|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Los Planetas Canciller. 23 de mayo de 1998 Los Planetas son uno de los pocos grupos españoles de la generación "independiente" que, más allá de defensores y detractores, han logrado un status en el que no sólo parecen mantenerse, sino que siguen creciendo a medida que pasa el tiempo. Las ventas de su último trabajo Una semana en el motor de un autobús así lo atestiguan y los llenos que está registrando cada uno de los conciertos de su intensa gira de presentación lo acaban de confirmar. No hay duda de que cuentan con un buen número de incondicionales y que Madrid es una de sus plazas fuertes. Al menos eso se puede deducir de su concierto en Canciller, sala en principio algo alejada de sus planteamientos, que consiguieron abarrotar de un público enfervorizado y perfecto conocedor de cada uno de sus discos. Con la actuación de los también granadinos Cecilia Ann como teloneros y con mucha gente todavía en la puerta, dio comienzo un espectáculo que fue creciendo en expectación hasta que sobre un escenario repleto de sus simbólicas X ocuparon posiciones J, Florent, Kieran Stephen y Eric Jiménez, la última formación de Los Planetas con la que el grupo ha obtenido un sonido más cercano a planteamientos psicodélicos que en anteriores etapas de corte más pop. Comenzó entonces un proceso de comunión gruposeguidores en el que el hilo de voz de J era tapado con frecuencia por el eco producido bajo el escenario. El alucinante juego de luces iluminaba las siluetas hieráticas de los cuatro componentes mientras iban encadenando temas de su último compacto con algunos de las distintas etapas por las que han pasado Los Planetas. Así tuvieron especial buena acogida canciones nuevas, como Segundo premio, Un mundo de gente incompleta, Montañas de basura o Laboratorio mágico, junto a otras de sobra conocidas como Mi hermana pequeña, Qué puedo hacer, Nuevas sensaciones o De viaje. A pesar de su actual empeño por sonar lo más distorsionados posible, lo cierto es que lograron los momentos de mayor intensidad cuando se despojaron de la densidad sonora para atacar las canciones de corte más pop. Realizaron un par de bises y, como punto final, tocaron La Copa de Europa, canción que cierra su último álbum y que no pudo llegar en un momento más oportuno para los seguidores del Real Madrid. Carlos Moral
|