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Australian Blonde ya tiene su cuarto álbum en la calle. Febrero del 99

Ganas de corregirse

"Extra". Así se llama el nuevo trabajo de los asturianos Australian Blonde, un disco de doce temas que vuelve a dar alas a quienes identificaron, en su día, la punta del iceberg del pop de la escena independiente.

Una cosa que me resulta pintoresca es que me inviten a la escucha de un disco antes de que salga a la venta. Es una de esas actividades que realizan los departamentos de promoción de las compañías y tiene por objeto que quien disponga de espacio en los medios informativos pueda adelantar su artículo para que éste salga antes, o al mismo tiempo, que el álbum se ponga en las tiendas. Hay veces en las que el hecho es sumamente divertido, puedes comentar tus impresiones con otros invitados y, además, hasta te invitan a una cerveza. En otras ocasiones es un verdadero tostón, te ponen la música a un volumen casi dañino para los oídos y tienes que sufrir la inquisitiva mirada del elemento interesado. En el peor de los casos, el disco es insufrible y tienes que aguantar estoicamente hasta que el último acorde del álbum llega a su final. Encima, en estos casos suele coincidir que el disco es doble y que cada uno de los compactos tiene, más o menos, veinticinco canciones.

Cuando me comentaron que podía ir a escuchar el nuevo álbum de Australian Blonde no sabía muy bien qué pensar, pero coincidió con esas fechas navideñas en las que no tienes nada que hacer y no encontré mejor cosa para pasar la tarde. Australian Blonde no ha sido nunca uno de mis grupos favoritos, pero les reconozco el talento que tantas veces han evidenciado para realizar canciones directas, pegadizas y sumamente agradables.

La escucha fue como la seda: me colocaron los temas elegidos para formar parte de los próximos singles y, dada la hora que era, quedamos en que sería mejor que escuchara el resto del álbum en mi casita. De este modo, me grabaron una cassette y al día siguiente la tenía en la oficina. Tengo que admitir que con el asunto del compacto me he hecho tan cómodo que las cintas de cassette las tengo siempre como algo accidental. El hecho de no poder elegir la canción que te ha llamado la atención o de no saber en qué corte estás en nada que te descuides es algo que, como ya se arregló con el invento del CD, me ha hecho un poco pijo y sibarita en ese aspecto. Lo que suelo hacer es coger el walkman y ponerme la cinta en cuestión a todas horas: mientras voy en el metro, mientras leo el periódico o mientras entro a algún lugar a tomar algo. Sigo sin saber cuál es el nombre del corte que me gusta porque nunca sé dónde leches he puesto la caja, pero, por lo menos, termino empapándome el álbum por los cuatro costados, tanto los temas que me gustan como los que no.

Con la grabación de "Extra", que es el título que los asturianos han puesto a su cuarto trabajo, no sufrí en absoluto. Coincidí bastante con el comentario que me hicieron en su compañía respecto a que, en esta ocasión, han cuidado hasta lo más mínimo el hecho de presentar una propuesta agradable y asequible a cualquier oreja. Un par de días después estaba hablando con Fran por teléfono y me decía más o menos lo mismo. "Creo que es un disco muy comercial, que tiene muchas canciones que pueden ser hits, alegres, cortas, rápidas… de ésas que le pueden gustar mucho a la gente". Fran Fernández es uno de los miembros de Australian Blonde. El se encarga de las guitarras y de poner la voz, aunque, desde la aparición de su anterior disco, el apartado guitarrístico se lo reparte con Paco Loco. Paco empezó siendo su productor en los tiempos en los que decir su nombre era poco menos que hablar del pope del "Xixón Sound", pero con el tiempo se entusiasmó tanto que entró a formar parte del grupo con carta de naturaleza. "Paco es muy importante para nosotros "--me decía Fran sobre su ahora compañero de banda--". Siempre ha cargado con la responsabilidad de representar nuestro sonido y desde que pasó a formar parte del grupo su presencia en directo es indispensable. El fue el verdadero responsable de que nos fuéramos a Estados Unidos a terminar el disco".

Pues sí. Así es. Las amistades de Paco son infinitas y entre ellas aparece el renombrado Steve Wynn, con quien Australian Blonde se marcó una actuación en el último paso del californiano por Madrid durante el pasado enero. Steve fue quien habló al grupo de John Agnello, el que a la postre sería el encargado de mezclar los temas de "Extra". En su currículum tiene, entre otras miles de cosas, el haber sido responsable del sonido de algunos de los discos de gente tan interesante como Patti Smith, los Lemonheads, los infravalorados Red Kross o los mismísimos Dinosaur Jr.. Como esto parece una cadena inacabable, Agnello les sugirió que el trabajo de masterización del álbum le fuera encargado a Greg Calbi, un amigo suyo. El grupo podía fiarse o no de la opinión de Agnello, pero cuando te enteras de que Calbi ha hecho cosas para Brian Eno, U2, Dylan o los Rolling Stones la decisión no era muy difícil de tomar. En su anterior disco, Australian Blonde había dejado la responsabilidad de la masterización a Bob Ludwig, un hombre que ahora parece más solicitado que Claudia Schiffer en la fiesta de fin de curso. "Quedamos muy contentos con su trabajo, pero en esta ocasión no podíamos repetir. El disco se mezcló en Nueva York y Ludwig trabaja en su estudio de Portland. Preferimos hacerlo todo en la misma ciudad". No hay problemas; en Nueva York se encuentra de todo y, a la vista (escucha) del resultado, la elección fue tremendamente acertada.

Los otros dos miembros de Australian Blonde son Tito Valdés, que se encarga del bajo, y Paco Martínez, la base percusiva del grupo. El, como el otro Paco, no estaba en la primera encarnación de la banda, aquélla que debutó discográficamente en un EP compartido con Kactus Jack en septiembre del 93. Aquel plástico supuso la primera grabación oficial del por entonces trío, pero no era su primera aventura dentro del mundo de la música. Entre el 90 y el 92 ya se habían presentado ante el público con el nombre de La Posada de Morgan. "Eramos muy malos "--me comenta Fran--", pero tocábamos bastante. Era una época divertida en la que aprendimos mucho". Una de las cosas que aprendieron fue a elegir un nombre más impactante, y así, cuando Montse Alvarez (la vocalista de La Posada que luego terminaría formando Nosoträsh) dejó el grupo, el trío se decidió por coger su nuevo emblema de un anuncio que encontraron en una cabina telefónica de Londres en el que se ofrecía una "rubia australiana".

Como Australian Blonde ganaron un par de concursos de maquetas y terminaron en las oficinas de Subterfuge. En 1993 formar una compañía independiente era el sueño de cualquier amante de la música y lanzar un disco la meta de cualquier banda. Era una época pintoresca, en la que los grupos nuevos cantaban en inglés frente a los productos habituales que lanzaban al mercado español las compañías más grandes. Casi todos los grupos de la incipiente escena demostraban su gusto por las formas alternativas de bandas minoritarias extranjeras y, en su mayoría, encontraban acomodo en medios de comunicación y circuitos de clubs que apostaban por la renovación del apalancado pop español. Estaba claro que Australian Blonde y Subterfuge estaban destinados a entenderse: era el momento y el lugar adecuado.

El primer álbum de la banda fue "Pizza pop" y llevaba dentro un tema que ha quedado como emblemático de la época: "Chup chup". Lo pegadizo de su melodía y la inclusión del grupo dentro de la banda sonora de la película "Historias del Kronen" hizo de Australian Blonde el grupo bandera de la independencia española. Sus ventas eran poco interesantes para una compañía grande, pero realmente espectaculares para un ambiente en el que pasar de las diez mil copias era todo un espaldarazo. Lo malo del asunto es que, como casi siempre, los ambientes "modernos" gustan de ser minoritarios y muy personales. El hecho de que Australian Blonde fueran conocidos y populares hizo que muchos les retiraran la palabra. "Eso le ha pasado a muchos grupos "--argumenta Fran--". Puede que aquella escena se fuera trasladando poco a poco al techno y que el pop se les quedara blando. Nosotros seguimos vendiendo más o menos lo mismo y eso quiere decir que tenemos un público fijo al que le gusta la banda, esté ésta encuadrada o no en una escena concreta".

El año siguiente llegó "Aftershave", un disco que ya contó con la ayuda de RCA, la única "major" que afiló sus orejas tratando de no perderse demasiado dentro de la tremenda eclosión de grupos que aparecían hasta debajo de las piedras. El álbum no tenía un éxito tan claro como "Chup chup", pero presentó a la banda con ganas de mejorar, de entrar en terrenos más complicados y de mantener ciertas premisas que han ido afianzando su estilo con el paso de los años. El hecho de que finalmente firmaran con la multinacional hizo que las posturas más radicales del mundo indie entraran en sus habituales diatribas sobre los asuntos de "autenticidad". "Sí "--dice Fran al respecto--"; hubo gente a la que le molestó, pero, desde mi punto de vista, era gente que defendía posturas bastante irracionales. Sabíamos que eso nos podía pasar, pero no podíamos tenerlo en cuenta de ninguna de las maneras. Necesitábamos vender más discos para seguir creciendo y lo que te reprocha la gente, curiosamente, es que no vendas. Puede haber gente que piense que si nos hubiéramos quedado en Subterfuge podríamos haber tenido la misma suerte que Dover, pero quien piensa eso es que no tiene ni idea. Casi todas las críticas en ese aspecto venían de publicaciones pequeñas, de fanzines muy pasionales, pero nadie con una mínima formación nos acusó de nada. Al fin y al cabo, las compañías discográficas las hacen las personas, no las marcas de fábrica".

Las ganas de mejorar y de abrirse chocaban siempre con posturas cerradas de sesera. En su tercer disco, el primero realizado por completo para RCA, el grupo grabó algunos temas en castellano, otro argumento que utilizaron los más exacerbados para tildar al grupo de "vendido" que seguía las premisas de una compañía que quería más ventas. "Lo de las canciones en castellano fue realmente una apuesta personal, pero no puedo decir que sean muy bien recibidas en el seno del grupo. Para este disco también había canciones con textos en castellano, pero cuando hicimos la selección final se quedaron fuera del álbum".

Su tercer disco, homónimo, no consiguió las cifras que se esperaban, aunque el grupo tocó por toda la geografía, por lo que llegó el momento de plantearse si Australian Blonde no habrían llegado a su techo, sino representarían únicamente al grupo estrella de los primeros éxitos independientes. "Intentamos crecer "--señala Fran--" y no sabemos si hemos llegado al punto más alto que podemos llegar, ya que esas cosas solamente se pueden decir a toro pasado. Nosotros contamos con una gran ayuda por parte de la prensa en nuestro primer disco, pero fue la participación en 'Historias del Kronen' lo que nos hizo populares. La gente que oye las canciones en la radio no se pone a valorar tu historia ni te encuadra dentro de una escena, un ambiente o un momento temporal. Responde si le gustan las canciones". Las canciones: tal vez es lo que faltaba en "Aftershave" y en "Australian Blonde", algo que pudiera marcar la continuidad del sempiterno "Chup chup". "No lo sé. Es posible que no hayamos dado con un hit como aquél; tal vez sea algo tan sencillo como eso, pero nosotros no encontramos ninguna explicación que nos satisfaga. Ahora tratamos de corregirnos con este disco. Tiene un montón de temas que pueden ser éxito, aunque sigamos manteniendo el mismo concepto en nuestra música y trabajemos de la misma manera".

Una manera de cuidar el nivel de los temas es, por lo pronto, seleccionar. Fran cuenta en su casa con una grabadora de cuatro pistas y se puede decir que está componiendo a todas horas. La enorme colección de material es presentada después al grupo y juntos deciden sobre qué piezas merece la pena seguir trabajando. Cuando están grabadas en maqueta se hace una primera selección, la cual, más tarde, sufrirá la criba definitiva. En el período de dos años que separan "Australian Blonde" y "Extra" Fran había almacenado más de cuarenta canciones. De ellas, únicamente doce fueron las afortunadas para entrar en el nuevo disco. Las canciones se grabaron en el estudio que Paco Loco tiene en el Puerto de Santa María y posteriormente sufrieron el periplo americano del que antes hemos hablado. Donde fueron las canciones fue el grupo, así que los asturianos se encontraron de repente en el centro de Nueva York.

Tenían tiempo de sobra, por lo que decidieron que podían ocuparlo en actividades que les complacieran. Preguntaron a sus amistades neoyorquinas sobre una productora de vídeo que estuviera acostumbrada a trabajar con presupuestos ajustados y, cuando la localizaron, pusieron en marcha durante cuatro días la grabación de dos clips, los cuales también se han incorporado a "Extra" aprovechando la inclusión de una pista CD-ROM en el compacto. "Es un sitio más donde se pueden ver", comentaba Fran sobre el particular. Otra de las cosas que hicieron fue presentarse en directo al público de la Gran Manzana. "Tocamos delante de muy poca gente, pero, afortunadamente, aplaudieron mucho. Era más una satisfacción nuestra que otra cosa. Paco, por ejemplo, estaba extasiado con el hecho de haber tocado en Nueva York".

Algunos de los temas que se han quedado fuera del álbum irán incluidos como caras B de los singles que se publiquen con los temas más impactantes de "Extra". De momento, ya se ha puesto en la calle el primero ("Drew and Cheri"), una canción que se completa con… ¡una versión de "My way"! "Nos la pidieron para un anuncio, pero al final el tema no prosperó. A los amigos que la habían escuchado les gustaba y realmente pensamos que nos ha quedado muy bien. Meterla en el disco no nos parecía apropiado, ya que la ha grabado mucha gente y rompía un poco la tónica del álbum, por lo que la hemos incluido en el single. Nos parecía que era una salida discreta para ella".

El grupo no tiene intención de hacer más versiones y parece disfrutar más con su material que con cualquier otro, por muy clásico que éste sea. Respecto a los temas que se incluirán en los singles siguientes, toda la responsabilidad de la elección recaerá sobre la compañía. "Sugerimos, pero lo cierto es que ni nosotros mismos somos capaces de ponernos de acuerdo. Unos nos dicen que ésta, otros que aquélla… y ni pidiendo opinión somos capaces de elegir una. Lo más fácil es que la compañía elija la que considere más adecuada".

En "Australian Blonde" había una pieza que podía sugerir un camino de evolución dentro de la carrera de la banda. Se trataba de "La influencia de los japoneses", una pieza instrumental de bakalao que, sin embargo, no ha sido más que una anécdota curiosa. "Fue un divertimento "--comenta Fran--". Hay muchas cosas en ese terreno que nos gustan, pero preferimos verlas desde fuera manteniendo un respeto. 'Molécula Go Go', uno de los temas de 'Extra', tiene un ritmo de baile tocado con sintetizador, pero no es tan obvia como era 'La influencia de los japoneses'. Tampoco queremos apuntarnos a una moda como ésta, ya que sería perjudicial para nosotros. No somos lo suficientemente buenos para movernos por ahí y nos encontramos más cómodos con otro tipo de canción en el que podemos dar nuestra mejor medida".

Le señalo a Fran que en una ocasión leí una entrevista en la que afirmaba que no hacía las canciones que quería sino las que podía. "Aún estoy igual. Me gustaría hacerlo mucho mejor y siento mucha envidia cuando escucho canciones que no soy capaz de hacer. A veces casi me siento un fracasado por no saber plasmar mejor mis buenas ideas. Supongo que le pasa a todo el mundo, ¿no?". Pues… probablemente, pero se me ocurren unos cuantos nombres que habrían pactado con el diablo por hacer una canción como "Cool dive", uno de los cortes del nuevo "Extra".

Pedirle a un músico que valore su nueva obra es un poco tonto, ya que, como Fran reconoce, "siempre tienes que decir que es el mejor disco que has hecho. Por supuesto que con 'Extra' ocurre lo mismo. No hace falta que lo diga yo". Lo mejor, entonces, es pasar revista a los anteriores. Quieras que no, el tiempo favorece ver las cosas con otra óptica. "Creo que el mejor que hemos hecho es el tercero. 'Pizza pop' tenía de bueno la ingenuidad que nos caracterizaba en aquella época; es muy atractivo por ese lado y tenía dos o tres singles muy claros. Por otro lado, no me gustó cómo quedó 'Aftershave': me parece que está como mal grabado y no conseguimos que sonara bien".

Bueno. El tiempo ha pasado y, casi sin querer, el grupo ha completado su quinto año como uno de los grupos puntales de la nueva generación del pop español. Atrás quedan los días del "Xixón Sound", aquella etiqueta que valía para meter a todos los grupos asturianos y que hoy ha perdido todo su sentido. "Esas etiquetas siempre te ayudan. No son la panacea, pero inventos como ése permitieron que muchos grupos aparecieran en la prensa y que su nombre, por lo menos, fuera conocido por un público más amplio que el que puede verlos directamente. Lo que no gusta de las etiquetas a la gente es que, en el fondo, son una creación de los medios de comunicación y que desaparecen del mismo modo que aparecen. Estar encuadrado ahí siempre es un riesgo, porque puedes seguir el mismo camino que siga la etiqueta: tarde o temprano, esos tópicos acaban en la basura. Pienso que correr esos riesgos no es malo, ya que, al fin y al cabo, los riesgos se corren en todos los negocios. El público es el que, en definitiva, se queda con un grupo o con otro, pero, en principio, siempre está bien que te metan en un saco determinado si eso te vale para aparecer en los medios cuando estás empezando". Australian Blonde puede haber pertenecido en estos últimos cinco años a toneladas de etiquetas, desde el "boom indie" a lo que se dio en llamar "la escena". Como señala Fran, el tiempo pasa y queda lo que tiene que quedar. "Aún están ahí varios grupos que mantienen su trayectoria: Los Planetas, Manta Ray, Sexy Sadie, Nosoträsh… Yo creo que el espíritu y la mentalidad de los grupos es más o menos la misma y que la escena era más una cosa estética que ética. En aquellos años nosotros éramos más sensibles a lo que se hacía fuera y eso suponía una novedad en España. Ahora esa novedad ya no es tan palpable y los medios optan por otras cosas".

Australian Blonde saldrán a la carretera el cinco de marzo y comenzarán la gira de presentación de "Extra". Con ella recorrerán las grandes ciudades y se presentarán ante el público en locales con aforos de entre quinientas y ochocientas personas. En Madrid tienen previsto tocar en Arena el próximo quince de abril, aunque esta fecha puede sufrir variación. Más tarde, y a tenor de los resultados del disco, la banda se planteará la actividad veraniega y no descarta, en absoluto, volver a tocar en festivales.

E.P.

Australian Blonde. "Extra". RCA

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