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The Mr. T Experience + Groovie Ghoulies El Sol. 21 de noviembre de 1997 El trío californiano The Mr. T Experience cuenta en España con un nutrido número de seguidores. Su nombre empezó a ser conocido a raíz de la anunciada y después suspendida gira de Green Day por nuestro país, de la que el grupo liderado por Dr. Frank iba a ser el telonero. Desde entonces, Mr. T Experience han ido ganando adeptos aquí de forma lenta pero segura. Aun así, en la actuación que ofrecieron en El Sol no se produjo una excesiva afluencia de público, algo explicable teniendo en cuenta la gran cantidad de conciertos que esa noche hubo en Madrid (entre ellos el de Dover en el Pabellón), el elevado precio de las entradas (1.700 anticipada, 2.000 en taquilla) y el poco tiempo transcurrido desde su última visita a Madrid. Ya pudimos verles a principios de año en el mismo escenario, donde dejaron clara su facilidad para componer y ejecutar canciones pegadizas, plagadas de melodía, coros edulcorados, guitarras aceleradas y espíritu punk. Es una fórmula practicada por cientos de grupos, pero que ellos han llegado a dominar con maestría tras cinco álbumes y varios EPs que recogen un buen montón de joyas de no más de dos minutos de duración cada una. En esta ocasión llegaban con nuevo disco bajo el brazo (Revenge is sweet, and so are you), una colección de dieciséis canciones producidas por Kevin Army que abunda en el mismo estilo que tan bien conoce el grupo y sus fans y sobre la que basaron gran parte del repertorio de la noche. Pero si Mr. T Experience ya son suficientemente conocidos en nuestro país, la verdadera sorpresa estuvo en los teloneros, los fantásticos Groovie Ghoulies, un trío californiano formado por el cantante y bajista Kepi, un tipo con apariencia adolescente y con un antifaz pintado alrededor de los ojos que el sudor se encargó de hacer desaparecer progresivamente a medida que avanzaba la actuación; Roach, la deliciosa guitarrista de pelo rojo y aspecto de ultratumba, que no dejó de sonreír mientras estuvo sobre el escenario, y el batería Dan Panic, conocido por haberle dado también a las baquetas con Screeching Weasel y los Riverdales. Actitud punk, melodías pop, efectivo sonido para las limitaciones de un trío y constantes referencias a la serie B en temas como Graveyard girlfriend o Zombie crush fueron los ingredientes del poco más de media hora de actuación de esta banda que cuenta con tres discos editados y un prometedor futuro por delante. Llegaron después los Mr T. Experience, quienes, sin una apariencia tan divertida, pero con la baza de sus sobresalientes canciones, continuaron el tono de la fiesta e incluso lo elevaron. Iniciaron su actuación con el tema I just wanna do it with you perteneciente a Love is dead (el disco con el que se hicieron conocidos en España) y continuaron con canciones tan convincentes como Tapin' up my heart (incluida en su EP de siete canciones And the women who love them), Swiss Army girlfriend o She's coming, de su reciente nuevo disco. Hubo espacio también para una fiel versión del I wanna be sedated de los Ramones con la que el grupo consiguió el delirio de las primeras filas y dejó el concierto encarrilado hasta el final. Posiblemente The Mr. T Experience no hayan inventado nada, pero tienen lo fundamental: buenas canciones, cultura musical y, sobre todo, ganas de pasárselo bien, algo que logran contagiar en todos sus conciertos y el de El Sol no fue una excepción. C. M.
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