|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Killer Barbies El Sol. 22 de mayo de 1998 La actuación de Killer Barbies en Madrid para presentar los temas de su último trabajo Big Muff sufrió cambios de última hora debido al precipitado cierre de KTDral, sal que en principio iba a acoger el concierto. Finalmente tuvo lugar en El Sol en la fecha prevista, pero es posible que a más de uno le pillara desprevenido. Quizá por eso, y por la coincidencia ese mismo día de otros conciertos de interés (Wanda Chrome, Primus, Imani Coppola ), la cita de Killer Barbies con el público madrileño no registró el llenazo de anteriores ocasiones. Aun así, el grupo vigués perpetró una actuación energética, dinámica e intensa donde quedó claro que la responsabilidad recae sobre Silvia Superstar y Billy King, quienes se rodean para completar su sonido de músicos mercenarios que no acaban de cuajar como parte integrante de la banda. Es el caso de los hermanos Maxter Man (guitarra) y Kabuto Jr. (bajo), quienes, si bien pusieron todo de su parte por aportar un matiz de madurez a las canciones más recientes, su estatismo y escasa implicación a los laterales del escenario contrastó con el desmelene de Billy King aporreando la batería y con los continuos movimientos de Silvia Superstar, que mantuvo hipnotizadas a las primeras filas, integradas en su mayoría por jovenzuelos púberes en estado de shock. Y es que esta chica sigue manteniendo una imagen explosiva sobre el escenario, pero ¡ojo! también canta cada vez mejor y toca la guitarra (además de ser la autora de la música de todo el repertorio de la banda). Un repertorio en el que basaron la mayor parte de su actuación, dejando las versiones, de las que antes tanto echaban mano, como algo prácticamente testimonial (sólo sonaron Skulls de los Misfits y Then he kissed me de las Ronettes). Los temas del nuevo disco fueron muy bien recibidos, sobre todo Lost control y el single Crazy. Prácticamente los tocaron todos mientras Silvia iba alternando sus dos guitarras con otros accesorios, como maracas de calavera o un foco autodirigible para interpretar Baby with two heads. También repasaron sus dos trabajos anteriores con canciones ineludibles como Lovekiller, Comic books, Freakshow, o Tracy lords. Al final, la gente no les dejó marcharse después del bis programado y tuvieron que volver a salir para despedirse tocando de nuevo Crazy. Si logran afianzar una formación estable, o se deciden a permanecer como un dúo con músicos profesionales para el directo, las Barbies Asesinas seguirán dando que hablar durante algún tiempo. Carlos Moral
|