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Loquillo

Macumba. 21 de noviembre de 1997

"Los americanos tenían a Chuck Berry, los ingleses a Keith Richards y los españoles a Pepe Risi". Con estas palabras presentó Loquillo ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?, pieza que tocó en compañía de Johnny Cifuentes en su último concierto en Madrid. La frase, dentro de su contexto, es un fiel reflejo de lo que se respiró aquella noche. Antes de empezar, las colas se mostraban llenas de chicos peinados con tupé y ataviados de chupas de cuero y, en el escenario, todos los históricos del rockerío patrio fueron dándonos un baño de nostalgia que puso a muchos las pilas para el fin de semana. Loquillo presentaba su última grabación, Compañeros de viaje, un álbum recopilatorio grabado en directo con muchos de sus colegas de ritmo. El concierto fue una puesta en escena bastante fiel y, también, bastante previsible.

Loquillo es de los pocos personajes que le quedan a España en el terreno del rock clásico y, por eso, el recuerdo a Risi tenía tanto significado. "A todos los medios de comunicación que olvidaron tantas veces a Burning sólo se les puede pedir una cosa: respeto" decía El loco levantando el dedo índice por delante de sus ojos. Y, probablemente, el mismo respeto habría que mostrarlo por Jaime Urrutia, Carlos Segarra, Sabino Méndez o el mismo Ramoncín quien, para mi sorpresa, fue tremendamente aplaudido cuando apareció para interpretar Al límite. El público concedió el respeto y los aplausos al ritmo de un repertorio que contó con todos los himnos que se pudieron utilizar. La estética del show, en un plan muy televisivo, no estuvo acompañada, como suele ser habitual, por el buen sonido de los Trogloditas pero tampoco la cosa dejó que desear. Momentos álgidos (Todo el mundo ama a Isabel, Autopista o la misma ¿Qué hace una chica como tú…?) se juntaron con interpretaciones más flojas (el Caray con Jaime Urrutia o Brillar y brillar con Sabino Méndez) pero, en conjunto, el concierto ofreció lo que vendía y los incondicionales pudieron disfrutar con un Loco vestido de cuero o smoking según la ocasión. Un grandes éxitos con invitados que siempre apetece si el precio de la entrada es razonable.

E.P.

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