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Def con Dos La Riviera. 31 de enero de 1997. Lo de Def con dos ya hay que tratarlo con mucho respeto. Como dijimos en el Anuario de diciembre, éste es de los grupos que ya se ha consolidado y que lo único que puede hacer de ahora en adelante es crecer. El show que ponen en escena los rap rockeros es un espectáculo de primera fila, con una escenografía que impresiona por sí sola y con un repertorio que es capaz de ensalzar a las dos mil personas que el grupo convocó en Madrid. Narco fue la banda encargada de abrir la noche. Su propuesta es muy similar a la de los Def, aunque, en principio, se muestran mucho más explícitos en sus letras y utilizan también los platos para aportar sonido. Sus comienzos parecen ubicarles también dentro de territorio rockero, pero, de momento, no parecen desmarcarse demasiado de la pobreza estética del rock urbano en lo referente a los textos. A la hora prevista, Strabwerry y los suyos saltaron a la tarima delante de un enorme cartel de Ultramemia y apoyados por focos giratorios a nivel de suelo que recordaban mucho a ciertas entradas de grupos de rock duro. El referente no era en vano, ya que los Def se mostraron en esta ocasión mucho más cañeros que en propuestas anteriores y sus riffs guitarreros y ritmos machacones dejaron una impronta sumamente heavy. Un comentario generalizado sobre su actuación era que si se les entendieran las letras serían un cañonazo de primera línea, pero este problema será difícil de subsanar, ya que el continuo movimiento de toda la banda exige una preparación física de élite. Si encima les pedimos que aguanten el resuello... Sea como sea, este problema solamente atañe a quienes no conozcan aún las ingeniosas letras de Def con dos y, desde luego, no afecta para nada a la inmensa masa de seguidores que ha sabido agenciarse la banda desde su puesta en marcha. La pasión del "escuadrón de las sombras" es tanta que todos visten con sus camisetas "ultramémicas", se mueven al ritmo de los saltos de César y llevan el pelo lo más corto que pueden. Así, cuando en el escenario ya hay veinte o treinta personas entre los músicos y los que se han subido del público, no sabes si el que está haciendo moshing es un músico o un fan. El triunfo de Def con dos en Madrid fue completo, absoluto y total, algo de lo que hay que felicitarse (especialmente a ellos, claro) habida cuenta que suponen una parte importante de la renovación dentro de la música nacional. Puede que aún carezcan de una variedad estilística en sus ritmos, puede que su cerrazón con la parte rockera de su música les esté haciendo monótonos, puede... Sí; puede, pero si han mejorado lo que han mejorado en los dos últimos años, nada hace pensar que se vayan a quedar parados ahora. E.P.
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