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Loquillo + Babylon Chat

Macumba. 30 de noviembre.

Este es de esos conciertos que quizás, con el tiempo, se consideran históricos. Y no por lo bien que haya salido, sino porque fue la prueba más palpable de que el rock español tiene y necesita una renovación. Hace algo menos de veinte años Miguel Ríos triunfaba totalmente con su "Rock & Ríos" mientras que la gente que buscaba formas más transgresivas, más juveniles y más lúdicas se quedaba pasmada ante la "movida" madrileña y ante elementos foráneos como Loquillo y sus Trogloditas. Hoy ocurre lo mismo pero con dos décadas de diferencia: para el público de Loquillo, Babylon Chat son unos degenerados.

El Loco se encuentra en un momento delicado dentro de su carrera. Su vuelta al rock ha llegado de la mano de un álbum estupendo. Pero, a la hora de ponerlo en directo, la intensidad y pasión que generaba hace años han desaparecido por completo. El barcelonés ofrece ahora su repertorio como si fuera un crooner americano, enfundado en una americana que no se quita más que para los bises y acentuando hasta el cansancio sus amaneramientos. Ya ni siquiera señala a la gente con el brazo extendido: se limita a girar medio cuerpo, con el brazo caído, y levantar el índice a la altura del bolsillo del pantalón sabiendo que sus fans están pendientes del dichoso dedo.

La evolución es la lógica que da la edad, pero se acerca peligrosamente a la caricatura que otros elementos legendarios dentro de la música española han terminado haciendo de sí mismos llegando, en ocasiones, hasta el patetismo. Loquillo aún no ha llegado a eso, pero convendría que no descuidara dicho aspecto si no quiere terminar resultando irrisorio. Tiene tras de sí un repertorio increíble, una banda que, sin ser la máquina que era, sigue mostrándose como una de las mejores de este país y un público fiel que le respeta y le adora. Todos son mimbres suficientes como para enfocar una reconversión adecuada acorde a la edad y situación que el líder de los Trogloditas vive ahora. Si antaño, como cantaba en "Ritmo de garage", podía resultar un elemento detestable como novio de tu hija, hoy en día Loquillo da la imagen del yerno ideal. Lo que ha de aprovechar es que su público mayoritario ya tiene hijas.

En el terreno contrario están Babylon Chat, banda irreverente y desvergonzada hasta el punto de poner de los nervios a los fans del Loco con sus arengas y sus letras desmadradas. Verles telonear con valentía a una leyenda como Loquillo y escuchar la respuesta del público traía a la memoria la primera vez que el altísimo cantante se presentó en el RockOla madrileño y sufrió las iras de los puristas. "Estáis esperando a un tipo muy largo, pero yo os voy a dar algo que también es muy largo", decía el vocalista de los asturianos mientras se tocaba la entrepierna después de que la gente solicitara al Loco con coreos. Toda la actitud transgresiva, juvenil, chula y provocativa que tenía Loquillo cuando era un desconocido es la que tiene hoy Babylon Chat. Resultaba divertidísimo ver cómo los fans más recalcitrantes del catalán respondían ante el morreo que se dieron los dos guitarristas de la banda o ante la afirmación de que "no sólo me voy a tirar a vuestras madres y vuestras hermanas pequeñas. Lo mejor es que me lo haré con... vuestros hermanos pequeños".

Loquillo exhibió una vez más un repertorio que ya es historia junto con las piezas más relevantes de su fabuloso "Cuero español". De ellas, dos canciones evidenciaron la situación que se vivía en Macumba mientras él y su banda ocupaban en escenario: "Cuando fuimos los mejores" y "Treinta y tantos" relataban letras que hablaban de una generación que, en su momento, fue revolucionaria dentro de la música española. Hoy no lo es.

Mientras que Loquillo señala que aprendió de su padre a hacer las cosas "Por amor" es difícil imaginar que alguien de los Babylon haya aprendido absolutamente nada de sus progenitores. Con las mismas, resultaba curioso ver el diferente enfoque que dos generaciones de rockeros daban al mismo tratamiento: mientras que para el larguísimo vocalista los zapatos de tacón hacen mujer a una chiquilla en "Quiero acariciar el rock'n'roll" para el grupo asturiano lo de "hacerse mujer" tiene, evidentemente, una lectura mucho más libidinosa.

Quedan, del concierto, dos interrogantes importantes a tener en cuenta. La primera es si Loquillo será capaz de mantener en directo la fenomenal línea que ha mostrado en sus nuevas canciones. La segunda, si Babylon Chat tendrá suficiente recorrido y evolución para llegar a ser, con el tiempo, tan emblemáticos como hoy en día es El Loco.

E.P.

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