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Topo + Barón Rojo + Snakes + Suaves + Ten Years After La Cubierta. 5 de febrero Hablando un par de días después con un amigo me preguntaba "¿Y qué esperabas?". También es cierto. Igual es que yo creía que bandas como Topo o Barón Rojo podían ofrecer algo diferente a lo que les ha caracterizado durante toda su historia. Igual esperaba que una banda de versiones como Snakes ofreciera algo diferente a eso y que Ten Years After, banda ideal para una sala pequeña, pudiera conquistar a un público que no les conocía tocando a partir de las dos de la mañana. Era mucho esperar y, evidentemente, en este festival no hubo nada de eso. Más bien al contrario: el sonido no acompañó, todos los grupos estuvieron flojos y Ten Years After tuvo que tocar viendo cómo el público huía en masa en cuanto acabó la actuación de Los Suaves. Encima lo tuvo peor que ninguno, ya que, según se iba vaciando la plaza, el sonido iba haciéndose más infame y, tras terminar cada pieza, crecía el público que enfilaba hacia la salida. Unas cuatro mil personas se dieron cita en Leganés para ver a los grupos, muchas de avanzada edad y otras cuantas, más juveniles, con deseos de saber quiénes eran Topo y Barón Rojo, esos nombres que tanto fascinaban a sus hermanos mayores. No sé exactamente qué idea sacaron cada uno por su lado, pero me dio la impresión de que quienes habían visto un montón de veces a los dos grupos no se vieron sorprendidos lo más mínimo mientras que los más jóvenes no terminaban de explicarse por qué esas bandas fueron tan importantes en su momento. Lo de Snakes tampoco tenía mucha sorpresa, ya que se trataba de recuperar un repertorio ya abonado y darle una forma digna. Los instrumentistas estuvieron a la altura, pero habrían hecho mejor su trabajo contratando como cantante a un clónico de ésos que salen en "Lluvia de estrellas" (supongo que en Inglaterra también hay un programa así) que tuviera cara de David Coverdale e hiciera sus gestos. Sin show y sin carisma, todo se quedó en una especie de jukebox lleno de canas que ofreció bonitos recuerdos a quienes disfrutaron en su día con Whitesnake. Los Suaves eran el plato fuerte de la noche o, por lo menos, eso parecía a tenor del entusiasmo con que el público les recibió. El caso es que tampoco hicieron un concierto sobresaliente. De salida les falló el sonido y durante todo el show se vieron faltos de forma. La gente, eso sí, aprovechó para marcarse el concierto por sí misma y coreó casi todas las canciones del grupo. Parece que eso les dejó cansados, ya que fue terminar los de Yosi y producirse la espantada. "¿Eso de Ten Years After es un grupo?", me preguntaba una chica que no aparentaba más de quince años. "Sí: son los cabezas de cartel". "Ah. ¿Y Potente Calefacción también tocan?", me preguntaba la criatura. La anécdota venía a demostrar que los viejos blueseros no tenían mucho público allí y que, se pusieran como se pusieran, lo tenían bastante difícil para conectar con los despistados que tenían curiosidad. Eran las dos de la mañana cuando Alvin Lee y los suyos cogían las tablas después de una espera larguísima. Empezaron a tocar y aquello sonaba a truenos, lo que supuso que hasta el tío más curioso perdiera enseguida su actitud. La cosa fue bajando y bajando. No había vuelta de hoja. La mayoría de la gente, como mi chica, sólo se planteaba cómo podría volver a Madrid a esas horas intempestivas sin esperar a que el evento acabase. E.P.
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