones han vuelto a captar la atención del público y su figura retorna a los escenarios. "Pure" es su nueva entrega, un disco que continúa con la buena acogida que tuvo su anterior "Exile", aparecido ahora hace dos años.
-- Háblame de "Pure". ¿Qué querías aportar en el disco? ¿Lo veías como una continuación de "Exile" o pretendías abordar la música de otro modo?
-- "Lo cierto es que quería hacer una mezcla de las dos cosas. Estoy muy contento con 'Exile'. Además, quería hacer un disco más agresivo, mucho más extremo, con mejor sonido y mucho más dinámico. 'Pure' es una evolución y aporta cosas nuevas, pero lo que de verdad quería era ser oscuro".
-- Sí. Eso lo has conseguido, tanto en la música como los textos. En algunos de ellos se respira una temática casi religiosa...
-- "A decir verdad, no soy una persona religiosa. Cuando iba al colegio y tenia catorce años ya decidí no hacer religión como asignatura: no creía en ello. Ya entonces tenía una posición muy fuerte al respecto con la suerte de que mis padres me apoyaron. La religión no era como estudiar matemáticas (que, por cierto, ¡eran tremendas!). Algunos años más tarde un amigo mío murió y cuando fuimos al funeral escuchaba lo que decía el sacerdote. Realmente me preguntaba qué eran todas estas tonterías y empecé a sentirme mucho más ofendido por la religión. Me daba cuenta de que la gente religiosa es fanática. Cuando mi bebé murió todo aquello volvió otra vez a mi cabeza. ¿Cómo podía ocurrir algo así?"
-- Cambiemos de tema. Tú llevas grabando desde 1979, lo que supone una buena cantidad de años en esto de la música. ¿Cómo definirías tu evolución en todo este tiempo?
-- "Lo cierto es que empecé muy bien y luego tuve un bajón profesional, lo que me trajo problemas económicos. Lo pasé realmente muy mal; estaba muy preocupado por esa situación porque no me permitía movimiento. Afortunadamente, a mediados de los 90 me hice más duro y conseguí levantar mi ánimo. Aunque empezó una etapa más oscura comencé a escribir de nuevo y vi que era un placer. Trabajé duro, mi aptitud cambió y vi que todo cambiaba de nuevo. Empecé a llamar la atención de la gente otra vez".
-- También ha cambiado en este tiempo todo lo relacionado con la industria del disco. ¿Crees que esos cambios han mejorado la relación del músico con las compañías?
-- "Lo cierto es que no veo una gran diferencia. Tal vez las cosas legales, en cuanto a los contratos, hayan cambiando algo, pero sirve de poco. Siempre hay bandas desesperadas por tener un contrato y las compañías juegan su papel. ¡Es increíble! Si no tienes un disco no interesas a nadie y si no gustas a la gente de la radio y te pinchan es muy, muy difícil poder conseguir un contrato. ¡Terrible!. Si la radio da un 'no' a la compañía entonces estás perdido. Yo he tenido un sello y he sido leal a los grupos que han trabajado en él; hicimos tres o cuatro álbumes, pero si ahora las bandas consiguen hacer uno ya pueden decir que están de suerte".
-- Háblame sobre tu sello. También tienes tu página web, tu propia revista...
-- "Bueno... Lo del sello lo he parado, ya que daba mucho trabajo y había que hacer muchas cosas. Con la web trabajo los fines de semana y con la revista empiezo entre semana y casi todos los días me lleva un poco de atención. No paro: trabajo todos los días. En veinticuatro años sólo he cogido vacaciones en dos ocasiones. Creo que todas las cosas que hago contribuyen a mi carrera. Suelo ser autodidacta porque de esa manera se aprende muchísimo. Es necesario ser muy constante y responsable en todo lo que haces y eso te proporciona una gran experiencia. Si las cosas te dan problemas has de estar encima de ellas y buscarlas una solución".
-- Hace unos años apareció un tributo discográfico hacia tu persona en el que músicos actuales reconocían una deuda con tu música. ¿Qué crees tú que has aportado?
-- "Para ser honesto, no sé por qué han hecho este disco, pero me ha gustado; me he sentido muy feliz con él. Me hace sentir muy orgulloso y feliz, pero si escucho a los músicos que han participado no veo ninguna influencia mía en ellos. Estoy orgulloso y se lo agradezco. Lo que hago o lo que trato de hacer es que cada disco sea mejor que el anterior. Eso es todo".
-- Cuando tú comenzaste a grabar se te ubicaba dentro de lo que se dio en llamar "cool wave". ¿Recuerdas aquella época?
-- "Hace tanto tiempo que sólo me acuerdo de pequeños momentos. No podría decir mucho, me falla un poco la memoria. Recuerdo que empecé muy bien y que luego tuve un largo y mal momento".
-- ¿Qué queda de aquel Gary Numan en un disco como "Pure"?
-- "Este es un disco muy oscuro, como una contradicción en mi vida: cuanto más feliz soy y mejor está mi imaginación más oscura es mi música. Ahora estoy felizmente casado, creo que mis letras son mejores, pasaron los ochenta y los problemas económicos se marcharon. Mi imaginación puede volar mejor y ahora no tengo que preocuparme del dinero. Antes mi cabeza era mucho más limitada y ahora soy muy diferente a cuando tenía veinte años. Todavía me siento joven y quiero probar muchas cosas, pero la edad me proporciona un conocimiento sobre las cosas que ahora las hace diferentes. Además está mi mujer, Gema, que me hace darme cuenta de muchas cosas y me ayuda a encaminarlas de forma diferente a cuando era joven".
-- Cuando empezabas a trabajar con máquinas era algo poco común y, sin embargo, ahora se ha convertido en algo habitual...
-- "Lo de las maquinas es realmente asombroso. El problema empieza cuando la tecnología te ofrece cantidad de cosas donde elegir, muchas más de las que te puedes imaginar en un momento. Cuando estás trabajando y ves la cantidad de cosas que le puedes sacar a una máquina empiezas a decir: 'voy a poner esto, y esto, no... hmmmm. Esto me parece mejor', y dos minutos más tarde vuelves a cambiar de opinión porque has visto otra cosa aún mejor. De ese modo empleas una cantidad de tiempo que es increíble. Lo que definitivamente es buenísima es la calidad de sonido que consigues: ¡es fantástica!
-- Creo que, en tus visitas a Estados Unidos, has tenido relación con gente como Marilyn Manson o Trent Reznor. ¿Qué opinión te merecen?
-- "Creo que, artísticamente, Trent es una especie de genio, brillante. Y Marilyn Mason es una excelente rock star. Ambos están muy presionados por lo que todo el mundo espera de ellos y esa situación, aunque siempre es difícil, saben llevarla bien. No es que los conozca mucho. He estado con ellos en varias ocasiones y hemos pasado algunos momentos juntos, pero no creo que sea suficiente para hablar de ellos. Lo que sí puedo decir es que son una muy buena compañía. Marilyn es un tipo muy, muy gracioso, mientras que Trent, aunque es algo más serio, tiene muchísimas cosas que contar".
-- Repasando la documentación que tengo sobre ti para hacer la entrevista he visto muchas reseñas de tus primeros años, en las cuales la crítica señalaba una gran influencia de Bowie en tu música. ¿Estás de acuerdo con ello?
-- "Cuando era adolescente sí era fan de David Bowie, pero eso cambió cuando empecé con la música electrónica. No veía que él me ayudara nada; sus piezas eran casi música clásica y, aunque me gustaban, no podía coger ideas de él".
-- Pero habrá músicos que sí admitas como influencias...
-- "Por ejemplo... John Fox, de Ultravox, Kraftwek, Human League...".
-- ¿Cómo va tu carrera internacional? Creo que tienes buenas expectativas para "Pure" en Estados Unidos...
-- "Las criticas están siendo buenas y espero tener suerte. Quizás para marzo o abril vaya para allá. Primero prepararé otro disco en diciembre y, cuando termine allí, para principios del verano, quiero volver a Europa. Me gustaría conectar también con España y aprovechar todos los festivales que haya, pero no sé cómo me las arreglaré".
-- ¿Cómo serán esos shows?
-- "El viernes grabaré un vídeo en el concierto de Londres y tal vez se utilice en la gira, pero tampoco podemos hacer grandes espectáculos porque el espacio es limitado. Aparte de la música creo que el espectáculo se centra en la forma en la que uno responde encima del escenario. Espero que en algún momento pueda tener un espacio mayor y poder llevar un grandísimo espectáculo".
-- "Necesitaba ser famoso tanto como respirar y ahora sólo quiero ser rico". ¿Te acuerdas de esa frase?
-- "De eso hace mucho tiempo. Hablando con el corazón, creo que yo, por el simple hecho de haber conseguido algo de fama, no gustaba a los medios y la gente no tenía buenas vibraciones hacia mí. Había pasado malas situaciones económicas en mi casa y viví una época muy difícil. Los comentarios que se hacían sobre mí dañaban a mi familia y me sentía mal; era como si se sintiesen celosos de mi situación. Dije eso porque en aquel momento el dinero era importante".
-- Tu carrera discográfica apareció poco después de la explosión del punk. ¿Crees que nos vendría bien otro movimiento como aquél en estos momentos?
-- "No. El punk fue algo que duró lo que duró, pero fue una época muy dolorosa, dramática. Una situación muy extraña. No creo que fuera un progreso en sí. Quizás la música electrónica haya sido más revolucionaria en ese sentido".
-- Me has hablado de gira y de un nuevo álbum para diciembre. ¿Algún proyecto más en la cartera?
-- "Puede que para el año que viene Trent Reznor y yo hagamos algo juntos. Me apetece mucho, pero vamos a ver qué pasa porque Trent siempre dice que vamos a hacerlo y luego nunca lo hacemos, ya que está muy liado con NIN. Ahora estoy escribiendo un libro de una historia de miedo. Todavía tengo mucho por hacer".
-- Pues que te vaya bien.
Ana Felipe
Gary Numan. "Pure". Eagle 78
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