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Mercury Rev Caracol. 18 de febrero de 1999 Mercury Rev están cumpliendo una teoría que se está convirtiendo, desde mi punto de vista, en cierto punto de snobismo barato. Es verdad que Deserter's songs, el séptimo y último álbum del grupo, ha sido elogiado en todo el mundo (también en algunos medios de España) como una de las grandes obras del pasado 98. Pero, ¿qué encontramos en este disco? Pues, sencillamente, psicodelia montada sobre otras psicodelias pasadas de hace treinta años. La actuación de la banda en Madrid recogió algunos cortes de este disco (Goodness on a highway, Tonight it shows, Endlessly, Holes, Opus 40 ) junto a temas de sus anteriores obras, sobre todo del Yerself is steam, su debut de 1991. Canciones como Frittering y Chasing a girl dieron fin a su show espacial, un concierto que tuvo sus mejores momentos en los fragmentos instrumentales (aparentemente improvisados) que prolongaban las canciones a una duración cercana a las épocas hippies. No es exactamente psicodelia lo que tocan estos chicos de la Universidad de Buffalo, sino música espacial ingenua (tal vez sea más acertado llamarla "naif"), inocente como la de un tiovivo. El caso es que tan pronto me recordaban a Neil Young como a David Gilmour con el wah-wah de la guitarra a lo Pink Floyd. En general, algo sixties en los sonidos. El asunto no estuvo mal. Los miembros de la banda, todos vestidos de negro, pecaron de ser bastante paraditos, quizás para no destacar sobre el contexto escenográfico, con mucha luz nocturna y un fondo de escenario con telas colocadas de tal manera que provocaban a la imaginación. "¿Qué viste tú? Yo vi un paisaje montañés con cordilleras llenas de nieve; ¿y tú?. Pues yo vi caretos en los cúmulos". Todo muy psicodélico espacial.Pedro Moreno
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