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Barricada graba en estudio cuatro años después de "Insolencia"
Mayo del 2000

Cuestión de necesidad

No han cambiado, pero su entorno sí. Los navarros siguen manteniendo sus principios, tanto sociales como musicales, pero lo que les rodea ya nunca será lo mismo. Han desaparecido del panorama discográfico desde que, con un álbum en directo, cerraran etapa y han aprovechado el tiempo para saldar cuentas pendientes. Entre ellas, discos en solitario y cambio de compañía.

Se veía venir desde hace tiempo. Desde hace mucho tiempo. Su relación con Polygram no empezó bien habida cuenta que, en su primer álbum con ellos, la compañía se negó a editar una de las canciones que integraban "No sé qué hacer contigo". Era 1987 y aún quedaba mucho contrato por delante. Desde entonces Barricada se convirtió en el primer grupo rockero del país con giras espectaculares y con ventas inusuales para el género. Nadie les hacía sombra.

Pero llegó la otra cara de la moneda. "Todo lo que sube baja", comenta Alfredo Piedrafita, uno de los dos guitarristas del grupo desde que, en el 83, sustituyera a Sergio Osés cuando éste tuvo que irse a la mili. Francisco Javier Hernández, el Boni, también tenía que ir, pero se declaró insumiso y prefirió formar tándem con Alfredo en el asunto de las seis cuerdas.

Cuando el grupo lanzó "La araña", en 1994, Polygram decidió ampliar su audiencia y puso a sonar el disco en todas las cadenas de radiofórmula. El público habitual de Barricada, el de los pantalones ajustados y el pelo por el hombro, tomó una decisión tan drástica como incoherente: les acusó de todo y dio más importancia a la promoción que a la música que contenía el álbum. "Es probable que el primer single de 'Noches de rock'n'roll' fuera más comercial que cualquier canción de 'La araña', pero nadie pensó en acusarnos de comerciales en aquel momento. Cuando hicimos 'La araña' trabajamos como solemos hacerlo, pensando en las canciones y sin ninguna intención premeditada. Lo de salir en los 40 o aparecer en más radios eran cosas que se nos escapaban porque nunca aceptamos pagar ese 50% de derechos editoriales que exigía la cadena. Nosotros lo veíamos más como una cosa normal cuando llevas tocando tanto tiempo. ¿Cómo no nos iba a conocer Joaquín Luqui, por ejemplo, si él es de Pamplona?". Quien habla es Enrique Villarreal, El Drogas; es el rostro carismático del grupo, un personaje que pasó de ser chico de los recados en un taller de soldadura a convertirse en la cara más conocida del rock español.

El caso es que, desde entonces, cada día se mascaba la tragedia. Primero fue el que no cuajara la idea de grabar un disco acústico, un deseo que los Barri anhelaban desde 1995. Luego vino la presentación de "Los singles" y las palabras del ejecutivo de turno en las que decía que Polygram nunca censuró "En nombre de Dios" o "Bahía de Pasaia", sino que lo hizo el gobierno. Después de grabar "Insolencia", en el 96, el grupo decidió cerrar página y largarse de allí. "Queríamos acabar aquello y teníamos claro que no íbamos a entregar un disco de estudio. 'Salud y rock'n'roll' es el reflejo de una etapa en la que nosotros hicimos directos muy potentes dijera lo que dijera la gente". La gente hablaba pagando las entradas de los conciertos. El grupo había pasado en Madrid de llenar el Palacio de los Deportes a aterrizar en el Canciller sin agotar los tickets. Aquel concierto fue magnífico, pero el público había descendido considerablemente. "Fue más la sensación de lo que hubo que lo que realmente hubo. Nosotros no pinchamos en ningún concierto y lo que es lógico es que no puedes estar siempre en primera línea. Tienes que estar a las duras y a las maduras y cuando nosotros hicimos discos como 'La araña' o 'Insolencia' sabíamos que no hacíamos lo que la gente esperaba".

La cuestión era que el grupo estaba pidiendo un descanso a gritos. Muchos discos, muchos conciertos, mucha carretera... Eso siempre gusta, pero el cuerpo y la cabeza necesitan ver y sentir otras cosas. "Nos tocaba descansar y, además, teníamos cosas pendientes que queríamos hacer y a las que no podíamos dedicar tiempo porque estábamos inmersos en el curro con el grupo. Después de dieciséis años así no puedes tirarte otros dieciséis haciendo lo mismo". Había, por tanto, objetivos claros, sobre todo uno: "Acababa el contrato y nadie estaba contento: ni nosotros ni ellos. Había habido demasiados cambios en Polygram y cantidad de gente no sabía ni lo que tenía ni con lo que trabajaba. Todo se paralizaba cada dos por tres".

Nadie pensó nunca en la desaparición de Barricada. Ni ellos lo dijeron ni nadie lo comentó. Eso sí, surgía una duda enorme de por dónde irían los próximos tiros del grupo. Poquito a poquito la banda ha ido cambiando sus ambiciones musicales desde que grabaran "Noches de rock'n'roll" en el 83. Su paso por RCA con "No hay tregua" (86) fue un escalón ganado y el resultado de "Rojo" (88) "nos marcó mogollón", como dice El Drogas haciendo memoria y refiriéndose a uno de los discos fundamentales en la obra del grupo. "Ese concepto lo hemos buscado en otros muchos álbumes", añade.

Después de "Pasión por el ruido" (89) llegó un directo que hacía historia y que recogía uno de los momentos más dulces de la banda. A partir de ahí las inquietudes de cada uno empezaban a aflorar, en conjunto en álbumes como "Por instinto" (91) y "Balas blancas" (92), y en solitario con las entregas de El Drogas ("Txarrena") y El Boni ("Peligroso animal de compañía"). Era hora de experimentar, de cambiar, de no encasillarse y de probar cosas nuevas. Llegó "La araña" y con él el cambio de tercio. "Los 40 principales" habían elegido al grupo como "la banda de rock más importante de España" y eso, añadido a los cambios de sonido que el cuarteto había aportado, no fue muy bien recibido por el público "barricadero". La prensa rockera, que siempre había recibido trato de favor por parte de Polygram a la hora de hacer promoción del grupo, se soliviantó al ver que el grueso de la publicidad del nuevo disco se iba para las principales cadenas de radio. El chaval de quince años no entendía muy bien eso de tener que buscar a su grupo preferido entre temas de New Kids on the Block y Hombres G. Todo era demasiado raro y mucha gente no lo entendió.

Ahora el tema ha cambiado... o madurado. Dos días antes de hablar con los miembros de Barricada conocía al Drogas en la fiesta de entrega del disco de oro a Reincidentes por las ventas de su "Algazara". Me resultaba gracioso verle sentado al lado de José Ramón Martínez Márquez, miembro directivo de la SGAE. Los años han caído tan deprisa que era difícil reconocer a una pareja que se conoció en 1983, cuando el directivo se hacía llamar Ramoncín y participó en la grabación del primer disco de Barricada tocando la armónica en un tema.

"Por nuestra forma de trabajar, siempre quedamos satisfechos con nuestros álbumes. Con el tiempo ves las gambas y eso te sirve para aprender y te motiva a mejorar en el siguiente; así que, aunque siempre te gusta más el último, eres consciente de que no lo habrías hecho sin haber grabado los anteriores. Lo que sí es cierto es que nunca habíamos sonado como ahora". Lo comenta Fernando Coronado, el miembro más veterano de Barricada con cuarenta y cinco añitos a sus espaldas. Empezó en esto en Landrú y en Neón Provos y militaba en Tocamás cuando fue solicitado por El Drogas y sus compañeros para sustituir a Mikel Astraín, el primer batería de Barricada, quien falleció a los veinticuatro años después de haber visto nacer el disco de debut del grupo.

Ahora la banda se siente ilusionada con el comienzo de su nueva etapa. Estrenan disco y compañía. "Dro nos parecía la más adecuada y, cuando teníamos hecha la maqueta del material nuevo, sólo pensamos en mandársela a ellos. Si no hubiera entrado ahí habríamos buscado por otro lado, pero les gustó y enseguida se comenzó con el papeleo habitual", dicen.

El disco lleva por título "Acción directa" y, desde la primera escucha, queda claro que aquí no hay ninguna continuación sobre lo ofertado en "La araña" o "Insolencia". Me acuerdo de una comida con Alfredo en la que me comentaba el interés de los miembros del grupo por hacer algo en solitario, cada uno por su lado. "El público de Barricada siempre quiere lo mismo. No puedes cambiar demasiado", comentaba. Cuando les comento el hecho señalan que "nuestro público, en general, no es así, pero siempre hay gente a la que le gusta un estilo y a la que le molesta que cambies. De todas formas, y en ese aspecto, este disco es el menos arriesgado "--dice El Drogas--". Veníamos de dos en los que hacíamos caso a las influencias que teníamos y en las que necesitábamos hurgar. El hecho de que cada uno haya hecho cosas por su cuenta ha traído consigo el que ahora nos apeteciera hacer algo muy directo. Aquí está lo que aprendimos en 'La araña' o en 'Insolencia' y si no hubiéramos hecho aquéllos no nos habría salido éste tan caliente".

Parece obvio que para llegar al "Acción directa" del 2000 ha sido necesario el desfogue en solitario que han supuesto las grabaciones de La Venganza de la Abuela e In Vitro, bandas lideradas por Enrique y por Alfredo. Ninguna de sus entregas discográficas ha tenido una especial relevancia a nivel de ventas, pero ha permitido a los músicos cambiar de aires, probar esas cosas que siempre te rondan en la cabeza y convencerse de que el mundo no se acaba en un solo grupo. Un amigo mío siempre dice que es mejor hacer las cosas y equivocarse que lamentarse siempre de no haberlas hecho y pensar que habrían sido un éxito. En el caso de Alfredo y Enrique ni siquiera hay que reconocer la equivocación: "Han sido proyectos muy satisfactorios, aunque probablemente las compañías que lo han editado no opinan lo mismo", sonríe Alfredo.

No les molesta en absoluto que alguien pueda pensar que Barricada vuelve porque aquellos proyectos no prosperasen a nivel masivo: "no volvemos, ya que nunca nos habíamos ido. Lo que ocurre es que cuesta tanto montar una historia que tienes que involucrarte en ella de cabeza y, desde luego, despreocuparte de las ventas que vaya a tener. Nos sentimos más compositores que miembros de la industria y lo nuestro es hacer canciones. No dependemos de los resultados hasta ese punto".

No descartan seguir haciendo cosas aparte de Barricada porque "nunca se sabe. No puedes dejar de enredar y, si sabemos compaginarlo todo, todavía podemos hasta montar más cosas". El asunto es complicado, tanto por el grado de implicación que esta gente exige en sus proyectos como por el tiempo que dedican a cada aventura. Sobre esto comentan la situación que ha vivido Alfredo cuando han coincidido la salida del álbum de In Vitro y la grabación de "Acción directa": "Ha sido como estar entre Pinto y Valdemoro. Todo lleva mucho tiempo y, como te vuelcas en todo..."

"Acción directa" se comenzó a gestar en noviembre y se finalizó en marzo. La grabación se realizó en el estudio Du Manoir, en Las Landas, lugar que Barricada ha tomado casi como sede desde que hicieran allí "Por instinto" en 1991. Solamente se movieron de aquel estudio en la realización de "La araña". "Han renovado el equipo y probablemente tienen la mejor mesa de Europa", comentan entusiasmados. Definen el resultado de las sesiones como "algo que va a gustar a quienes disfruten con los Barricada del principio y a quienes también quieran encontrar sensaciones nuevas. Es como si nos hubiéramos impregnado nosotros mismos del grupo sin saber muy bien a dónde íbamos a ir".

La respuesta del público, especialmente en este momento, es importante por cuanto el rock español ha cambiado soberanamente en los últimos años. Si bien en su momento de auge Barricada eran los número 1 sin discusión ahora se puede hablar de más bandas que consiguen el disco de oro concentrando audiencias realmente importantes. "Eso está de puta madre porque todos esos grupos llevan un montón de tiempo trabajando y son buenísimos. Llegar a eso en un género como el rock no viene dado porque suenes en la radio o porque aparezcas en televisión, sino que llega tras haber hecho un montón de directos que hacen funcionar el boca a boca. Si llegas arriba es porque te empuja la gente".

Ante esa situación la nueva oferta de Barricada no se plantea competir, ya que es, únicamente, una cuestión de necesidad. "Somos un grupo que quiere vivir de esto, conscientes de que hay que currar porque las canciones no se hacen en cinco minutos. Conseguimos la carta de libertad con Polygram, hemos resuelto nuestros asuntillos particulares y, después de pensar lo que queríamos hacer, hemos hecho esto. No es que hayamos reaparecido y no nos gusta escuchar reproches de que hemos tardado tiempo en sacar otro disco porque también nos habrán reprochado sacar uno cada año cuando lo hacíamos. Todo viene dado en base a las necesidades nuestras y, si no tuviéramos nada que decir o si nos sintiéramos sin fuerza para asumir lo que viene... sencillamente, no lo habríamos hecho".

E.P.

Barricada. "Acción directa". Dro

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