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Ximo Tébar. Octubre de 1998

Un músico de clase

Pasa por ser el mejor guitarrista de jazz español, pero esa etiqueta ya se le ha quedado pequeña. En su producción, Ximo utiliza tanto el jazz clásico como las formas contemporáneas que más le gustan. En "Son mediterráneo" (1995) presentó una fusión tranquila que hizo que muchos críticos apodaran su estilo con el título del álbum. Ahora, en "Homepage", da un nuevo golpe de tuerca y descubre una más de sus mil caras. Pop y funk se funden en formas jazzies para hacer su disco más asequible, aquél que puede ampliar su público y redescubrirle como el virtuoso que es.

Cualquier músico que tuviera el currículum de este valenciano ya podría morirse tranquilo. Ximo no. Se siente orgulloso cuando la prensa internacional habla de su técnica, cuando es seleccionado para formar parte del "Guitar Master" como uno de los mejores guitarristas europeos o cuando el público ruso le rinde honores. Para él, eso de haber sido el triunfador en tres ocasiones y dos categorías de la Muestra Nacional de Jazz, haber sido elegido como el mejor creador mediterráneo en la Biennial Young Creators del 92 o haberse hecho con dos premios concedidos por el programa televisivo "Jazz entre amigos" es agua pasada. Todo es importante, pero es pasado. Se conforma con decir que lo que de verdad quiere es "ser feliz".

Probablemente ya era feliz cuando decidió dedicarse a la música a los diecisiete años. Como casi todos, empezó con una guitarra española, pero su apreciación de este arte le llevó por derroteros de lo más pintorescos: jazz, música brasileña… Ahora, con treinta y cinco años, puede presumir de haber tocado con Johnny Griffin, Tete Montoliú, Lou Bennett, Lonnie Smith, Jan Ackerman, Pedro Iturralde y un montón de músicos de ésos que ilustran las enciclopedias. Para él es muy fácil. En "Homepage", sin ir más lejos, cuenta con el acompañamiento de Carles Benavent, Sole Giménez (de Presuntos Implicados), Jorge Pardo, Idris Muhammad, Linda Wellington, Joey DeFrancesco y un largo etcétera.

Su discografía se va ya hasta los diez discos, aunque ha participado en más como invitado o sideman. Desde que se presentó al público con "Aranzazu", en 1988, puso de manifiesto que, si bien era un guitarrista de jazz, para un músico es más importante la creación que la etiqueta que se le pusiera a su música. Así, en "Anis del gnomo" (90), "Live in Russia" (91), "Te kiero con k" (93) o "Son mediterráneo" (95) dejó claro que su capacidad escapaba de cualquier límite estricto. Su guitarra deambulaba entre ritmos, fusiones e inventos que han hecho que diversas publicaciones europeas le catalogaran como "el jazzman español de los 90". Probablemente esa acepción no era equivocada, aunque cuando Ximo se pone a tocar "formalmente" jazz escala posiciones aún mayores. En el 91 grabó un álbum que le descubría dentro del formato clásico. Lo hizo junto a Lou Bennett (uno de los mejores organistas que han existido y que pasó la última e importante parte de su vida en nuestro país) e Idris Muhammad. Con aquel disco, titulado "Hello Mr. Bennett", comenzó lo que sería la serie "The jazz guitar trío", una ristra de álbumes que aún no ha terminado y que representa lo que para Ximo es el formato natural de la guitarra de jazz. El segundo volumen de la misma lo realizó en el 97 con Lonnie Smith y Billy Brooks y lo llamó "So what". Y aún están esperando en el estudio dos entregas más, que saldrán próximamente con los títulos de "Goes blue" y "The champ", álbumes en los que también aparecen las figuras de Lou Donaldson y Joey DeFrancesco.

Homepage

La última grabación de Ximo no es un álbum de jazz. Es, sencillamente, un disco de… música. Seguramente, si estuviéramos en los Estados Unidos, algún crítico avispado encontraría una etiqueta con cinco guiones para definir "Homepage", pero Ximo prefiere utilizar otros términos. "El núcleo sigue siendo el mismo: los mismos colores, los mismos armónicos, los mismos ambientes y mi manera de ver los temas. La diferencia fundamental en este álbum es que me he podido permitir una producción más ambiciosa. Siempre me había hecho la ilusión de hacer un disco como éste, pero siempre me habían faltado los medios. No es una cuestión de talento, sino de medios: tiempo para grabarlo, reunir a los músicos que deseaba…. No cambia tanto la dirección de mis obras anteriores como el sonido o las bases rítmicas".

Ritmo, ritmo… ¡y qué ritmo! Si este álbum lo firmara algún músico extranjero todas las bocas importantes de este país se rendirían a la evidencia. "Homepage" es un álbum que marca brecha, pleno de sensualidad, ritmos para mover los pies y un nivelazo de ésos que hacen que no olvides el disco después de haberlo escuchado dos veces. "Ha costado trabajo "--dice Ximo--" y tengo que agradecer enormemente la labor de los músicos que han participado en él. Han dedicado su tiempo sin ninguna limitación y se han sentido satisfechos, tanto como yo, con el resultado. Este disco sería un hit seguro en Estados Unidos, pero en España, como nadie ha hecho nada como esto… De todos modos, creo que le gustará a mucha gente y tengo la esperanza de que todos nos llevemos una sorpresa en cuanto se escuche".

En este país el jazz es un estigma. Basta que alguna vez se te haya colocado la etiqueta de músico de jazz para que todo el mundo te mire con recelo. El estilo se ha ido afianzando entre los culturetas, los músicos se han cerrado en demasía y los críticos son reacios a valorar cualquier cosa que no sea el purismo. "Yo siempre he llevado dos líneas: lo tradicional y lo nuevo. Como músico tengo que buscar lo mismo que los grandes y tener un estilo propio que sea reconocible en dos compases. En ese terreno no puedo negar que soy mediterráneo y que eso se tiene que notar en mi música". En el terreno clásico Ximo nunca negará la gran ayuda que le prestó Lou Bennett. Trabajar con él le ha permitido conocer a músicos de un gran prestigio, tocar en los más reconocidos festivales y poder codearse con la gente que hoy manda en el mundo del jazz.

Sin embargo, "Homepage" no abunda en lo mismo. El jazz es una de las esquinas de este círculo que gira alrededor suyo mostrando un talante universalista y fresco. Cuando hablo con Ximo no me parece estar delante del típico músico de jazz, recogido en sus ideas, ofuscado porque la gente no escucha y lamentándose porque los medios no le hacen caso. "Estar en una compañía como Warner te permite afrontar cosas tan prácticas como el tratamiento de la imagen. No es que me dirijan ni que me peinen: es algo tan simple como tener fotos profesionales para poder trabajar la promoción". Sí. Evidentemente, Ximo no es un músico de jazz al uso. Sus sesiones de fotos descubren a un personaje vivo, alegre, alejado de los tópicos que han maniatado este género en nuestro país. Es algo como, por ejemplo, el hecho de contar con Sole para la grabación de "Homepage". Ella y Ximo ya se conocían. La vocalista de Presuntos también vive en Valencia y en el 94 el guitarrista fue invitado a participar en el "Pequeñas cosas" del grupo. Después de aquello, Ximo advirtió en la voz de Sole una capacidad enorme para el blues y el jazz y así nació su particular Latin Jazz Experience. "Quedamos tan a gusto que quise continuar contando con ella, algo que ya hice en 'Son mediterráneo". Su voz es muy bonita, muy jazzie. Le propuse cantar un tema y ella aceptó".

Otro tópico para romper es apreciar la música más allá de un solo género. Escuchar en "Homepage" una versión del "We will rock you" de Queen es otra "marca de fábrica". "Es uno de mis grupos preferidos. Soy jazzista, pero también disfruto con otros estilos, como el aficionado de verdad. Todo tipo de música tiene su momento y su interés y en cada momento puedes escuchar lo que más te gusta porque cada momento es distinto. En este álbum puedes apreciar un tratamiento de voces que, de alguna manera, puede recordar a Queen". Puede, evidentemente. Pero no sólo a Queen. En "Homepage" puedes escuchar esencias de unos mil discos fundamentales en la historia de la música. Armonías, arreglos, ambientes, una guitarra que acaricia el sentido y que se deja llevar. "Es el tratamiento rítmico lo que más he cambiado y eso puede hacer que el álbum suene a funk o a pop. Armónicamente es un terreno en el que muevo como pez en el agua y que me interesaba desarrollar".

Madurez

¿Quiere esto decir que Ximo ya ha encontrado el terreno en el que mejor se mueve? No, evidentemente, no. El valenciano trabaja perfectamente en muchos terrenos y "Homepage" es, únicamente, una de las obras que pueden nacer de una creatividad en auge. "La evolución y la madurez pueden tomar diferentes caminos. No hay que ofuscarse en una manera concreta de hacer las cosas y, además, si usas siempre la misma fórmula terminas obteniendo iguales resultados. Cuanto más te das, más ganas".

La aparición de "Homepage" ha hecho que se retrasen "Goes blue" y "The champ", los dos volúmenes de "The jazz guitar trío" que, con suerte, verán la luz antes de fin de año. El primero está grabado junto a Lonnie Smith, Idris Muhammad y Lou Donaldson y se recogió en Madrid dentro de la gira que Ximo realizó el año pasado. "The champ", sin embargo, tiene a Barcelona como ciudad de origen y cuenta con invitados como el propio Muhammad o Joey DeFrancesco. "Son álbumes que tienen mucho interés, pero que se han retrasado porque ahora interesa concentrar todos los esfuerzos en la promoción de 'Homepage'. La idea que tenía al principio con esta serie era la de grabar cinco discos. Ya he hecho cuatro y creo que no quiero cerrar el tema tan pronto como me lo planteaba en su inicio. Hay muchos organistas interesantes con los que quiero trabajar".

Curiosamente, Ximo es uno de los jazzmen españoles que no mira al flamenco como fuente de inspiración. "Es un debate que mantenemos casi todos los músicos que hacemos jazz. Cada artista debe desarrollar lo que siente y, en ese terreno, hay músicos como Jorge Pardo, Carles Benavent o Chano Domínguez que, evidentemente, sacan su música de dentro. Sus obras han despertado interés y han hecho que muchos se apunten a ese carro aunque hagan cosas sin ninguna coherencia. A mí es un aspecto que me interesa y que aprecio, pero que no me llama la intención en ningún plan oportunista. Yo llevo maquinando mi historia desde que empecé a tocar y el flamenco tiene su lugar. Suelen ser pinceladas, pero no cosas hechas porque sí. Me preocupo de analizar todo lo que hago y busco opiniones que me convenzan de que mis composiciones son coherentes. No tiene ningún sentido meter algo con calzador donde no tiene cabida".

Mientras toma su horchata medita cada respuesta. Está esperando antes de presentar su álbum al público en una pequeña actuación dentro de la Fnac de Valencia. En esta ocasión tocará el material nuevo en formato de trío, aunque no sea ésa la manera que ha elegido para presentarlo en lo que será su próxima gira. "Hago giras en el formato de trío y con banda, dependiendo de lo que toque. Para la gira de 'Homepage' cuento con una banda de ocho músicos y cambiaremos bastante nuestra puesta en escena. Esta es una producción más compleja, elaborada y cara, por lo que nos costará más sacarla adelante. En Madrid, por ejemplo, no tenemos fecha cerrada".

No parece muy raro. Fuera del circuito de clubs, el jazz ha quedado casi adormecido en Madrid. Lo que era su festival se ve lleno cada año de ofertas que poco tienen que ver con el género y los promotores del evento siempre han sido reacios ha ofrecer actuaciones de artistas españoles. Esperemos que, aunque sea fuera del festival, se pueda disfrutar pronto por aquí de la música en directo de Ximo, un guitarrista que puede hacer vibrar por igual a los amantes de su música o a los adoradores del instrumento de las seis cuerdas. "En España los guitarristas se han ido más hacia el terreno rockero. Siempre es más espectacular y, en el fondo, todos los guitarristas tenemos algo de exhibicionistas. Una minoría de ellos descubre otras formas y otra riqueza en géneros diferentes, pero lo más importante para el guitarrista en desenvolverse en un estilo propio".

Rompiendo moldes

Lo más agradable de charlar con Ximo es que la conversación gira alrededor de la música, no de su trabajo o de un artista en concreto. "En la música todo evoluciona. Géneros como el hip hop son obvios y es lógico que surgieran. Si eso no sucediera, si la música no cambiara, estaríamos hablando siempre de estancamientos. Es normal que los maestros siempre sean recordados como tales y que influyan en los músicos nuevos, pero es fundamental que se trabaje con cosas diferentes".

Hablamos también de los problemas que tienen los músicos de jazz a la hora de llegar al público amplio. "La gente, "--dice--", aunque no sea aficionada a tal o cual género, reconoce cuando hay algo que está hecho de verdad o cuando únicamente le están vendiendo las cosas en función de algo. Eso es algo que se siente. También es cierto que hay artistas y buenos instrumentistas, que no es lo mismo. Hacer discos los hace todo el mundo, pero no pueden ser iguales. El artista es el que sabe captar la atención de la gente por su obra, el que despierta interés incluso antes de tocar". No se muestra preocupado por lo que puedan decir los puristas de su nuevo disco y aclara desde el principio que no tiene ninguna intención de entrar en terrenos vanguardistas. "Hay formas más identificativas de la música popular que son más fáciles de escuchar. Admiro y me siento interesado por las vanguardias, pero, realmente, es algo que no siento y que me sería muy difícil de hacer".

Ximo es el único músico de jazz de este país que graba con una compañía multinacional. No parece éste un terreno en el que las compañías grandes quieran invertir con artistas españoles. Eso puede ser un cuchillo de doble filo, porque del mismo modo que puede servirse de los medios de promoción de una gran compañía también puede verse relegado ante los objetivos más inmediatos que supongan para la misma otros discos más populares. "Nunca he tenido que renunciar a nada y creo que firmar con Warner ha sido de lo mejor que me ha podido pasar. Mientras negociábamos yo tenía mis reservas, pero después de tres años con ellos, y de los trabajos que he hecho allí, he podido comprobar que tienen confianza en sus artistas. También es cierto que yo les he demostrado que trabajo en serio y que valoro sus opiniones en aquellos terrenos que me afectan y que van más allá de la música".

La unión ha sido enriquecedora, sin duda. Discos como "Son mediterráneo" o "Homepage" serían difíciles de realizar sin el apoyo de una compañía fuerte y músicos como Ximo probablemente se quedarían perdidos en un universo cerrado si tuvieran que limitarse a grabar con una etiqueta especializada únicamente en jazz. Así se puede dar salida a su particular música, incapaz de soportar ningún apelativo y fuera de cualquier círculo comercial.

E.P.

Ximo Tébar. "Homepage". Wea 398423568

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