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Cobalt 60. Julio de 1998 Música básicamente fluida Acaban de publicar su segundo álbum, aunque es su primero en España. Cobalt 60 presentan su espectacular oferta conjugando la música electrónica con el rock de base. El uso de sonidos peculiares y de una infinita variedad de ritmos aleja la propuesta del trío de la de otros compañeros que siguen la moda y carecen de recursos. Al fin y al cabo, la gente de Cobalt 60 no son unos recién llegados a esto. El francés Jean Luc De Meyer ya estuvo en Front 242 y allí conoció lo que es innovar. Colaboró con Patrick Codenys y Daniel Bressanutti hasta que en 1994, tras haber publicado "06:21:03:11 Up evil", decidió dejar la formación. "Básicamente quería libertad. El grupo se había convertido en una propuesta muy diferente a lo que se planteó en sus inicios. Había muchos instrumentos, mucha tecnología y no me gustaba sentirme prisionero de los elementos. Solamente quería un sampler para volver a empezar en otra cosa". La "otra cosa" terminó siendo Cobalt 60, una agrupación con el belga Dominique Lallement, quien ya había comenzado su carrera en el mundo musical formando parte de Kriegsbereit. El nombre del grupo proviene del metal que se utiliza para hacer la radioterapia, un proceso curativo contra el cáncer. "Es una tecnología de paz", señala Jean Luc. Su debut discográfico se llamó "Elemental" y fue publicado en 1996. No tuvo una trascendencia internacional, algo bastante habitual cuando se habla de un grupo centroeuropeo. El disco se hizo con una cierta rapidez y contó con la producción de Craig Leon, a quien Jean Luc había conocido durante la grabación de "Up evil" con su anterior grupo. "Solo trabajó una vez con Front 242, por lo que tenerle como productor no suponía en absoluto una continuación de los esquemas anteriores. Elegí a Craig porque tenía veinticinco años de experiencia y era una garantía. No quería una producción propia de un producto de moda, de algo que a los dos años nadie recordara. El lo podía hacer perfectamente y el resultado puede considerarse como óptimo. La muestra más palpable de que no quería ninguna continuación era el título de la primera canción del disco: 'Bye bye'". Tras el lanzamiento de "Elemental" Cobalt 60 realizó una gira centroeuropea y fue contratado para poner banda sonora a un par de vídeojuegos: "Command & conquer II: red alert" y "Wing commander: prophecy". En estos trabajos fueron producidos por Robert Wilcocks, el músico que colaboraba con ellos como guitarrista en sus shows en directo. "Participar en estos vídeojuegos no fue ningún capricho ni ninguna búsqueda de promoción "nos dice Robert. Simplemente nos lo propusieron y la idea nos gustó. Se trataba de ser capaces de hacer piezas muy cortas que permitieran mantener el nivel de tensión y excitación que de por sí tienen estos juegos". Después de este trabajo Robert pasó a formar parte estable de la banda y, al mismo tiempo, a ser el productor de "Twelve", su nuevo trabajo recién aparecido. "Teníamos intención de no repetirnos, por lo que cambiar de productor nos pareció una buena idea", afirma Jean Luc, mientras Robert añade que "produciendo la música del vídeojuego vimos que había química; entonces, ¿por que no continuar?". "Twelve" En "Twelve" la propuesta de Cobalt 60 crece considerablemente. "Escribimos los temas con más rapidez y en el estudio cada uno aportaba su visión. Eso produjo muchos cambios y el hecho de que las canciones fueran saliendo de una manera más fluida, muy diferente a como se hizo el primer disco. Aquí el ritmo no es tan rígido y estricto y las texturas de sonido son más diversas y más profundas. También hay más variedad y junto a canciones cortas y melódicas hay otras más rápidas y densas". Para grabar "Twelve" se sirvieron de un coro de cinco personas y de una banda con un guitarrista de thrash metal o una batería electrónica. Del mismo modo, renovaron todo su equipo electrónico a fin de mejorar sus posibilidades. "Es como todo. En nuestro caso, el equipo técnico es un instrumento y cuantos mejores instrumentos tengas más posibilidades tienes de hacer cosas. Obviamente, no te lo tomas como una necesidad sin la que no puedas trabajar, ya que, con la cantidad de aparatos que aparecen ahora, si quisiéramos trabajar siempre con elementos de última generación nunca entraríamos en el estudio. Ahora bien: si tienes mejor material a tu disposición es tonto no emplearlo". El uso de la tecnología también sirve para poner en escena el show de Cobalt 60; cuentan con ingenieros de luces y sonido y plantean un show interactivo que les está proporcionando cierta fama. "La interactividad "afirma Jean Luc" la proporciona, sobre todo, el público, la parte humana". A la hora de definir su música no obvian adjetivos: "Electrónica, industrial, romántica, melódica fluida. Básicamente, fluida", comenta el exFront 242. Dentro de poco tiempo entrarán en gira por Bélgica, Alemania y los paises escandinavos y, en el último trimestre del año, tienen intención de presentarse en España. Les pregunto si no es difícil para un grupo que no sea inglés triunfar en un mercado casi monopolizado por la música anglosajona. "No sé en los países mediterráneos "afirma Robert, que, curiosamente, es londinense, aunque ha realizado casi toda su carrera fuera de Gran Bretaña", pero en Suecia o Alemania, por ejemplo, cuentan con una amplia producción musical y con un mercado fuerte. Hace veinticinco años sí se notaba ese monopolio inglés, pero ahora no. Triunfar depende únicamente de que guste lo que haces y de que los discos se trabajen bien a nivel de promoción". Su oferta puede satisfacer por igual a los amantes de la música electrónica, el rock o el metal, aunque no les gusta determinar a su público etiquetándolo. "Nosotros vamos más allá de todo eso. En los últimos diez años "cuenta Jean Luc" el metal que se ha hecho en Estados Unidos y en Alemania es exactamente igual, con sus guitarras distorsionadas y sus actitudes machistas. En cuanto a lo que dices del rock es obvio que forma parte de nuestras raíces. Yo crecí escuchando rock inglés y americano y después lo que se hacía en Francia en ese terreno, por lo que es una influencia inevitable". "Nunca haríamos reggae o rap "añade Robert" porque no está en nuestras raíces". Robert también señala su gusto por el jazz, aunque "no conozco todos los estilos del jazz. Me gusta Art Tatum o el Modern Jazz Quartet y también disfruto con la técnica del scat. Es como otro estilo cualquiera de música contemporánea. Aprecio también a los guitarristas que cogieron el blues y lo personificaron con estilos propios, gente como Jimmy Page, Jeff Beck, Rory Gallagher o Ritchie Blackmore por ejemplo". Se muestran satisfechos del resultado de "Twelve" y tienen importantes motivos para ello. Su propuesta toma de las tendencias más alternativas y originales y ofrece, al mismo tiempo, un paso hacia adelante en el terreno de la producción. "Sólo hacemos nuestra música y queremos ser auténticos con nosotros mismos. Si convence, si dura o si triunfa es una cuestión solamente del público". E.P. Cobalt 60. "Twelve". Edel
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