Pag.Ppal. Artículos Discos Crítica Agenda Directorio Foros Anuncios Contacto

Indice

Los metálicos Deftones no se quedan parados con su cuarta entrega
Junio del 2000

Un pony sin límites

Siempre preocupa un poco a los aficionados metálicos que sus grupos quieran investigar y evolucionar. Algunos de ellos se ven intimidados y se limitan a entregar continuamente el mismo disco con la esperanza de mantener a los más fieles. Otros, por el contrario, ponen en primer plano su propia evolución. Deftones son de los últimos.

Es de esas cosas curiosas. La capital de California, el estado más playero de los USA, no es San Francisco ni Los Angeles, sino Sacramento, una ciudad situada más al norte famosa por poca cosa más que aparecer en algunas películas. Ahí se formaron a principios de los noventa los Deftones. Eran una panda de amigos que, cada uno por su cuenta, tenía sus experiencias musicales. En común sólo coincidían en la pasión por el skate, pero era sólo cuestión de tiempo que se liaran la manta a la cabeza aunando sus esfuerzos instrumentales en una banda de rock. Eran Chico Moreno, Stephen Carpenteer, Chi Cheng y Abe Cunningham. Lo más llamativo de todo es que, casi diez años después, los Deftones son un grupo de éxito en el terreno del metal y... siguen estando juntos. "Supongo que pasa porque éramos amigos de antemano, nos conocíamos antes de formar el grupo. De ese modo, todo lo que hemos aprendido lo hemos aprendido juntos a través de este tiempo y eso es una buena base. Nunca nos metimos en esto pensando en el éxito; queríamos, simplemente, pasar un buen rato unos con otros", comenta Abe cuando se le hace recordar aquellos tiempos.

En el 95 tuvieron oportunidad de enseñar al mundo lo que podían hacer. Y al mundo le gustó. "Adrenaline" no ofrecía en principio sino una oferta más dentro de la fusión metálica que cogía el rap como modo expresivo y el punk como actitud. En aquellos años Deftones no eran diferentes a multitud de bandas que salían a escena con bermudas y con un volumen lo suficientemente alto como para dejar sordo a cualquier empleado de las salas en las que tocaban. Pero... sí: al mundo le gustó. Los aficionados a las tendencias extremas encontraron en ellos algo que no tenían los demás. Podía ser la frescura, la intensidad de sus textos, la ausencia de arrogancia o su extremo cuidado de la pequeña legión de fans que empezaban a seguirles.

Dos años más tarde llegó "Around the fur" y fue el acabose. La carrera internacional de Deftones creció con giras europeas y el single "My own summer" sonó en todos los programas especializados. En España, sin ir más lejos, el grupo llenó los locales en los que aterrizó y vendió una respetable cantidad de discos si los comparamos con las consideradas "estrellas del metal", bandas de temporada que ni son estrellas ni hacen metal.

El caso es que Deftones arrampló con su éxito y decidió exponerlo a la consideración de todo el mundo. Aparecieron por todos los festivales que se lo solicitaron, volvieron a girar como peonzas y no dudaron en ceder un par de piezas para sendas bandas sonoras. Si estaba escrito que esto fuera para adelante ellos no iban a poner inconvenientes. "No creo que girar tanto nos haya afectado en nuestro modo de ver las cosas o en la consideración de la música que hacemos. Si acaso, nos emociona, ya que estamos expuestos a muchas cosas diferentes en todo el mundo y es una bendición el ser capaces de encontrar a gente diferente y poder explorar culturas que no conocemos".

¿El resultado de todo ello? "White pony", el cuarto disco de Deftones.

Sí, el cuarto. El año pasado, viendo el tiempo que tardaban en sacar algo nuevo al mercado, permitieron que se editara "Live tracks", un álbum en directo grabado en Amsterdam. Abe lo define como un "puente entre proyectos", aunque admite que le habría gustado que sonara mejor.

El cuarto disco del grupo aparece, por tanto, tres años después de su última grabación en directo, un tiempo más que razonable para esperar algo... diferente. "Queríamos hacer algo que impresionara a la gente antes de empezar con este disco, por lo que nos fuimos al Ozzfest. Después del festival empezamos a escribir y, aproximadamente cinco meses después, nos metimos en el estudio". En esos cinco meses cuajaron treinta canciones, quince de las cuales terminaron quedándose en las bobinas debido a que el cuarteto señalaba que se parecían demasiado a lo que oían por la radio.

¿Qué habían reservado entonces para "White pony"? "Pues una progresión natural. Este es el disco que queríamos hacer hace algunos años y ahora nos hemos dado cuenta de que era el momento para ello. Estamos más seguros y se hace más fácil mostrar diferentes facetas de nosotros mismos". A más de uno eso de las "diferentes facetas" le pondrá el vello de punta. Le informo a Abe que aquí los fans del metal no son tan eclécticos como en Estados Unidos y que por menos de nada te tachan de vendido o de blando. Le recuerdo que en España no se dio mucha publicidad a su presencia en el homenaje que el grupo realizó a Depeche Mode en "For the masses" incluyendo su tema "To have and to hold". "Nosotros estamos abiertos a cualquier cosa cultural, musical"--dice--". Es agradable dar vueltas y encontrar gente diferente y eso sucede cuando has visto mundo. No nos ponemos límites a un solo tipo de música". Con todo, Abe no se atreve a definir "White pony" como un álbum "menos duro" que "Around the fur". "No. Yo no lo diría así. Diría que está hecho con más seguridad y diversificación. Estamos más orgullosos y nos sentimos más capaces de mostrar un abanico más extrovertido del grupo".

Me viene a la cabeza Pantera. Su reciente "Reinventig the steel" es considerablemente menos bestia que sus entregas anteriores y es bien sabido que uno de los pocos grupos de los que son fans los cuatro Deftones es Pantera. ¿Qué opinan de él? "Creo que suena a Pantera y a mí me encanta Pantera. Es un buen disco y no me planteo si es más o menos duro porque aún lo he escuchado pocas veces. No sé si será una cosa similar a 'White pony' porque lo que hemos hecho nosotros ha sido un disco más intenso, no tan obvio".

"White pony" es un cambio sustancial en la música de Deftones y, en mi modesta opinión, a mejor. A través de sus canciones se pueden apreciar diferentes terrenos en los que el grupo se defiende tremendamente bien. No es únicamente el soltar las cabras y dejar que fluya la distorsión a diestro y siniestro. En el nuevo álbum hay ejercicios de tensión, incluso de contención. En la nota de promo que acompañaba a la copia de adelanto que recibí ponía que Chico, el vocalista, se planteaba una de las interpretaciones como si le hubieran secuestrado y le obligaran a hacer algo desagradable. También señalaba la admiración que profesaba a la manera como sonaba el famoso "Pornography" de The Cure. Del mismo modo que el vocalista ha cambiado su manera de enfocar su papel, Stephen, el guitarrista, adquiere otro tipo de protagonismo. Sus fraseos incluyen ya un respetable trabajo en las programaciones y en absoluto se ha contentado con utilizar los efectos más comunes.

El grupo se ha visto, o ha querido verse, envuelto en un importante cambio de coordenadas que pasa por el uso equilibrado y consciente de la tecnología. No es que hayan hecho una utilización abusiva de maquinitas ni nada parecido, ni que DJ Frank Delgado (el quinto Deftone en la sombra) haya cogido una mayor predominancia. No. Es algo mucho más global.

El grupo, por ejemplo, va a realizar diferentes ediciones del disco aprovechando los nuevos sistemas de fabricación y en algunos introducirá una pista de CD ROM con una versión del juego del comecocos en el que, si ganas, podrás escuchar un tema escondido. Otro de los provechos que sacarán a los nuevos inventos es la realización de una "house party" retransmitida por Internet. "Nunca se había hecho. Era un concurso donde unas cincuenta personas ganaban regalos y en el que nosotros dirigíamos el tinglado poniendo nuestra música favorita. Con Internet se es capaz de llegar a cualquiera en el mundo en un par de segundos, así que es muy excitante tener esa capacidad", señala Abe.

Mientras estaban trabajando en el disco, los Deftones colgaron de su site una porción de uno de los temas de "White pony" aconsejados por el departamento de marketing de su compañía. La sorpresa surgió cuando, en un plis plas, lo solicitaron veinticuatro mil visitantes.

Todo lo expuesto anteriormente no significa, en absoluto, que el cuarteto haya abandonado su retaguardia. En "White pony" también están los latigazos excéntricos, las píldoras de subida rápida que, probablemente, se utilizarán como sencillos y como platos fuertes en sus conciertos. "No ha habido ningún músico o grupo relativamente nuevo que nos haya influido. Todos escuchamos músicas diferentes y tenemos alrededor nuestro cosas o personas que sí pueden habernos influido: una buena comida, una chica guapa bajando la calle... cualquier cosa de ésas puede resultarnos una inspiración, pero, en cuanto a la música, no hemos oído demasiada cosa buena últimamente. Si mirara hacia atrás siguen estando Prince y Iron Maiden", señala Abe.

En "White pony", además, se vuelve a contar con Terry Date como productor. "Nos planteamos cambiar de productor, pero esto es un círculo cerrado. Nos le encontramos en Los Angeles y comenzamos a hablar sobre lo que queríamos hacer. Vimos que todo era muy cómodo y muy natural, por lo que consideramos que podíamos evolucionar haciendo otro disco con él". Respecto al papel de Frank Delgado, Abe comenta que "el plato no se utiliza como solista, pero añade textura a nuestro sonido de un modo mejor que el típico scratching. Creo que esa técnica tiene los días contados en este tipo de música".

Por lo que se ve, el grupo está preparado para el futuro, con nuevo sonido y con (se espera) una puesta en escena que justifique el éxito recogido en estos dos últimos años. "Iremos a Gran Bretaña en junio y después regresaremos en un par de meses para hacer un tour entero por Europa. Seguro que habrá fechas para España".

Ahora lo único que tiene preocupado al grupo, tan embebido en las nuevas comunicaciones y en su capacidad para llegar al público de todo el mundo, es, precisamente, Internet. "Es frustrante eso de encontrar tu música gratis en la red, pero estoy seguro de que la industria será capaz de arreglarlo. Es algo que nunca acaba y que tienes que tomarlo como venga. Yo estuve algo molesto porque nuestro disco anterior apareciera enterito en algunas páginas, pero... tenemos que seguir con ello. Siempre podría ser peor". Lo mejor de la red está en otro sentido: "Se conectan personas diferentes y estilos distintos y es bueno ver esos mundos mezclados. Ojalá esto traiga a todo el mundo a la globalización. El mundo necesita más de esto".

Ana Felipe

Deftones. "White pony". Maverick

Arriba

Indice