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In Vitro

El Sol. 13 de enero

Mucho, mucho volumen el que utilizaron los navarros para aterrizar en la capital. Parecía como si fuera necesario para mostrar el poder que destila su música. El hecho puede ser válido algunas veces, pero en El Sol llegó a atronar y a hacer casi imposible el seguir los textos de las letras de esta gente.

Venían con ganas, eso no se puede negar, y poco tardaron, una vez cogido el sitio, en destripar el material de su primer álbum, el cual, inequívocamente, recuerda los mejores días de Barricada, la otra formación de Alfredo Piedrafita, quien aquí ejerce de guitarrista en tiempos de descanso para los añorados Barri. Sus compañeros tampoco son novatos en lo de enfrentarse al público, hasta el punto de que, en casos como el del mismo Alfredo, incluso puede resultarle satisfactorio notar un mayor contacto con la gente en salas pequeñas después de haberse paseado toda la geografía española tocando en recintos de buen aforo.

Lo malo del asunto es que, tal vez, esta gente no está ya para afrontar públicos pequeños y que, aunque la gente que tengan delante no sea numerosa, ellos descargan con una rabia y una leche que hace que sus canciones parezcan verdaderos pedruscos tirados encima de tus orejas. No es ya solamente el volumen, sino la intensidad que destilan, la fortaleza de sus guitarrazos, lo arrojadizo de sus estribillos... todo aquello que conforma su música y que hacía pensar a veces que el escenario se les iba a quedar pequeño, sobre todo cuando Jimi Errea, el vocalista del grupo, se explayaba en sus quehaceres. Jimi llevaba tiempo sin tocar en directo, casi siete años desde que dejara Tijuana in Blue, pero, en lugar de haberse acomodado, su vuelta a la palestra le ha traído con desparpajo, soltura y mucha, mucha fuerza.

Con éstas, aquí se evita un tratamiento musical más abultado en el detalle o en la concreción, pero, para qué engañarnos, no son éstos personajes de filigrana ni de hilo fino. Lo suyo es la caña contundente, la rabia sin contención y el sonido atronador. Todo eso es lo que dieron y lo que el público parecía requerir.

E.P.

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