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Atlantic pone toda la carne en el asador en el último álbum de Cyrus Chestnut. Junio del 99

La próxima estrella

Pasa por ser uno de los mejores pianistas del jazz actual y su última grabación no hace sino confirmarlo. Con el amparo de Ahmet Ertegun, el capo de la Atlantic, Chestnut ha podido trabajar junto a Anita Baker, James Carter, Ron Carter, Billy Higgins, Joe Lovano y Lewis Nash. El resultado es brillante.

"Para mí fue increíble trabajar con ellos. A veces Ahmet tenía que llamarme aparte para recordarme que aquellos músicos estaban allí para colaborar conmigo, que era yo quien tenía que dirigirles y decirles lo que quería y cómo quería que tocasen, no al revés… No era yo quien tocaba para ellos. ¡Se me olvidaba! Estaba tan impresionado…" Son palabras sencillas de un hombre que pasa por ser modesto. Este pianista, que debe estar ya cerca de los ciento sesenta kilos, nos atiende momentos antes de tocar en Madrid como sideman del saxofonista Benny Golson. Un par de horas después el público coincidirá en que la presencia de Golson pasó desapercibida ante la exhibición de este personaje de treinta y seis años vestido de etiqueta, en la más pura tradición jazzística.

Chestnut lleva ya grabados cinco álbumes a su nombre y no ha hecho sino incrementar su cartel con cada uno de ellos. No obstante, tiene todo lo que se le puede pedir a un pianista de su edad: una niñez entre música, una formación académica ejemplar y un carrerón que le permitió debutar profesionalmente tan pronto como terminó sus estudios. En su último álbum se ha consolidado ya al nivel de primera estrella y ha obligado a la gente de su compañía a proporcionarle los mejores medios de que disponen.

"Yo empecé en la iglesia "--comenta--", como otros músicos. Eso nos ayuda a descubrir y desarrollar nuestro talento para poder lanzarnos luego a un plano profesional. Además está el apoyo religioso que eso supone para muchos músicos negros: la fe, la alegría de creer expresada a través de la canción… Yo no podría pasar sin esa fe: es una parte de mi vida, de mí mismo".

La época académica de Chestnut se pasó en Berklee, el instituto de Massachusetts por el que parece transitar la élite de los nuevos músicos. Nada más licenciarse, comenzó a colaborar con Jon Hendricks, Terence Blanchard, Donald Harrison o Wynton Marsalis ampliando poco a poco su cartel en el terreno profesional. Su contrato discográfico llegó después de acompañar a Betty Carter durante dos años: "Conocí a Ahmet Ertegun en un concierto y la conexión fue total desde el principio "--recuerda--". Estuvimos conversando un buen rato y me pidió que fuera a verle a las oficinas. Ahí se disparó todo. No he podido tener más suerte en ese sentido. Sabes que esas cosas pasan, pero no te imaginas que te vayan a suceder a ti. Hasta que llega el momento, claro".

Primero fue "Revelation" (94). Luego llegaron "The dark side before the dawn" (95) y "Earth stories" (96). Al mismo tiempo que iba consolidando su carrera en solitario aprovechaba para enriquecerse como artista colaborando en diversos y entretenidos proyectos. Uno de ellos fue el servir de soporte a la cantante clásica Kathleen Battle en "So many stars". "El disco no fue del todo clásico, ya que ella hizo su propia interpretación de los temas. Nos adaptamos, pero no diría ni que hicimos un disco clásico ni que ella llegara a cantar jazz", recuerda Cyrus.

Otra de sus aventuras fue la de aparecer en el cine dentro de la banda sonora de "Kansas City". El asunto resultó tan pintoresco que terminó metido dentro de la propia película. "Fue muy interesante porque el cine siempre me ha atraído y, secretamente, soñaba con hacer un papelito en alguna película. Fue muy fácil, ya que consistía en un músico que tocaba, que es lo que hago, al fin y al cabo, siempre. Sí me sorprendió la cantidad de veces que se repite una misma escena hasta que el director la da por válida", comenta sobre el hecho. Poco después llegó "Blessed quietness" (96), un disco en el que la época eclesiástica de Cyrus era recreada con himnos, espirituales y villancicos plasmados con su piano. El álbum no paralizó las colaboraciones que el pianista mantenía junto a James Carter o Kevin Mahogany entre otros.

"Cyrus Chestnut", su último álbum, muestra al músico de Baltimore en plena ebullición, capaz de asumir desde el talante más clásico del rag hasta el bop más explosivo y el lirismo más sutil. En él se ve acompañado por un elenco de estrellas que no hacen sino colocar al pianista en su dimensión más real. Al mismo tiempo, Cyrus ha contado con la producción del propio Ahmet Ertegun en lo que parece un ejemplo claro de apuesta por parte de la Atlantic. "Es genial y me ha dado la increíble oportunidad de hacer lo que quería hacer. Me impulsó y apoyó en todo momento. Creo que está a la vista que ha sabido sacar lo mejor de cada uno de los músicos. Es muy relajado saber que cuentas con la mejor ayuda del mundo, que él lo va a llevar adelante y que sólo tienes que preocuparte por tocar. Tienes la seguridad de que el resultado va a ser inmejorable y pienso que, gracias a él, he conseguido una gran madurez musical y he dado un paso de gigante", confirma.

En el último año se ha mostrado al público en solitario, con grupo y hasta con orquesta, pero, de momento, tiene claro que su universo musical es el jazz. "Hoy por hoy no veo muy posible integrarme en otros géneros. Me parecen muy interesantes, pero ahora interpreto jazz, que es lo que se hacer y lo que me sale cuando me siento ante un piano".

Aún se muestra modesto a la hora de reconocer su talento y no tiene reparos en mostrarse como sideman de músicos más conocidos para ir ampliando poco a poco su audiencia. "Quiero tocar mucho, todo el tiempo, y llegar a un público cada vez más numeroso. Estoy seguro de que lo voy a conseguir. Me gustaría ver en cada concierto que cada vez hay más gente y es más variada. Eso es lo que deseo", señala.

Si todo sigue como, hasta ahora su momento de gloria llegará pronto. Su presencia en festivales aumenta de año en año y la calidad de sus discos va incrementándose con cada nuevo lanzamiento. Ya sólo se trata de dar el salto hacia el público mayoritario, ése que solamente conoce a Herbie Hancock y Chick Corea y que, probablemente, verá en este personaje, obeso y simpático, la nueva generación del piano dentro del jazz.

E.P.

Cyrus Chestnut. "Cyrus Chestnut". Atlantic 756783140

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