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Los mexicanos Molotov asumen el reto de superar el éxito de su primer disco. Octubre del 99

Apocalipsis satírica

Son la confirmación de que el escándalo implica éxito, algo parecido a lo que otros hacen en la prensa del corazón, pero mostrado con dos bajos y una potencia tremenda. Se han convertido, gracias a su provocación, en el grupo latino de más renombre y ahora se disponen a asaltar con consistencia el mercado estadounidense.

Molotov han dado una respuesta a los grupos noveles que quieren saltar a la fama: "¡Provoca!" El tema no es nuevo, ya que, en este país (como en otros muchos), el mejor recurso para salir en los medios de comunicación es pasar por los juzgados y, a ser posible, con un escándalo sexual. Los miembros de Molotov no han hecho ni lo uno ni lo otro, pero se han encontrado con las mejores condiciones para que muchos periodistas que desconocen su propuesta hablen de ellos. El director de una compañía discográfica me decía hace unos años: "Me da lo mismo que hablen mal o bien de mis discos: lo importante es que se hable de ellos". Y, a tenor de cómo funciona el tinglado, parece que tenía razón.

Los mexicanos se encontraron, además, con los mejores aliados que podían tener: los colectivos gays. Nadie mejor que ellos si se trata de montar un escándalo. Muchos colectivos pusieron denuncias contra Molotov en cuanto se publicó su canción "Puto". Hoy, sin embargo, infinidad de gays de medio mundo tienen en su casa "¿Dónde jugarán las niñas?", el primer álbum de los mexicanos. Unos, por conocer de primera mano qué es aquello tan importante que se dice contra ellos. Otros, simple y llanamente, porque disfrutan con que les llamen "puto" del mismo modo que en los horóscopos de la revista gay más leída en España les llaman "perras". Lo más divertido es que "Puto" no tiene nada que ver con los gays, algo que los miembros de Molotov han aclarado por activa y por pasiva. Da lo mismo: el caso es que con esa canción llegó el escándalo, con el escándalo las ventas y con las ventas la carrera internacional, algo que a un artista de rock mexicano le está casi totalmente vedado a estos niveles.

"Ahora somos más insensibles a esos ataques. Es como cuando nos mofábamos de los tópicos de los grupos heavies y los medios nos llamaban satánicos. No sé si este nuevo disco también tendrá un escándalo, ya que mucho de lo que tiene que decir es sobre cosas que le han pasado al grupo. De todos modos, esas cosas siempre llegan por los medios de comunicación: si ellos te atacan todo el mundo te ataca aunque no sepa por qué". Micky Huidobro es uno de los bajistas de Molotov y dice esto sin quitarse las gafas de sol en uno de los salones de un céntrico hotel madrileño. Cuando le escucho, recuerdo la primera vez que hablé con alguien del grupo; fue hace más de un año y Paco Ayala, al otro lado del teléfono y desde México, ponía todo su énfasis para explicarme que "Puto" no era un ataque a los homosexuales, que aquella palabra se utilizaba en su país del mismo modo que aquí. En aquel tiempo, cuando su primer disco iba a ser publicado en nuestro país, la banda tenía cierta preocupación por cómo podían ser entendidas sus letras, pero hoy eso les trae bastante al pairo. Han comprobado que sus discos suenan en la radio con una normalidad pasmosa, que hablan de ellos hasta los periódicos de información general y que hasta en Alemania hay numerosas personas que cantan sus canciones aun sin saber una sola palabra de castellano.

El tema de "Puto" y sus consecuencias está finalmente cerrado. Al fin y al cabo, a nadie le importa la opción sexual del otro… Excepto a quien hace de ello una bandera, por supuesto.

Lo único que preocupa ahora a Molotov es el lanzamiento de "@pocalypshit", su segundo álbum. El título está tomado de una de las trece canciones que se incluyen en el disco, pero fue elegido por un motivo concreto. Según comenta Micky, "es una mofa a todos quienes están planteando un aspecto negativo de la llegada del nuevo año, quienes creen que el mundo se va a acabar. Nosotros somos positivos y pensamos que todas esas historias no son más que mierda".

Lo que sí constituye "@pocalypshit" es el intento de Molotov por consolidarse después de la fabulosa respuesta de su primer álbum. En base a eso se han tomado determinadas decisiones y la fundamental es la contratación de Mario Caldato Jr., el productor e ingeniero de los Beastie Boys. El asunto ha costado 65.000 dólares, pero para los miembros de Molotov ha merecido la pena. "Tito siempre soñó con trabajar con él "--aclara Micky--". Por medio de nuestra agencia de ventas le invitamos a una de nuestras tocadas y le gustó lo que vio. Surgió una buena vibra, por lo que le mandamos las demos para ver si aceptaba producirnos las canciones. Le gustaron y dijo que sí". El proceso de grabación, al contrario de lo que esperaban los mexicanos, resultó tremendamente relajado. "Nos dejó hacer mucho más de lo que pensábamos. Le creíamos muy exigente y estábamos preparados para tocar las cosas una y otra vez, pero no hizo falta. Es muy simpático y casi todo lo sacó de una primera toma. Según él, era una manera de mantener en el disco la frescura y la energía del grupo".

Aunque la contratación de Mario pueda parecer un dispendio en relación a los costes de producción de su primer disco, esto no es así. El coste de "@pocalypshit" ha sido incluso menor que el de "¿Dónde jugarán las niñas" y eso a Molotov les viene bien, ya que ellos pagan la producción de sus álbumes y tienen un acuerdo con Universal para la edición y distribución en todo el mundo. Este acuerdo es para tres discos y, si los resultados de "@pocalypshit" se mantienen, es fácil que se renueve dado el interés que la compañía está mostrando por el mercado latino en Estados Unidos, ejemplo del cual es el fabuloso contrato que recientemente ha suscrito con Enrique Iglesias.

Aparte de trabajar con Mario, hay más cosas nuevas en "@pocalypshit": "Es más equitativo en la escritura de las letras "--continúa Micky--". En el disco anterior yo escribí el ochenta por ciento de los textos, pero aquí todo está mucho más repartido, con lo que queda más fresco, más simpático. Creo que hemos mejorado, tanto a nivel musical como en el aspecto lírico. Ahora parecemos un cuarteto de críos con un enorme berrinche y eso nos hace ser más sarcásticos, aportar más humor y ofrecer cosas más ácidas. En el terreno rítmico nos hemos abierto más: heavy, raggamufin, jungle, cosas electrónicas… En ese aspecto, el disco es muy rico, ya que eso no ha supuesto ningún exceso de producción ni nada parecido".

En distintos salones del hotel están Tito Fuentes, el guitarrista de la banda, y Paco Ayala, el otro bajista. Ambos están, como Micky, atendiendo a la prensa tratando de dejar pasar el día sin dar abasto. La expectación por el nuevo disco del grupo ha hecho posible convocar a una enormidad de periodistas a quienes se les concede un tiempo contado a fin de dejar paso al siguiente. "Todo el plan de promoción se lo sugerimos nosotros a la disquera. No queremos hacer playback en televisión o aparecer en la radio presentando discos de Ricky Martin. No queremos salir en las revistas del corazón… La disquera tiene que conseguir los medios para que el disco se conozca, pero sin recurrir a lo pijo o a lo sonsonete. Ya sabes…"

El terreno en el que se mueve Molotov podía resultar delicado. Son un grupo de rock que se abre a tendencias contemporáneas y que aporta una carga ideológica importante en sus textos. Ellos pretenden mantener una integridad sin darse cuenta de que han saltado ya esa barrera en la que dicha virtud no tiene ningún tipo de valor para el público. "Hemos tenido que madurar muy rápido, ya que apenas hemos tenido tiempo ni de pensar ni de ponernos a hablar sobre el futuro. Si tenemos un problema personal en México tenemos que esperar un año para solucionarlo porque no pisamos por allí. Nos ha llegado dinero, fama… y eso es difícil de llevar porque no somos gente que frecuente los casinos de Montecarlo o de Las Vegas ni montamos en limusina. Nosotros compartimos nuestras habitaciones con gente del staff y no nos molesta que sea así", señala Micky.

Las cosas han cambiado, evidentemente, desde que la primera encarnadura de Molotov se presentara a un concurso musical que la Coca Cola organizó en México. Lo ganaron sin explicarse muy bien cómo, ya que ellos sólo buscaban el premio de consolación: poder beber gratis en los bares en los que se desarrollaba el concurso. La cuestión era que cuanto más borrachos estaban más gustaban al público. Así llegaron a la final, la ganaron y empezaron a aparecerles los primeros contratos que solventaban de aquella manera debido a que sólo tenían tres canciones para tocar.

Cuando apareció su disco, las cadenas nacionales de tiendas se negaron a venderlo por su portada y por sus textos, lo que originó el interés de la prensa. Se pusieron a vender sus discos en la calle y eso atrajo la atención de la prensa más todavía. Surgió el asunto "Puto" y ya salían continuamente en la prensa. Sus ventas se dispararon hasta el punto de que Universal decidió darles una salida internacional. La respuesta fue parecida en todos los sitios en los que se hablaba castellano y los escándalos de la prensa mexicana eran el gran elemento promocional para presentar a Molotov.

Conclusión: en menos de un año se han recorrido todos los festivales importantes de Europa y su plan para los próximos meses abruma: después de acabar la gira española que han realizado en el verano irán a la embajada y gestionarán su visa para tocar en Las Vegas, volverán a México para presentar el disco, iniciarán una gira sudamericana con Control Machete e Illia Kuriaky y volverán a España. Todo ello en el plazo de un mes.

Puede suponerse que, con este panorama, el grupo será un icono en su país, pero… "no lo sabemos. Llevamos tres años sin pasar por allí. Sólo fuimos unos diez días y preferimos no enterarnos de nada y dedicar el tiempo a nuestras familias". Micky me comenta que su abuelo está enfermo y que, en estos momentos, debería estar junto a él en lugar de contestar a mis preguntas. Duda que le vuelva a ver vivo cuando llegue a México. ¿Por qué no ir entonces? "Es triste no poder parar, pero es lo mejor para el grupo: volverse mártires del rock mexicano, hombres de hierro que ni siquiera duermen… Si no nos gustara seríamos abogados o doctores".

Un planteamiento importante para entender el éxito de Molotov es la manera de afrontar la música. Mucha gente les ha buscado (y encontrado) similitud con Urban Dance Squad o Rage against the Machine. Ambos grupos tienen un cartelazo en el mercado de habla hispana, pero sus ventas no son tan importantes como su repercusión. El mezclar el rap con el rock pasa, ineludiblemente, por hacer entender los textos o… por modificar con cierta frecuencia las bases musicales. "RATM tienen un estilo tan marcado que no pueden cambiar al mismo tiempo que cambia la música en el mundo. Los Rolling Stones cambian y por eso se mantienen. No se puede negar la calidad de RATM, pero nosotros somos mucho más ricos que ellos: hacemos funk, tenemos sarcasmo… Nunca he visto a los Rage acercarse a la música latina".

En "@pocalypshit", Molotov hace una incursión en la música electrónica, pero no hasta niveles que modifiquen su estilo. "El sonido electrónico lo usamos más para redondear nuestra música que para cambiarla", señalan. Del mismo modo, en este álbum hay un hip-hop más marcado que en su anterior "¿Dónde jugarán las niñas?": "Es la oportunidad de explotar la parte hip-hopera del productor y nosotros queríamos hacer algo en ese campo". En el tema de las letras, los mexicanos se caracterizan por utilizar sin distinción el castellano, el inglés y ese híbrido latino que es el spanglish: "Así puedes decir las cosas en menos palabras, con textos más cortos. A Randy prácticamente le sale todo en inglés porque no habla bien el castellano, pero a nosotros nos sale todo por igual". Randy Ebright es el batería estadounidense, y ocasional tercer bajo, del grupo y puede que uno de los que menos acepten la idea de Paco de aportar también textos en francés. "Quién sabe… "--dice Micky--" Yo hablo francés perfectamente y Tito lo estuvo estudiando durante seis meses de una manera intensiva. Eso es algo que tiene que salir solo porque ya sabes cómo son los franceses: no te escuchan si no hablas su idioma a la perfección".

Ese problema no lo tienen es Estados Unidos, un país que puede ser una mina de oro para el grupo. "El rock latino apenas se está empezando a abrir allí, pero está claro que en toda América se entiende el castellano. En Los Angeles, el ochenta por ciento de los sesenta millones de dólares que se recaudan en impuestos es generado por latinos. En Estados Unidos el problema no es tanto el idioma, sino que a su público le cuesta entender que el rock se pueda hacer en otros sitios. Escuchar el castellano les resulta simpático, pero… ¡es que ellos inventaron el rock'n'roll!".

Mientras esperan su salto definitivo, no dejan de tocar en directo. Este año han conocido casi todos los festivales europeos y han compartido escenario con Monster Magnet, Metallica, Chemical Brothers, Hole, Marilyn Manson y un montón de artistas. "Es muy positivo porque tocas con la misma producción y sonido que ellos, en el mismo escenario y con el mismo tiempo. La gente te puede valorar en relación a otros y lo cierto es que no nos podemos quejar. Todo nos ha ido muy bien en ese aspecto". Su evolución sobre las tablas mejora, lo que hemos podido apreciar aquí dado que en Madrid han tocado hasta tres veces en un año. Desde la sosería que evidenciaron en el Festimad 98, con la lluvia cayendo, hasta su actuación en el Gutiérrez, con todo el público botando, han ofrecido multitud de actuaciones que les hacen ganar solvencia en directo. "Cada lugar del mundo es diferente y eso hace que no te canses nunca de tocar delante del público, ya que éste también es diferente allá por donde vayas". Actualmente, el grupo se plantea afrontar un nuevo show de directo más acorde con su poder de convocatoria. "Ya es tiempo de empezar a pensar en nuestra propia producción: nuestro escenario, nuestras luces… tal vez pantallas…".

Su paso por España también les ha proporcionado compartir cartel y experiencias con grupos españoles. Los miembros de Molotov no olvidan que ellos conocieron el rock español desde críos y entre sus recuerdos infantiles aún permanecen Radio Futura, Miguel Ríos o Miguel Bosé ("no era exactamente mi palo", añade Micky cuando le cita). De su última visita se llevan en la memoria sus actuaciones con Dover y con Bunbury. Micky señala que el zaragozano "fue grande en México con los Héroes del Silencio. Tuvo que empezar otra vez desde cero y, con su inteligencia, supo dónde quería ir". La opinión sobre Dover es bastante más positiva: "Son muy fuertes, increíbles en directo. Ver cómo brincan y cómo tocan… Son geniales y tienen el mismo nivel que cualquier grupo inglés o norteamericano. Lo que no sé es por qué cantan en inglés".

E.P.

Molotov. "@pocalypshit". Universal

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