|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Festival de Jazz de Vitoria. Septiembre 1997 Béla Fleck Teatro Principal de Vitoria. 17 de julio. Músicos: Béla Fleck (banjo), Victor Wooten (bajo), Roy Wooten (batería) y Synth Axe Drumitar (saxo). Nuestro primer contacto con el Festival de jazz de Vitoria no pudo ser más acertado. El Teatro Principal estaba a rebosar en un concierto que muy bien pudo haberse celebrado en Mendizorroza por el poder de convocatoria que tuvo. Y lo cierto es que toda la expectación despertada tuvo su justo premio: espectacularidad, buena música, un ambiente genial... y todo, porque el hombre del banjo eléctrico, el que se mueve a medias entre el jazz y el bluegrass, une a su propia presencia una banda de ésas que tiran para atrás: un saxo que sabe estar en su sitio, un bajista de primera línea que dará mucho que hablar y un batería que, además, es inventor. Su instrumento no era la colección de cajas, tambores y platos a la que estamos acostumbrados, sino una especie de teclado con forma de guitarra que tiene en su caja un montón de botones. Cada pulsador responde al sonido de un elemento de percusión, bien un tambor determinado, un plato, un cencerro, un bongo... Con él, Roy Wooten hacía lo que quería tocándolo como si fuera un teclado con mástil. El resultado fue para dejar boquiabierto a cualquiera, y mucho más un público que estaba entregado y que disfrutó con una puesta en escena divertida y con una música de lo más original. Fantástico. Charlie Haden Polideportivo de Mendizorroza. 18 de julio. Músicos: Charlie Haden (contrabajo), Ernie Watts (saxo), Alan Broadbent (piano) y Larance Marable (batería). Orquesta de cámara Jesús Guridi. En esta ocasión, Haden se presentaba con su Quartet west y con una orquesta de cámara. Ello le permitió mostrar el material de Now is the hour, un álbum fantástico cuyas composiciones utilizan una orquesta y que no pudo ser expuesto en su integridad en el último paso de Haden por Madrid. El concierto salió a pedir de boca, con un Ernie Watts que mejora cada día en todas las facetas y con un Haden más comunicativo de lo normal. El público, que escuchó con interés los pasajes orquestales, se rindió en su integridad en las piezas más bop, en las que los músicos parecieron disfrutar más que en las orquestales. Marable sigue haciendo maravillas con muy pocos elementos y Broadbent se volvió a mostrar como un pianista de enorme altura. David Sánchez Teatro Principal de Vitoria. 18 de julio. Músicos: David Sánchez (saxo), Edsel Gómez (piano), John Benítez (contrabajo), Adam Cruz (batería) y Pernel Saturnino (percusión). La propuesta latina de David Sánchez obtuvo división de opiniones. Si bien para unos su material estuvo a la altura y sus músicos demostraron solvencia para otros, entre los que me encuentro, la oferta latina se quedó en repeticiones de los mismos esquemas que se manejan habitualmente en el género. Sánchez, un gran saxofonista, no consiguió salir del mar y lo más llamativo de su show fue el vendaval de percusiones que acabaron con mi paciencia. Fue como ver a Santana pero en clave de jazz. Roy Hargrove Polideportivo de Mendizorroza. 18 de julio. Músicos: Roy Hargrove (trompeta), David Sánchez (saxo tenor), Frank Lacy (trombón), Sherman Irby (saxo alto y flauta), De Cherry (guitarra), Chucho Valdés (piano), Migual Anga Díaz (congas), José Luis Quintana (timbales), John Benítez (contrabajo), Julio Barreto (batería) y Eve Cornelius (voz). Tampoco estuvo Hargrove como se le esperaba. La puesta en escena de su Crisol, la formación que ha dado a luz a su reciente Habana, pudo con él y con su peculiar estilo. Hargrove se ha puesto a hacer música latina y, en ese terreno, aún le queda mucho por aprender. Chucho Valdés se lo comió de arriba a abajo y la enorme formación que le acompañaba apenas le dejó lucir. Como mal menor, se pudo bailar.
|