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George Benson. Septiembre de 1998

El hombre sin miedo

"Standing together" es su nuevo álbum, un trabajo magnífico que vuelve a poner a Benson tan cerca del jazz como del pop. Además, inmerso en una gira europea, el guitarrista, cantante y compositor se pasó por España para realizar varias actuaciones. Tanto en vivo como en su más reciente grabación, este histórico demuestra que está en un momento excelente.

Mira la ristra de bebidas que tiene delante de sí y se decide por lo de siempre: champán con zumo de naranja. Se muestra distendido, simpático, seguro de que está en uno de sus mejores momentos y que el público le dará otra vez la razón. Su paso del jazz al pop fue muy criticado por los puristas, pero él sabía que tenía el caballo ganador. "Si conozco a alguien que tenga éxito en todo lo que haga yo lo aceptaría y le daría la enhorabuena. Eso nunca lo haría un crítico de jazz", comenta. Muchos críticos añoran todavía sus grabaciones para la CTI, sello en el que Benson militó tras la muerte de Wes Montgomery, uno de sus maestros. Antes había formado parte en grupos de juventud moviéndose dentro del r'n'b y rock'n'roll hasta que, a los diecisiete años, conoció el jazz y, con él, a Montgomery, guitarrista del que imitó la técnica que, aún hoy, sigue ejercitando. Ganó fama y trabajó todo lo que pudo (Hubbard, Gordon, Jimmy Smith, Hubert Laws, Herbie Hancock, Miles Davis…), grabó a su nombre con el citado sello y se convirtió en un guitarrista de gran prestigio; pero eso, como suele ser habitual, no retira a nadie. La buena época llegó con su paso a la Warner y con "Breezin'" (76), un álbum que le descubrió al público masivo y en el que Benson ya mostraba su posterior camino: no se alejaría del jazz, pero no renunciaría a un éxito comercial que viniera de la mano de una canción estupenda. Se consolidó como un vocalista de una enorme talla, con multitud de matices y con una capacidad de interpretación enorme. Y los éxitos llegaron: "Nature boy", "On Broadway", "Love X love", "Give me the night"… todo un abanico de hits que sigue recordando cada vez que toca en directo ante el delirio de su público. "No se puede tener de todo. Yo tengo esto y no me puedo quejar. He tocado jazz con los mejores durante mucho tiempo, pero puede que la gente no lo sepa porque nunca fue en sitios de grandes audiencias, sino en jam sessions en pequeños clubs. Si durante aquel tiempo hubiera visto a un único crítico de jazz en mis actuaciones probablemente aún tocaría jazz, pero… no vi a ninguno", dice muy serio, y añade "he dicho 'probablemente'. Cuando ya era famoso y todo el mundo me conocía se me ocurrió hacer una gira en la que sólo tocaba jazz y fue el mayor fracaso de mi vida, un verdadero desastre porque el público quería al George Benson que conocían y no al que tocaba jazz en clubs".

– "Standing together" me ha parecido más poppie aún que otras grabaciones tuyas anteriores. ¿Ha sido algo premeditado?

– "Totalmente. Pretendo llegar a una audiencia a la que le gusta el pop y que es muy amplia. Eso sí: también quiero mantener la presencia de la guitarra porque a mi público todavía le gusta verme tocar. Me encanta que aún, cuando mucha gente me considera sólo como vocalista, hay quien quiere escuchar a mi vieja guitarra".

Al fin y al cabo, Benson ha entrado en el pop, pero siempre ha mantenido un nivel de composición y ejecución que le hacen estar a años luz de muchos artistas. Desde que "This masquerade", el primer single que se extrajo de "Breezin'", alcanzó el #1 en las listas de pop, jazz y soul al mismo tiempo sí es cierto que el público mayoritario le ha colocado la etiqueta de cantante, pero sus seguidores no disfrutarían lo mismo si Benson dejara de tocar la guitarra. Después de nuestra charla se sentó en un sofá y se puso estampar su firma en tres guitarras del mismo modelo del que usa habitualmente: eran para participantes en un sorteo realizado en colaboración con unas emisoras. Obviamente, nadie habría participado en esos concursos si el premio hubiese sido el micrófono de Benson.

¿Fusión?

– Entre el jazz y el pop… ¿te gusta que a tu música la llamen "fusión"?

– "No demasiado. Cuando oigo ese apelativo me da la impresión de que se habla de una cosa que no tiene un centro claro o definido. Mi música sí es definida y es plenamente melódica. Quien mejor la definió, para mi gusto, fue quien la llamó 'r'n'b progresivo': eso encajaba muy bien con lo que tocaba a finales de los setenta. Yo diría que 'Standing together' es más como… ¿pop progresivo?" (se ríe mientras da otro sorbo a su copa).

– Tengo entendido que, últimamente, también estás interesado en el flamenco y en la música latina.

Parece que le han puesto un resorte. Se echa para adelante y se pone otra vez serio.

– "Definitivamente. Quiero desarrollar ideas en ese terreno. Quiero colaborar con músicos españoles y latinos, pero músicos auténticos, porque no tengo pensado hacer más hijos bastardos que los que ya hay. Además, estoy ilusionado porque, entre mis amigos, he comentado la idea y a todo el mundo le ha parecido estupenda; incluso ya hay muchos músicos que quieren colaborar. Me gustaría grabar algo en España, con músicos españoles, experimentar. No tengo miedo a hacer algo diferente a lo que siempre he hecho, por lo que ningún crítico puede decir cómo sonará el próximo trabajo de George Benson".

El tema no parece un capricho. Cuando, antes de despedirnos, le pregunté por los guitarristas con los que le gustaría tocar me señaló a Luis Salinas y a Paco de Lucía en los primeros puestos de la lista. Definitivamente, parece que el próximo Benson estará más cerca de lo latino que de los géneros que han hecho evolucionar el r'n'b, tales como el hip hop.

– "No creo que no pueda hacer hip hop. Me interesa, pero lo que no quisiera es convertirme en un artista de rap, sino alcanzar un punto de equilibrio en el que mi música siguiera siendo personal y mía. Al fin y al cabo, el rap es el nuevo r'n'b y, si quieres llegar a la audiencia joven, tienes que tocar para ellos. No es algo que me dé miedo".

Lo del miedo ha salido un par de veces en la conversación. Nada parece darle miedo a un hombre que está en los puestos más altos de la popularidad mundial, por lo que, ya puestos, le pregunto por otra innovación.

– La guitarra parece perder terreno cada día ante el impulso de las máquinas y la música electrónica. Ya está pasando en el pop… ¿Pasará en el jazz?

– "Espero que no. Cuando Herbie Hancock empezó a tocar teclados eléctricos todos creyeron que se aproximaba una revolución en el jazz y, sin embargo, hoy Herbie toca el piano acústico, cosa que a mí me encanta. Creo que la electrónica destroza la personalidad del músico y mucho de lo que se hace ahora no es otra cosa que trucos que se aprovechan del hecho de que la gente no tiene conocimientos para saber lo que se está haciendo. Mira: todo el mundo puede hacer música con máquinas, pero no todo el mundo sabe tocar como Herbie Hancock. ¿Entiendes?".

E.P.

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