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Cherish the Ladies. Enero del 99 Irlanda desde el Bronx Han tocado en Brooklyn y en Belfast, en Boston y en la Bretaña, en la televisión irlandesa y en los festivales escoceses. Nadie lo pensaba cuando el grupo surgió de una simple celebración organizada por Mick Moloney para reflejar la contribución de las mujeres americanas en la conservación de la música irlandesa. No esperaba encontrarse más que especímenes perdidos, ya que desde 1966 apenas aparecían hijas de emigrantes que hubieran cogido con gusto la tradiciones musicales de sus padres. Primero fue Kathleen Collins, luego Liz Carroll y más tarde Eileen Ivers. Ninguna mujer más había despuntado dentro de la música irlandesa en Estados Unidos. Por eso, la de Moloney parecía una idea sencilla: juntar pequeños coros y formaciones caseras con el toque pintoresco de ver violines y flautas en manos de amas de casa tradicionales. No sabía que se iba a encontrar con Big Mammy o, tal y como fue bautizada, con Joanie Madden. Una vez que la tienes delante entiendes que el apodo está plenamente justificado. Es verdaderamente grande y, como las madres de los cuentos, siempre está sonriendo trasladando una alegría contagiosa a todos quienes la rodean. Ella dejó asombrados a los organizadores y al público de aquella pequeña celebración y Moloney no tardó mucho en organizar una pequeña gira de conciertos dentro de los círculos irlandeses. Joanie eligió a unas cuantas amigas para que la acompañaran y así nació Cherish the Ladies a principios de los ochenta. Al principio tocaban en universidades y auditorios, pero su fama fue creciendo a pasos agigantados y el proyecto terminó viendo forma discográfica en el 85 con participación de un montón de mujeres que, en principio, no se tomaban aquello más que como un hobby. Como era natural, el tiempo hizo la selección y llegó un momento en que aquello se constituía como un grupo estable y profesional o se iba al garete. Joanie aceptó lo de estable, pero lo de profesional A finales del 85 grabó un segundo álbum en el que algunas de las participantes en Cherish the Ladies tocaban con sus padres. El disco se llamó, naturalmente, "Fathers and daughters" y provocó una gira aún más pintoresca que la primera. Joanie había nacido en pleno corazón del Bronx neoyorquino en 1965 y aprendió el folklore irlandés de sus padres. El era acordeonista y ella, mientras tanto, cuidaba de los siete niños que juntos habían traído al mundo. "Para mí, para todas nosotras "--comenta Joanie--", la música folk era lo más natural, mucho más que el pop o el rock. Crecimos con esta música, la tocaban nuestros padres y nuestros vecinos y cuando nos reuníamos algunas familias siempre estaba presente. En todas nuestras familias siempre había alguien con más o menos conocimientos musicales". En 1992 Cherish the Ladies se convirtió, por fin, en un grupo profesional y firmó un contrato con Green Linnet para grabar tres discos. Joanie había reunido entorno a sí a Maureen Doherty Macken, Mary Coogan, Cathie Ryan, Siobhan Egun y Eileen Ivers. Su entrada en el estudio de grabación fue un verdadero lío. Grababan lo que tocaban y tocaban según se les ocurría. Así se tiraron un día entero hasta quedar satisfechas de lo que habían hecho. El disco se llamaría "The back door" y sería la primera grabación seria del grupo. El problema surgió cuando el productor les señaló que su contrato con Green Linnet estipulaba que debían grabar al menos cuarenta y cinco minutos y que, con tanta juerga y tantas risas, al final sólo habían dado el visto bueno a treinta y nueve. El grupo tuvo que volver al día siguiente al estudio para improvisar el tiempo que faltaba. Cambios En el 93 llegaría "Out and about" y con él algunos cambios en la formación. Cathie lo dejó y Winifred Horan sustituyó a Eileen. No serían estos los únicos cambios que, desde entonces, ha tenido el grupo: después de grabar "New day dawning", en el 96, también lo dejó Maureen Doherty y Winifred vio que no podía mantener el ritmo de vida que exigía el grupo. Tocaban doscientos conciertos al año y siempre estaban viajando. "Fue como un cruce de caminos. Una se casó, otra se quedó embarazada O nos lo planteábamos de otra manera o no podíamos mantener el grupo, ya que siempre había alguien que tenía que quedarse en casa por algún motivo. Eso coincidía con que teníamos más ofertas que nunca. Fue el momento en el que nos dimos cuenta de que el grupo debía ser la primera ocupación de las que lo compusiéramos". Así se produjo la entrada de Mary Rafferty, Donna Long y la vocalista Aoife Clancy para formar la alineación que aún permanece. Los cambios dieron resultado, no afectaron en absoluto al nivel del grupo y, después de grabar un directo en el 97, firmaron con RCA para sus próximos discos. "Queríamos subir un escalón. RCA es un gran sello y pertenece a una gran compañía. Además es el sello de los Chieftains y, si han hecho un buen papel con ellos, también podrán hacerlo con nosotras", sonríe Joanie mientras se le hinchan sus graciosos mofletes. El primer fruto de su nuevo contrato ha sido "Threads of time", un disco que ha continuado con la ristra de admiración que el grupo ya despierta en medio mundo. Con todo, no es lo único. Joanie también tiene previsto lanzar su tercer álbum en solitario a primeros del 99 y me recuerda, presumidilla ella, que el anterior ("Song of Irish whistle") vendió la nada desdeñable cifra de doscientas mil copias. Le comento que para el público español puede resultar extraño eso de un grupo de norteamericanas haciendo música irlandesa. "Bueno; ya sabes la historia. No pretendíamos ser un grupo. Fue como una bola de nieve que se convierte en un alud. Al principio suponía una novedad para nosotras, pero ahora tenemos nuestro sonido y nuestro estilo propio. Ya no somos bichos raros y nos conocen por lo que hacemos. No hay en América un grupo como nosotras". -- Me llama la atención que no os haya influido nada el folk americano -- "Yo creo que, de hecho, sí lo hace. Puede que no sea muy evidente, pero puedes encontrar arreglos de guitarra que evidencian que escuchamos mucho folk americano". -- ¿En qué se diferencian los discos de Cherish the Ladies de los que haces en solitario? -- "Los de Cherish son más tradicionales. Mis discos son más tipo new age, con más fusión y más estilos". -- Supongo que para grabar "Threads of time" no habréis tenido los mismos problemas que con "The back door" -- "Oh "(se ríe)". ¿Conocías eso? "(vuelve a reírse echando todo su voluminoso cuerpo para atrás)" Fue muy gracioso, pero no: ahora no nos pasan esas cosas. Entonces no teníamos ningún tipo de control de calidad mientras que ahora nuestro público nos exige mucho. Eso hace que nosotras también nos esforcemos mucho a la hora de grabar". Le pregunto por el público español. En el momento de charlar con ella Joanie y sus compañeras están envueltas en una gira que las ha traído a España. -- "Cuando estuvimos en Sevilla en un festival de música celta fue increíble. Ya conocemos a la gente de Sevilla y a la de Baracaldo y todos se vuelcan. Son muy calientes, muy entregados. Al final de los conciertos siempre me encuentro recibiendo saludos y besos. Nos encanta". Hablar de sus proyectos es como abrir una agenda. En los últimos seis meses han pasado por ocho países y al acabar esta gira volverán al estudio para grabar el nuevo álbum que saldrá en mayo. Cuando lo terminen visitarán Escocia a finales de enero, Estados Unidos en febrero y marzo, descansarán en abril y en mayo viajarán hasta Australia. En junio estarán en Inglaterra y en julio empezarán el verano en Noruega. En esta ocasión, muchos de sus conciertos los harán acompañadas de orquestas sinfónicas. "Ahora hemos parado un poco "--me dice Big Mammy--". Sólo hacemos ciento cincuenta conciertos al año en lugar de doscientos". E.P.
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