|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Leo Sidran. Julio de 1998 Pop con magia Con este apellido es obvio que lo primero que piense la gente de él es que es el hijo de Ben Sidran. Es cierto, y eso le sirvió para entrar en el mundo de la música apenas vino al mundo. Sin embargo, ha tardado más de veinte años en firmar "Leo and the depleting moral legacy", su primer disco en solitario. Cuando con quince años trabajó para Steve Miller como músico y compositor en el álbum "Wide river" el guitarrista dijo de él que "sus canciones triunfan y permanecen". Ha dado la vuelta al mundo de la mano de su padre y no hay club de jazz que no conozca. Toca la batería, la guitarra, los teclados, la percusión, canta y realiza programaciones. No es que sea un niño prodigio, sino que nació en una familia de músicos y que ha estado rodeado de ellos durante toda la vida. "A lo mejor empecé en esto porque a mi alrededor todo era música. Es como los chavales que juegan al fútbol porque todo lo que ven o escuchan está relacionado con ese deporte". Lanzar un disco a su nombre era, únicamente, cuestión de tiempo, puesto que no es ni el primero ni el segundo en el que interviene. "No es como un producto a realizar. Llevaba tanto tiempo haciendo canciones que lo lógico era que tarde o temprano hiciera un disco en lugar de una maqueta. Para mí ha sido como recopilar lo que ya había hecho, arreglarlo y grabarlo en un estudio". Aunque ha viajado por todo el mundo, su música es plenamente americana y se ubica dentro de un pop de calidad, claro y transparente, sin atención a las modas. "Cuando lo estaba preparando separé el terreno del jazz de lo que realmente quería hacer. Cuando compongo llevo un rollo más solitario y por eso no quería que se reflejaran todas las influencias que he podido recibir tocando jazz". Ha visto tocar a los mejores y ha podido conversar y aprender de muchos de ellos. Eso, en principio, puede parecer una gran ayuda a la hora de entrar en este negocio. "Siempre tienes la oportunidad de llamar a un conocido para que haga una colaboración en el disco. Además he tenido oportunidad de ver mucho y aprender, pero la ayuda no puede ir mucho más allá. Los artistas, en general, creen que engañan a su público, ya que para ellos componer es un trabajo como cualquier otro que se les da bien. Por eso pocas veces buscan incorporar la magia a la música. Les resulta tan natural tocar y hacer canciones Lo malo que tiene conocer a tantos músicos buenos es que has visto tanto talento que piensas que, hagas lo que hagas, nunca podrás estar a su nivel". Con todo, Leo no ha recurrido a muchos amigos para grabar su disco. Los hermanos Peterson (Paul y Ricky), Paul Ryan, Jerry Alexander y Steve Marker son los músicos de apoyo y su padre Ben y Jeff Eckles (el guitarrista de Garbage) cuentan con alguna colaboración. Básicamente él ha grabado todas las bases del álbum, lo que le hace difícil presentarse en directo. "Es un poco complicado, ya que no sé si plantearme tocar en vivo mis canciones o empezar a preparar el segundo álbum. Para lo primero necesitaría crear una banda o prepararme los temas para hacerlos en acústico". Se declara admirador de Ketama y de Anni DiFranco, pero admira una cosa de la música española: "Yo llegué a España cuando en Estados Unidos todo era grunge y aquí me quedé impresionado. Había melodía, canciones, un respeto por los cantautores inteligentes En España no se va tan a la moda en cuanto a las producciones. Allí puedes ubicar cronológicamente un disco sólo con oír cómo suena". Ahora vive en España y su próxima meta es conquistarla con sus canciones. E.P. Leo. "Leo and the depleting moral legacy". Go Jazz 60272
|