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Lenny Kravitz + Rosario + Cree Summer Las Ventas. 7 de julio de 1999 Yo tampoco sé qué pintaba Rosario en aquella feria, pero, si te digo la verdad, ni me preocupo. Supongo que en el mundo del espectáculo cualquier cosa es lícita con tal de ganar dinero. Cierto es que la gente, mayoritariamente, se quejaba de la composición del cartel, máxime cuando la contratación de la Flores suponía un incremento en el precio de la entrada, pero, a la postre, una enorme cantidad de público aceptó lo irremediable y tomó la decisión de ir a la plaza a la hora en que Lenny Kravitz tenía prevista su entrada: las once de la noche. Yo, particularmente, tenía ganas de ver a Cree Summer, una debutante que ha presentado recientemente un disco la mar de digno y a la que se podía ver en directo abriendo el larguísimo concierto del día 7. La morenita mostró muy buenas maneras, con una banda solvente y buen sonido, y nos enseñó algunos de los temas que integran su reciente álbum homónimo: Peyote, Curious white boy, Still heart Su música puede ubicarse dentro del pop, aunque presenta detalles personales que permiten a la Summer salirse un poco del montón. Su set fue cortito, como era previsible, y después del cambio de escenario apareció Rosario acompañada de toda su troupe. De su concierto podrás encontrar información en la prensa de exclusivas y en los programas de cotilleo, por lo que no me entretendré demasiado en ello. Simplemente decir que, a estas alturas, esta chica llega donde llega y no creo que sorprenda a nadie si señalo que no es una artista para un escenario con la capacidad de la Plaza de Las Ventas. Terminado el asunto, y tras una visita al bar donde los comentarios eran de lo más graciosos, comenzó a colocarse el escenario de Lenny Kravitz, una puesta en escena bien coqueta que recordaba las macrodiscotecas de antaño con un fondo lleno de cuarenta y ocho globos metálicos y con todos los amplificadores blancos con los conos negros. Kravitz empezó con un Live que marcó la pauta de lo que iba a ser su concierto: unas guitarras poderosísimas, un sonido intenso que llegaba con plenitud y una energía en el propio Lenny que recordaba a las grandes estrellas del soul. Esto se evidenciaba también en su vestimenta, un traje rojo chillón que a más de uno les trajo a la cabeza el último concierto de James Brown en España. A diferencia de sus visitas anteriores, Kravitz parece haber adaptado su estilo dentro de un hard soul de primera línea, con arreglos de vientos, sonido de Hammond y una base de guitarras que también cala en el público del rock. Después de hacerse a buen nivel un It aint over 'tit it's over pasó al primer plato fuerte de la noche: un Supersoulfighter que puso la plaza boca abajo indicando claramente a quién había ido a ver la gente. En contra de lo que se podía prever, su show no se centró mayoritariamente en el material de 5, su último álbum. También hubo recuerdos para el Circus (Tunnel vision), para el Mamma said (Fields of Joy, Always on the run) y para el primerizo Let love rule, dado que el tema que cerró el show fue, precisamente, el que pone título a aquel álbum. Momentos destacables de la noche fueron el duelo de guitarras en Fields of Joy, realmente fantástico, la diversidad y calidad instrumental que casi todos los músicos evidenciaron en Always on the run y la torpeza que supuso invitar a Rosario y a sus "primos" a compartir escenario para hacer I belong to you. La pieza quedó destrozada y cortó en seco el nivel que, hasta el momento, estaba ofreciendo el concierto. Con todo, la gente no se amilanó y recibió el Let love rule como una fiesta colectiva mientras Lenny bajaba al foso de seguridad y se acercaba a la gente tirándose casi encima de ella. Los bises sirvieron para recuperar el calor del público, fantástico toda la noche, en base al Fly away, que se ha popularizado por servir de banda sonora a un anuncio televisivo, y a un Are you gonna go my way que fue la única representación del álbum al que da título. Al final, Lenny reconoció el cariño de la gente, que casi atestó la plaza de toros y se dejó entre las manos del público su flamante americana. Después del show, era patente que la renovación estilística del guitarrista (menos activo ahora en directo al contar con un musicazo en ese instrumento) ha traído muy buenos frutos. Todos los temas salieron ganando sobre sus versiones en disco si exceptuamos el ya citado I belong to you. Es de suponer que Rosario agradecería a Lenny en los camerinos el favor que le había hecho. E.P.
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