|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Ixo Rai! KTDral. 6 de marzo de 1998. Se esperaba este concierto con expectación y el resultado respondió extraordinariamente a lo que se podía prever de acuerdo a los precedentes. Ixo Rai! tiene tres discos en el mercado que son una bala, son capaces de juntar miles de personas en su tierra aragonesa y presentan un show en el escenario, con nueve personas, capaz de hacer bailar a un muerto. Con ésas, los que tuvieron el acierto de acercarse a KTDral el pasado día 6 pudieron comprobar que la fama de esta banda no es nada gratuita. Tragafuegos, letras impactantes, una riqueza musical de gran calibre, disfraces, bailes ¿Es previsible que el concierto no salga bien? Los aragoneses arrasaron y dejaron abierta su vuelta a Madrid en olor de multitud. Su propuesta musical, en la que caben todos los palos del folklore maño y una buena dosis de música contemporánea, tiene todos los alicientes de la pachanga festiva y todos los elementos lúdicos del rock. Un laúd utilizado como si se tratara de una guitarra eléctrica, una sección de metales que acompaña todas las piezas, sonoridades de acordeón o dulzaina y piezas tan buenas como Pasa pues, Maruja o una veintena más que, en muchos casos, demostraron ser conocidas por el público. Adornados con sombreros, presentándose a ritmo de funk metal, versioneando el Hasta siempre de Carlos Puebla a ritmo de reggae y con el riff de Hotel California absolutamente todo lo que salía del escenario era un completo espectáculo que, si no tuvo todavía más resultado, era por lo difícil que resultaba a los músicos manejarse en un escenario tan pequeño como el de KTDral. Con todo, no faltaron piruetas, desfiles y una conexión con el público que puso a todos a bailar sin un momento de pausa. Ixo Rai!, además de una buena propuesta estética, cuenta con unas letras que se asimilan, se comparten y enardecen en cuanto se pide colaboración. La gente asumió su parte del show y coreó todos los estribillos, danzó todo lo que pudo y todavía se paró en el puesto del merchandising en el que el grupo presenta propuestas tan ingeniosas como un tanga de color rojo con su logotipo impreso en la parte delantera. Quedó claro, para quien no lo tenía, que esta banda puede convertirse en algo más que un grupo que viene de Zaragoza. Ixo Rai! tiene una propuesta que puede conectar con el público mayoritario en cuanto se le dé salida. Y eso no puede tardar mucho. E.P.
|