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Nicholas Payton C.M. San Juan Evangelista. 4 de mayo de 1997. Músicos: Nicholas Payton (trompeta), Jesse Davis (saxo alto), Anthony Wonsey (piano), Ruben Rogers (contrabajo) y Adonis Rose (batería) El XVI Festival de Jazz dio comienzo con una actuación de lujo. Nicholas Payton se está afianzando como uno de los trompetistas jóvenes (solamente tiene veintitrés años) que pugnan por escribir la historia del futuro. Su último álbum, Gumbo noveau, ya ha tenido continuación en una colaboración junto a Doc Cheatman y, por otro lado, aún está reciente su debut cinematográfico en Kansas City, una película en la que él colabora formando parte de la big band que interpreta la banda sonora. En el San Juan Evangelista se presentó con la banda que le acompañó en su último proyecto en solitario, un elenco en el que destaca Jesse Davis, otro de los "jóvenes leones" que está luchando día a día por encumbrarse. Ruben Rogers (contrabajo) y Adonis Rose (batería) se presentaron más modestamente, cumpliendo su papel y exhibiéndose un poquito en Well you needn't, un tema de Thelonious Monk en el que Payton y Davis abandonaron el escenario dejando sola a la sección rítmica. Anthony Wonsey, al piano, estuvo perfecto en su labor, complementando los metales y poniendo orden en la rítmica como un exacto enlace entre las dos sintonías básicas del show. Payton apareció, como todo el grupo, trajeado y con corbata, con esa clásica presencia que suele distinguir a los músicos americanos de los europeos. Después de hacer Lili Liza Jane, casi como calentamiento, se dio paso a Paraphernalia, un tema de Wayne Shorter en el que Wonsey coqueteo abiertamente con la música de Debussy. En Wild man blues, la pieza de Jerry Roll Morton, Payton hizo su primera exhibición, tocando alto, muy alto, tanto que daba la impresión de que fuera a romperse el pecho en uno de sus arrebatos. El trompetista trató en todo momento de mostrarse amigable, chapurreando el castellano y presentando Movin' and groovin' como "una pieza del compositor preferido por mi madre... yo". You've changed nos mostró el lado cool de los metales con una interpretación deliciosa. El show se completaría con After you've go y, en un bis muy solicitado, el grupo abordó el Whoopin' blues del último álbum. En conjunto, la noche fue francamente deliciosa, con algo de bebop, algo más tranquilo y con el estilo que Payton aporta en sus obras: una concepción que, aunque toma evidentemente de los clásicos, no pierde la oportunidad de mostrarse innovador y atrevido en el uso de los armónicos. El público, escaso debido al puente, supo reconocer lo que había en el escenario y colaboró lo que pudo. E.P.
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