|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Yulduz Usmanova. Mayo 1997 La diva de oriente Tras la entrevista le pregunté a Juan Luis, el intérprete, si todos los uzbekos eran iguales. Me comentó que son gente retraída, de pocas palabras, con el carácter propio de un pueblo que siempre ha tenido preocupaciones. Después de aquello no me extrañó la imagen que me dio Yulduz Usmanova, una mujer capaz de convocar en su país a más de ciento cuarenta mil personas y que aparecía ante mí como la persona más sencilla del mundo. Esta mujer, pequeñita y de una voz prodigiosa, saltó a la fama en su país en 1991 tras triunfar en el festival "Voice of Asia". Dos de sus discos, "Jannona" y "Binafscha", han aparecido en España y no han dejado indiferente a nadie que los haya escuchado. "Primero hice tres discos, pero no salieron de mi país. Eso fue el inicio de mi carrera musical. Luego me encontré con agentes europeos que se interesaron en mí y grabé tres discos más que se distribuyeron en el mercado internacional. Los que han llegado a España han sido los dos últimos." Tengo idea de que antes de cantar te dedicabas a trabajar la seda. ¿Cómo te iniciaste en la música? "Me costó mucho, ya que mis padres no tenían una buena opinión sobre las cantantes y no querían que me dedicara a ello. De todos modos, cuando terminé de estudiar el octavo grado comencé a cantar y, luego, a hacer discos." En tus álbumes aparece una fusión entre la música de tu país y los ritmos occidentales más bailables. ¿Cómo surgió el hacer este tipo de música? "Yo había estudiado en el conservatorio de Tashkent. Allí conocí la música clásica y a los grandes maestros; pero, al mismo tiempo, también escuchaba en mi casa música pop y rock'n'roll. Supongo que así saldría ese estilo. Soy de la opinión de que no se puede conocer el presente o el futuro si antes no conoces el pasado. Con la música es igual." ¿Hay más artistas como tú en tu país? "No. Allí la mayoría de los músicos son unos chapuceros. Toman melodías populares y conocidas y les cambian la letra. Así hacen sus discos. Yo, como tengo una música propia y una personalidad propia, he podido ir más allá, saltar a los mercados internacionales. En Uzbekistán prácticamente no hay show business. No es que no se haya levantado todavía: es que está de rodillas." Esa respuesta me trajo a la memoria la música española de los años sesenta, aquélla en la que se cogían los éxitos internacionales y se adaptaban con letras que no tenían ningún parecido con el original. Supongo que, en el fondo, en todos los países es lo mismo. Tú has tenido la oportunidad de realizar giras internacionales que te han llevado a Europa o a Japón. ¿Qué has aprendido de esas culturas, de esos pueblos tan diferentes al tuyo? "En el plano musical, nada. Mi manera de componer es un don natural que, afortunadamente, no necesita coger de aquí o de allá para surgir. No me hace falta ni necesito adquirir influencias de otros pueblos y no me veo afectada por sus culturas." ¿Es para ti importante conservar en tu música algo de tu país o te ves evolucionando hacia un pop más comercial para llegar a un público más amplio? "Creo que seguirá siendo tal y como es. Aunque quisiera evitarlo, que no quiero, tengo raíces y lo que hago es servirme del pop para llegar a más gente. Si solamente hiciera pop no me diferenciaría en nada del resto de los artistas que trabajan en ese campo. De este modo sí. Mi música es distinta a la de los demás." Ahora va a editarse un álbum recopilatorio de tu obra. ¿Cómo definirías tu música para quienes nunca te hayan escuchado? "No sabría definirla, pero lo que sí sé es que no existe una música mala: lo único que hay son malos artistas incapaces de comunicar." Dicen que tu directo es impresionante, con danza, con muchos músicos, una imagen muy cuidada "No puedo alabarme a mí misma, por lo que prefiero no hablar demasiado de lo que hago en directo. Sí es cierto que trabajo con un coreógrafo y, juntos, creo que conseguimos un espectáculo digno de verse. Es lo que puedo decir de él, que hay que verlo para poder juzgar." Tú tienes una hija que ahora tendrá diez años. ¿Cómo compaginas tu carrera con el tiempo que te exige el atenderla? "Uf!. Es muy difícil, realmente difícil. Ahora ella está estudiando en un colegio en Londres y la veo cuando puedo." ¿Es lo que ocupa tu tiempo cuando no trabajas? "Soy feliz cuando no trabajo. No he tenido mucha suerte en la vida y poder dedicarle tiempo a mi gente es algo que me agrada. Vivo con una persona como si fuéramos un matrimonio y tengo muy claro que, en este mundo, lo fundamental es el amor. La gente necesita creer en algo y ese algo para mí es el amor. Es lo que ayuda a diferenciar las cosas válidas de las que son únicamente basura." Háblame un poco de tu país. ¿Cómo ves su futuro? "Creo que, si los países vecinos no nos molestan, prosperaremos. Hace relativamente poco que somos un pueblo independiente y contamos con suficientes recursos como para vivir bien. Vamos creciendo y la gente se va levantando. Va lento, poco a poco, pero conseguiremos ser un país próspero." ¿Qué crees que te puede dar el público español? "Cuando he estado aquí me han acogido muy cálidamente. A mí me gustaría enamorarles con mi música porque sé que a los españoles les gusta la música. En mis conciertos, por ejemplo, hay canciones que el público tararea aunque no sepa la letra. Lo sienten, les gusta." Hay está: la emperatriz de Oriente a la conquista del público español. A nosotros nos ganó hace mucho tiempo y estamos convencidos de que no la costará demasiado triunfar si tiene la oportunidad de que su música se escuche. E.P.
|