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UK Subs Trylobite. 13 de mayo de 1998 Cuenta la leyenda que Charlie Harper, líder de los UK Subs, estando ingresado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital debido a un ataque cardiaco, disfrutaba tanto con una sustancia que le suministraban que decidió dedicarle una canción: el resultado fue DF 118, uno de sus temas más conocidos. Esta anécdota da buena idea de la inigualable personalidad de golfo impenitente de este emblema del punk de 54 años, personalidad que desplegó a raudales en su actuación madrileña en el Trylobite dentro de la gira de presentación de su último disco Riot. Y es que Harper es un tío que cae simpático en cuanto se asoma al escenario. Su pelo verde, su sonrisa malévola y su voz de borrachuzo inglés le hacen ganar adeptos allá por donde va. Y si a ello se suma la carga de leyenda que arrastra detrás una banda que ha sido compañera de generación y de andanzas de Sex Pistols y Exploited, manteniéndose en activo sin necesidad de patrañas tipo La gran gira del lucro, y el inmenso repertorio de canciones repartidas en más de quince álbumes (titulados en orden alfabético, por cierto), el resultado no puede ser otro que el de un concierto, cuanto menos, interesante. En una sala no llena del todo, pero con más crestas por metro cuadrado que nunca, aparecieron Harper y el resto de la banda, bastante más jóvenes que él, con un aspecto digno de La parada de los monstruos: batería entrado en carnes sin un solo pelo en la cabeza y con cara de recién salido de una lobotomía, guitarrista mezcla de Herman Monster y Poison Ivy y bajista con pelo decolorado y descarga eléctrica en el cuerpo. Delicioso aspecto que envolvió un raudal de energía, contundencia y diversión sin decaer en el poco más de hora y media que permanecieron tocando. Sonido efectivo para las limitaciones de la sala y mucho pogo entre un público que no paró de botar, lo que algunos aprovecharon para soltarse un par de sopapos sin más consecuencias. Arrancaron con C.I.D. y fueron desgranando a una velocidad de vértigo más de veinticinco temas, entre los que destacaron su himno U.K. Sub, I couldn't be you, Fear o Riot, que da título a su nuevo disco. Harper aguantó el tipo como un campeón y, a pesar de que por edad podía ser el padre de la mayoría de los presentes, dio una verdadera lección de descaro y provocación musical adolescente. Carlos Moral
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