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Milladoiro, Fuxan os Ventos y Nordés suponen la nueva ofensiva del folk gallego. Septiembre del 99

Históricos y noveles

Después de la explosión de gaiteros que se ha notado en la primera mitad del año, los grupos gallegos de música tradicional no están dispuestos a quedarse fuera de la atención del público. Milladoiro, grupo emblemático del género, acaba de publicar una recopilación en torno a sus veinte años en la carretera al tiempo que está preparando su próximo lanzamiento, previsto para octubre. Fuxan os Ventos, otros históricos, se han reunido lanzando al mercado un excelente "Sempre e mais despois" y, por último, Nordés, uno de los grupos renovadores de Galicia, ha puesto en la calle su segundo álbum con aires de folk rock.

La situación era previsible. El éxito de Carlos Núñez no ha tirado solamente de los gaiteros, sino que todas las compañías han comenzado a prestar, en mayor o menor medida, atención a las bazas seguras del folk gallego y los lanzamientos de las productoras independientes empiezan a ser atendidos debidamente por los medios de comunicación. El caso más patente es el de Milladoiro, un grupo emblemático donde los haya, con veinte años de historia a sus espaldas. Si bien el grupo anda preparando nuevo disco con Discmedi, su actual compañía, la multinacional Sony, editora de algunos de sus anteriores álbumes, no ha perdido la oportunidad de realizar una recopilación sobre la obra del grupo lanzándola por medio de su departamento de marketing especial. El disco, que ha sido titulado como "Aires da terra", muestra una semblanza histórica sobre la obra del grupo, probablemente nuestra banda más internacional dentro de la música tradicional. Cuando Carlos Núñez empezaba a ser conocido fuera de nuestras fronteras, Milladoiro ya era un grupo consolidado dentro del circuito internacional y sus actuaciones eran más numerosas fuera de España que dentro de nuestro país.

Milladoiro nació en 1978 de la unión de Faíscas do Xiabre con tres músicos dedicados por entonces a instrumentos y sonoridades medievales. Desde entonces, el grupo ha cambiado mínimamente su formación, ha grabado once discos, colaborado con los Chieftains, Paul Winter, Bill Whelan y muchos más artistas de talla internacional y ha entrado en el mundo del cine con la composición de seis bandas sonoras. Su colección de premios es impresionante y su trayectoria internacional está, actualmente, consolidada como una de las más fuertes entre los músicos españoles, siendo fijos y habituales en el enorme circuito de festivales folk a lo largo de todo el mundo. "Aires da terra" incluye treinta temas que hacen un repaso, somero pero interesante, sobre la obra del grupo y sirve como apetecible aperitivo ante lo que será su próximo lanzamiento. "Con ellos, aquellas viejas melodías, dormidas en la memoria de los más viejos o aletargadas en unos pocos cancioneros, olvidadas y aun despreciadas, despertaron de su letargo y pasaron, casi de la nada, a ser aplaudidas en los mejores escenarios del mundo y ante los públicos más diversos", comenta sobre el grupo Xosé Luis Freire en la carpetilla que acompaña al doble compacto de celebración.

Freire es uno de los componentes de Fuxan os Ventos, otra formación clásica dentro del folk gallego. Mientras Milladoiro y bandas de su entorno se centraban en la música instrumental, Fuxan eran los máximos representantes del folk cantado en Galicia. El grupo, que llevaba quince años sin grabar, ha reaparecido con "Sempre e mais despois", un CD editado por Fonofolk que se presenta en formato de digipack con trece nuevos temas. "Tuvimos que dejarlo por la imposibilidad de atender debidamente el proyecto. Problemas de tiempo, de distancia, de trabajo… ya sabes. Hace tres años nos volvimos a unir para participar en un festival organizado por una asociación de minusválidos y nos volvimos a plantear el hecho de grabar un disco", comenta Xosé, quien añade que "sería realmente el disco que siempre quisimos hacer, ya que cuando nosotros grabábamos había una serie de condicionantes sociopolíticos que siempre nos impidieron hacer exactamente lo que deseábamos". La aparición de "Sempre e mais despois" no va a suponer una vuelta a la carretera de Fuxan os Ventos dado que, "aunque hemos tenido muchas propuestas, aún no han desaparecido los problemas que nos obligaron a separarnos hace quince años. Una cosa es juntarnos para grabar en fines de semana y otra comenzar a actuar, lo que supondría tener que abandonar nuestras actividades actuales".

Junto a "Aires da terra" y "Sempre e mais despois" ha aparecido también "Egobarros namarinos", el segundo lanzamiento del grupo Nordés. "Ellos, junto a Berrogüeto o Luar na Lubre, suponen una segunda generación dentro del folk gallego "--comenta Xosé--". Podían tener doce o trece años cuando Milladoiro o nosotros comenzamos a actuar. Lo mejor es que aún hay gente más joven, que tiene catorce o quince años, que sigue el mismo camino y que continúa formando grupos". Con "Egobarros namarinos", Nordés aporta otra dimensión al folk gallego, dimensión que es presentada como una forma de folk rock, apreciación que a Fuco Vázquez, uno de los componentes de la banda, no le deja demasiado satisfecho: "El fondo es folk y la forma es rock, pero sólo a veces, por lo que la etiqueta de folk rock no deja de ser eso: una etiqueta. Lo que nosotros intentamos es hacer algo distinto dentro de la escena, no seguir los parámetros que se han mantenido siempre", señala.

En este disco, Nordés ha cambiado la formación que lanzara "Cruz de pedra" en 1994. "También hemos cambiado la instrumentación y hemos incorporado una voz femenina. Se trata, en el terreno estilístico, de la evolución de un desarrollo en el que buscamos algo más progresista y menos standar", afirma Fuco, quien ve también viable ubicar a Nordés dentro de la "nueva ola" de grupos de folk gallego: "Nosotros somos de los ochenta, pero en esa época surgieron muchas bandas. La diferencia entre éstos y los que les precedían es que en los ochenta los grupos querían tener una personalidad mayor abriéndose a todas las posibilidades. Antes siempre aparecían un par de temas irlandeses en todos los discos e, incluso, muchos grupos llegaron al folk gallego conociendo primero el folklore irlandés".

El nuevo éxito del folk gallego es, para Xosé, "innegable, sobre todo en la percepción que se tiene desde fuera. El folk gallego nunca estuvo muerto, pero da la impresión que, desde Madrid, se han ido descubriendo ahora nuevos grupos que llevan muchos años trabajando. Al mismo tiempo, eso alimenta la propia vida interna de esta escena". Sin embargo, según Fuco, la reciente explosión del fenómeno no es suficiente: "No ha sido tanto un boom como que ha habido figuras que se han visto beneficiadas a nivel mayoritario. En relación con la cantidad de grabaciones que había antes ahora debería haber diez veces más, ya que hoy en día hay diez veces más grupos con la misma calidad. Curiosamente, ahora es más difícil editar un disco debido a la enorme competencia que ha surgido", afirma.

Ambos coinciden en señalar que las diferencias entre el folk gallego y el de otras comunidades es evidente. "Aquí ha funcionado mucha gente durante mucho tiempo y con mucha calidad "--señala Xosé--". Además, nuestro folklore es riquísimo, con mucha diversidad de ritmos y cadencias, lo que nos permiten tener diferencias de estilo entre los grupos del norte, más cercanos a Asturias, y los del sur, que se ven influidos por la música de León o Portugal". "En Galicia "--añade Fuco--" es factible seguir el ejemplo de Irlanda porque tenemos mucha música tradicional, del norte y del sur; es una riqueza aún más grande que la de los mismos irlandeses. Hay mucho material y se dan las suficientes condiciones como para que pueda darse a conocer". El hecho de que aparezca Irlanda en la conversación da pie a tratar un tema inherente a la música gallega: la etiqueta que siempre la ha acompañado tildándola de "música celta". "Yo pienso que nos benefició, aunque fuera una simple etiqueta comercial "--comenta Xosé--". Sirvió para que mucha gente hiciera a los gallegos el mismo caso que a los irlandeses". "Algo tiene de celta, aunque eso no está claro ni para los historiadores "--añade Fuco--". Lo que sí está claro es que también tiene influencias de la música peninsular, como puede ser, por ejemplo, el caso de la jota, que no existe en Irlanda".

Aunque todo parezca beneficioso en este momento, no se puede olvidar que la música tradicional sigue siendo un coto casi cerrado para entrar en las compañías grandes. Fuco señala a este respecto que "desconocen las posibilidades reales de esta música a nivel comercial. El éxito de Carlos Núñez podía ayudar, pero, sin embargo, mucha gente piensa que una mayor producción de música tradicional puede cansar al público. A mí me llama la atención esa opinión cuando la defiende gente que, continuamente, está editando música pop sin pensar que también puede llegar a aburrir. Es un tema de desconfianza. Yo creo que, por ejemplo, si un tema tradicional se promocionara tal y como se promocionó el 'Depende' de Jarabe de Palo, que se empezó a anunciar un mes antes de que se pusiera a la venta, el tema se vendería".

Lo que sí parece haber mejorado con el tiempo es la propia evolución de la industria gallega, la aparición de estudios y la consolidación de sellos locales. "Nosotros no hubiéramos podido grabar nuestro disco "--comenta Xosé sobre esto--" si no fuera porque ahora aquí hay estudios muy buenos. Si hubiéramos tenido que desplazarnos, como cuando hicimos los discos anteriores, eso no hubiera sido posible". "Lo que no ha mejorado demasiado ha sido en el tema de las actuaciones. Aquí sigue habiendo más fiestas que un circuito propiamente dicho, por lo que en invierno apenas se funciona. Además, siguen sucediendo hechos, como la celebración del Xacobeo, donde se prima la presencia de grupos extranjeros. Con todo, lo importante es que lo que se ha logrado no decrezca. Si se sigue en la misma línea no vamos mal. Sabemos lo que hay y no todos los días se producen milagros", añade Fuco.

Pese a todo, lo que queda claro es que Galicia aventaja con mucho a otras regiones o comunidades en la promoción de su música tradicional. Si bien casi todo el mundo pide más, es innegable que Galicia es actualmente el caballo ganador a la hora de apostar por el folk. " Hevia es una punta de lanza en Asturias y puede que pronto se dé a conocer su excelente panorama "--apunta Xosé--", ya que allí hay también una excelente tradición y una gran cantidad de grupos con calidad". Ahondando en el tema, habría que referirse al subidón del folk vasco aunque éste no parezca calar tanto en el público mayoritario. "Puede ser el problema del idioma "--continúa Xosé--", ya que el gallego, con un poco de interés, se entiende, mientras que el euskera no".

Sea como sea, lo que también parece claro es que esta nueva oleada de grabaciones, que se consolidad día a día (Os Cempés, Berrogüeto, Luar na Lubre…), no termina de tener su repercusión en directo. El caso de Fuxan os Ventos o Nordés es un perfecto ejemplo de ello, ya que, excepto en festivales, es dificilísimo verlos habida cuenta que ningún circuito puede cubrir los gastos que generan sus actuaciones. De momento, todo es un deseo de amigos y aficionados en lugar de una salida profesional para quien quiera vivir solamente de esto.

¿Cambiará a mejor?

E.P.

Fuxan os Ventos. "Sempre e mais despois". Fonofolk 8128

Milladoiro. "Aires da terra". Sony 494929

Nordés. "Egobarros namarinos". Sonifolk 20131

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